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ZAWIYA |
EL ALMA SERENA |
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BOLETIN Nº30 - SEPTIEMBRE 2004 |
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¿Cuál es el objetivo espiritual del Islam? La respuesta la encontramos en el Corán: “Un alma en paz” (Corán, 89:27). De modo que el objetivo espiritual del Islam es conseguir este estado de paz en el alma.
De acuerdo con el Corán está es la etapa definitiva en el desarrollo del ser humano. Al alcanzar este nivel de progreso, el hombre se integra en el Yenna, el mundo perfecto y eterno. El Corán se refiere a tales espíritus en los siguientes términos: “¡Oh alma serena! Vuelve a tu Señor satisfecha y acepta. Únete a mis siervos y entra en mi jardín” (Corán, 89: 27-30).
En este mundo el hombre tiene que conducir su vida en circunstancias en las cuales experimenta diversas situaciones: buenos y malos tiempos, tiempos de felicidad o pena. En ocasiones recibe buen trato a manos de los demás y en otras su sino es bien distinto.
El ser humano ideal para el Corán es el que pasa por todas estas experiencias sin perder su integridad. Su paz interna no se ve afectada bajo ninguna circunstancia, es capaz de mantener su balance natural. El éxito no lo lleva al orgullo y el fracaso no lo lleva a la desesperación. Ni el poder lo corrompe ni la ausencia de este lo hace servil ante nadie que no sea Allah (S.W.T). Este es el ser humano que de acuerdo con el Corán ha alcanzado el más alto nivel en su estado espiritual.
El tomar conciencia plena de Allah (S.W.T) es lo que une al hombre con su Creador. Tal unión con Allah (S.W.T) es lo que conduce a un estado de elevación espiritual, al verse elevado a un plano superior, el ser humano se convierte en sublime.
El objetivo del Islam, es atraer a los seres cuya altura espiritual ha crecido. Las cualidades superiores vendrán después, por si solas.
El Profeta (S.A.S) fue el perfecto ejemplo de alma en paz. Al estudiar su vida, vemos la naturaleza del ser humano ideal ante los ojos de Allah (S.W.T). En el Corán el Profeta (S.A.S) es descrito como un ejemplo de “carácter sublime” (Corán, 64: 8).
¿Cuándo proporciona la elevación del espíritu ese estado de paz? La mejor forma de describir la paz absoluta del alma es dando ciertos ejemplos de la vida del Profeta (S.A.S).
El nombre del Profeta (S.A.S) era Muhammad, que significa el que es digno de ser alabado. Cuando los Mequies se convirtieron en sus enemigos, acuñaron el nombre de “Muzamman” para él, esto significa el Condenado. Solían burlarse de él con este epíteto. Pero el Profeta (S.A.S) nunca se encolerizó ante esta distorsión de su nombre; todo lo que dijo fue: “¿No es sorprendente que Allah haya apartado las ofensas de los Coraixies de mi? Ofenden a una persona que se llama Muzzammam. Siendo mí nombre Muhammad. A través de este hecho vemos como estas ofensas no eran tomadas en cuenta por Rasul (S.A.S), ya que se vituperaba a un tal Muzzammam. Tal reacción sólo puede darse en una persona cuyo nivel intelectual es muy alto, una persona que es capaz de elevarse por encima de la adulación y la crítica.
Un día el Profeta (S.A.S) estaba sentado con sus compañeros en Medina cuando pasó una procesión de funeral. El Profeta (S.A.S) se levantó. Sus compañeros le indicaron que era el funeral de un judío, de un no musulmán. El (S.A.S) contestó: “¿No era un ser humano?” Este incidente muestra que el Profeta (S.A.S) diferenciaba dos aspectos diferentes en esa persona, por un lado su condición de no musulmán y por otro su condición de ser humano. En ese momento primó su consideración de esa persona como simplemente un ser humano. En palabras del Corán, sólo la persona que ha adquirido un carácter sublime es la que puede mostrar respeto por cada ser humano, independientemente de sus creencias o situación.
En otra ocasión el Profeta (S.A.S) se encontraba en la Mezquita An-Nabi en Medina, la segunda más importante en el Islam, cuando un beduino entró y orino dentro de la mezquita. Obviamente era una provocación. Pero el Profeta (S.A.S) no se dio por aludido. Después de que el nómada hubiese orinado, Rasul (S.A.S) simplemente le pidió a sus compañeros que trajeran un cubo de agua y limpiaran el lugar.
Este es un claro ejemplo del tipo de comportamiento que se puede esperar de un alma sosegada. La frialdad del Profeta (S.A.S) ante tamaña provocación fue posible únicamente porque había conseguido el más alto nivel de espiritualidad. Se había elevado por encima de todos los sentimientos negativos.
Estos ejemplos aclaran lo que es un espíritu tranquilo, es el que puede vivir en tranquilidad, independientemente de las circunstancias. Ningún hecho externo puede alterar su paz interior.
Hoy en día la gente tiende a estudiar la historia de los reyes para entender el Islam. Pero esta no es la manera apropiada para estudiarlo. Sólo con mirar la carrera de los líderes políticos actuales, tanto musulmanes como no musulmanes seremos capaces de entender su auténtica naturaleza. Los líderes actuales son realmente explotadores, al igual que lo fueron durante pasados periodos de la historia islámica. Para conseguir sus objetivos políticos explotan el nombre del Islam, por tanto no podemos considerarlos como representantes válidos del ejemplo de musulmán.
En mi opinión, los que mejor se pueden adaptar al auténtico espíritu del Islam, son los llamados místicos musulmanes, los sufis, que han abrazado los auténticos valores del Islam, el amor, la paz, la cortesía y el esfuerzo para extender estas virtudes por todo el mundo. Y este es el auténtico espíritu del Islam. Hay una anécdota de un famoso sufi del siglo XIII, el Sep Nizamuddin Aulia; una vez uno de sus discípulos lo visitó y le regaló unas tijeras fabricadas en su tierra natal. Cuando el Sep vio el regalo le dijo educadamente: “¿Qué voy a hacer con esto? Hubiera sido mejor que me hubieses traído aguja e hilo. Las tijeras separan las cosas, la aguja y el hilo las unen. Tu sabes que mi labor es unir a las personas y no separarlas. Esta anécdota ilustra la auténtica espiritualidad de la persona, cuando has llegado a la auténtica esencia del Din, abandonas la capacidad o la intencionalidad de hacer daño o enemistar a los demás, beneficias a los otros sin dañar a nadie, unes a las personas y no las separas, vives entre ellas sin romper su armonía, estas entre ellas como la rosa y no como las espinas, es el amor a los demás lo que encierra el corazón de estas personas, un amor que transmiten y que sirve para amalgamar los sentimientos y las buenas intenciones de los que los rodean.
En conclusión, el objetivo más alto para el hombre se consigue cuando llega a lo que el Corán cita como “alma serena”, que puede ser entendida como un alma libre de complejos capaz de rechazar la negatividad, la que ha conseguido una identidad positiva en el completo sentido de la palabra, La importancia de este “alma serena” es que se hace merecedora de entrar en el Yenna.
La forma de conseguir este estado espiritual depende de la relación del hombre con Allah (S.W.T). Cuanto más volvemos nuestra atención hacia Allah (S.W.T) más inspiración recibimos de El, con la ayuda de esta inspiración seremos capaces de pasar por las distintas etapas hasta que alcancemos la cúspide de la sublimación deseada por nuestro Creador. |