LA GUERRA DE BUSH

NO SE DEJE CONTROLAR: PEQUEÑAS MEDIDAS PARA SOBREVIVIR A ECHELON.

BOLETIN Nº30 - SEPTIEMBRE 2004

 

 YIA.LM.

 

Hace décadas, en la reciente prehistoria de las comunicaciones, si alguien quería vigilar lo que decíamos por teléfono o mediante carta, debía recurrir al espía de todo la vida. Es decir, a ese agente oculto bajo unas gafas de sol que vigila y persigue día y noche a su objetivo de la forma más discreta posible. Si deseaba pinchar el teléfono, el servicio secreto de tumo debía disfrazar a sus espías para hacerlos pasar por operarios de la compañía de teléfonos. Con una escalera y dos pinzas eléctricas que clavaban en nuestros cables de teléfono en el exterior del edificio, lograban pinchar el teléfono. A continuación, los espías debían situarse cerca de nosotros, escondidos en una furgoneta con lunas tintadas en donde se escondía un equipo de comunicación de lo más sofisticado. Allí se colocaban sus cascos y nos escuchaban. Algo parecido ocurría con nuestras cartas, pero en la sociedad actual, no son necesarios tales métodos. Ni siquiera es necesario el uso del espía de carne y hueso; como decíamos más arriba, eso es prehistoria, muy reciente, pero en términos tecnológicos prehistoria al fin y al cabo. Basta un ordenador cuya red esté conectada a satélites y proveedores. Ese ordenador tiene unas pautas que despiertan los mecanismo de alarma. Por ejemplo, si en nuestras conversaciones o en nuestros mails empleamos las expresiones "bomba" o "atentado", el sistema Echelon captará quién lo está haciendo y para qué. Sin lugar a dudas, la historia ha cambiado...

Afortunadamente, existen ciertos métodos para evitar ser controlados mediante estos mecanismos que nos aproximan al "Gran Hermano" creado por 0rwell para su libro 1984. No nos librarán de la vigilancia -especialmente, si ciertamente actuamos en contra de la ley- pero al menos sí puede evitarse que usted -un hombre inocente, libre de tener sus ideas y de comunicarse lo que sea con otras personas- sea objeto de una vigilancia arbitraria.

Aquí le exponemos alguna de esas medidas para sobrevivir al "Gran Hermano":

 

§        En sus mensajes de correo electrónico debiera tomar ciertas medidas para evitar ser captado de forma aleatoria. De hecho, el mecanismo de funcionamiento de las redes de espionaje electrónico son relativamente sencillas, puesto que se despiertan cuando un mail incluye determinadas palabras sensibles combinadas en un mismo mensaje.

 Dichos términos son evidentes: expresiones que puedan relacionarse con el    terrorismo -atentado, bomba, dinamita...-, ubicaciones geográficas conflictivas – Irak, Afganistán, Palestina….-, bases militares, nombres de elementos químicos  y biológicos peligrosos –ántrax, viruela,. Gas sarín…-  individuos relevantes – Bush, Rumsfeld, Bin Laden…-, expresiones consideradas subversivas - revolución, manifestación.. .-, etc.

 

§        Si usted debe escribir mensajes de correo electrónico iguales para más de un usuario, procure que todos sean diferentes, aunque esa diferencia sea mínima. No repetir textos es una buena forma de evitar a Echelon

 

§        Procure no subir a la Red -a través de una página de Internet o mediante el correo electrónico- documentos en formato word. Y es que este tipo  de textos guardan información sensible sobre quién ha escrito los textos, porque el programa Microsoft Word presenta “fallos” de seuridad muy graves. Así , en cualquier texto .doc  que enviemos a otra persona mandamos cifrados una serie de datos que ni siquiera podemos imaginar. En un ordenador PC, abriendo en el programa "block de notas" un documento word averiguaremos infinidad de datos: horas de trabajo, ubicación en el ordenador del remitente del archivo en cuestión, usuarios por los que ha pasado el documento, fragmentos del texto que han sido borrados. Etc. La recomendación que hacen los expertos es que cuando usted concluya de elaborar en word un documento, procure utilizar antes de enviarlo el programa Adobe Acrobat y transformar el word en un documento pdf que elimina la información secreta que todo texto contiene.

 

§        Si es gestor de alguna página web, los expertos en la lucha contra el espionaje electrónico arbitrario recomiendan revisar con relativa frecuencia las IP -para entendemos, la "matricula" de cada ordenador- de los visitantes de la web, cuyo rastro queda grabado en los registros de la página. Para comprobar el usuario de una IP existen registros legales, como el siguiente: http://www.ripe.net/ripenecc/pubservices/db/whois/whoi.html  En España, brigadas de los cuerpos de seguridad efectúan rastreos sistemáticos de infinidad de páginas web sin necesidad –la ley lo permite aún, circunstancia criticada en diversos foros- de que exista constancia sobre actividades delictivas.