LA GUERRA DE BUSH

CÁMARAS QUE NOS VIGILAN ... ¿SÓLO ESO?

BOLETIN Nº30 - SEPTIEMBRE 2004

 

 YIA.LM.

 

En estos momentos, más de 150.000 cámaras vigilan plazas, centros comerciales, estadios de fútbol o carreteras. En España, el lugar más saturado por la vigilancia de este tipo es la plaza dedicada a George Orwell en Barcelona, en donde se concentran hasta 100 de estos equipos. Lo paradójico es que Orwell fue el primero en denunciar en su novela 1984 que en el futuro todos nuestros pasos van a ser controlados...

Indiscutiblemente, las cámaras de vigilancia provocan un efecto de disuasión entre posibles delincuentes. Por ejemplo, en Liverpool (Reino Unido), el sofisticado equipo de cámaras permite seguir con los objetivos a una persona por espacio de más de tres kilómetros. En los lugares vigilados de la ciudad, los crímenes han descendido de forma notable. Del mismo modo, en las zonas "limpias" ha ocurrido justo lo contrario. Lo tantas veces dicho: el problema no está en la tecnología, sino en el uso que se haga de ella. Buen ejemplo de esto es lo ocurrido en Tiananmenn, Pekín (China), en 1990.

Represaliados por las fuerzas del orden, murieron 3.000 opositores que se manifestaban contra el régimen. Lo que entonces no se supo es que la dictadura china contrató los servicios de una empresa de vigilancia británica que escondió decenas de cámaras cuyas imágenes fueron utilizadas por el régimen para identificar -y eliminar- a los insurgentes.

A día de hoy, el desarrollo de cámaras de seguridad va mucho más allá que el simple hecho de obtener imágenes. Las empresas informáticas contratadas por diversas agencias oficiales desarrollan programas más que avanzados. Uno de ellos, por ejemplo, transmite a un ordenador central las imágenes captadas y un software analiza las proporciones corporales de las personas que son filmadas. Dichas proporciones son diferentes en todos los ciudadanos, de modo que son en sí mismas una suerte de huella dactilar.

Y van aún más allá: Neurometric un fabricante de Florida, trabaja para el gobierno de los Estados Unidos en el desarrollo de un sistema que permita una rápida acción. Se utilizan cámaras de vigilancia y las imágenes de los rostros son enviadas a un servidor que analiza, sus ángulos y proporciones.

Determinadas variantes y una base de datos previa, sirven para que el sistema informático detecte de inmediato la presencia en la zona filmadas de sospechosos. En control, a partir de la geometría del rostro, ya se hace en Estados Unidos y Reino Unido aunque está todavía en proceso de investigación. Los últimos avances que se están haciendo permiten también la identificación por la forma de andar, que también es particular y diferente en todos los ciudadanos. Lo dicho: todos nuestros pasos están vigilados.