ESPECIAL RAMADAN  
  

 

 

 

 

 

  

 

REALIDAD Y OBLIGACIÓN EN EL RAMADAN    

   

Yahia Felices

Durante este Ramadán no dejéis que vuestros actos se desvanezcan en la noche, dejando sólo el vacío. Al contemplarlos textos sobre el ayuno, su sabiduría y sus objetivos en la Shariah, y observar la realidad en las comunidades musulmanas, nos damos cuenta de que hay un gran trecho entre la realidad y nuestras obligaciones. Recordad que Ramadán es un botín con el que Allah (s.w.t.) bendijo a sus siervos, para fortalecer su “Iman” e incrementar su “Taqwa”. Allah (s.w.t.) dijo: “A vosotros que creeis, el ayuno se os ha prescrito, de la misma forma en que fue prescrito para aquellos que estuvieron antes que vosotros, de forma que os sirva para aumentar vuestra Taqwa” (Al-Baqarah: 183). Intentemos cubrir ese trecho que hay entre lo debido y lo que se hace. La primera razón para que exista esa diferencia es la ignorancia acerca de los objetivos del ayuno y la sabiduría que éste encierra. Muchos musulmanes ignoran el propósito y la sabiduría que encierra el ayuno. Se ayuna sólo para estar en conformidad con el ambiente social, sin ninguna contemplación. Si no somos conscientes de la importancia de este mes y de los frutos que nos concede en ésta y en la otra vida, no seguiremos el camino correcto.

 

Objetivos del ayuno.

 

-         Adquirir Taqwa: es una de las más importantes consecuencias del ayuno. Ayunar nos permite conseguir un mayor grado de “Taqwa”, ya que reduce el deseo del estómago y acalla el apetito sexual. Todo aquel que ayune frecuentemente controla estos dos deseos con más facilidad.

-         Aumentar la fuerza de voluntad y adquirir paciencia: El Profera (s.a.s.) llamó al Ramadán el mes de la paciencia ya que incrementa la fuerza de voluntad para controlar los deseos. Esta prueba te hace más fuerte para seguir los mandatos de Allah (s.w.t.).

-         Ayunar es pura “Ibada”: El hecho de abstenernos de comida y bebido tanto en público como en privado muestra lo honesto que será nuestro “Iman” y la fuerza de nuestro amor por Allah (s.w.t.), y el conocimiento de que Allah (s.w.t.) lo sabe todo, es al que no le podemos esconder nada. Por esta razón ha recompensado Allah (s.w.t.) el ayuno más que cualquier otra “Ibada”. Allah (s.w.t.) dijo en el hadiz Qudsi: “Cada acto de los hijos de Adán se verá multiplicado en recompensas, el buen acto por diez igual que él, hasta setecientos, hasta lo que Allah desee, excepto el ayuno, es para Mi y yo lo recompensaré. Abandonáis vuestros deseos y comida en consideración hacia Mi...” (Muslim). Ibn Al-Qayyim dijo: “Y la gente puede ver que una persona no está comiendo delante de ellos, pero el hecho de que esté realmente abandonando su comida y sus deseos en consideración hacia Allah es algo que nadie puede adivinar, y esa es la esencia del ayuno.” (Zaad al-Ma’ad 2:29).

-         Apartar a los musulmanes de las distracciones de la vida diaria: Comer, beber, y el socializar distraen a la persona y debilita sus lazos con Allah (s.w.t.). Es el deseo de Allah (s.w.t.) que a los musulmanes se les ordene ayunar para no verse molestados por la intrusión de estas actividades. Ni pensar en ellas ni anticiparlas cuando se está centrado en la “Ibada”, bien leyendo el Corán, ofreciendo salat adicional o haciendo “I’tikaf”. Por esta razón el Profeta (s.a.s.) dijo: “Ayunar es un escudo, y una fortaleza segura contra el fuego de Yehenna” (Relatado por Ahmed).

-         Descubrir las bendiciones de Allah (s.w.t.): La persona experimenta la dureza del pobre. Debería agradecer a Allah (s.w.t.) que lo ha bendecido con lo que posee mientras otros se ven privados de todo. Esto debería hacernos más solidarios y deseosos de compartir lo que tenemos. El pobre redescubre que ayunar hace a la persona más inclinada hacía la “Ibada”, más capaz de concentrarse y meditar.

-         Adquirir fortaleza y resistencia: Se ha descubierto que privar al cuerpo durante un período de tiempo ayuda a fortalecer sus mecanismos de defensa y su resistencia. Esto lleva a ser más resistentes ante ciertas enfermedades.

-         Recordar que ayunar no es sólo dependiente de la abstención: Muchos piensan que ayunar consiste sólo en abstenerse de ciertas cosas, olvidando que Allah (s.w.t.) estableció ciertas acciones junto al ayuno, entre las que se encuentran:

  • Qiyamul-layl: El Profeta (s.a.s.) dijo: “Todo el que realice el salat voluntario durante las noches de Ramadán pensando en la recompensa que Allah le otorgará, verá sus pasadas faltas olvidadas” (Muslim). Realizar la “Umrah”; el Profeta (s.a.s.) dijo: “Una Umrah durante Ramadán es como el Hayy” (Relatado por Al-Hakim).

  • Ofrecer el “Iftar” a aquellos que ayunaron: El Profeta (s.a.s.) dijo: “Todo el que de comer a una persona que ayuna tiene la misma recompensa que él, y la recompensa del que ayuna no se verá disminuida” (Relatado por Ahmed).

  •  Leer y completar el Corán: El Profeta (s.a.s.) dijo: “Ayunar y leer el Corán intercederán por la persona; el ayuno dirá: Oh Señor, le prohibí comer y beber, así que déjame interceder por él, y el Corán dirá: Lo prive de su sueño nocturno, así que déjame interceder por él” (Relatado por Ahmed). El Profeta (s.a.s.) solía recitar el Corán completo al “Malak” Yibril cada Ramadán.

  • Mostrar solidaridad: Ibn Abbas (r.a.a.) dijo: “El Profeta (s.a.s.) era el más generoso de los hombres, y era aún más generoso durante el mes de Ramadán” (Muslim)

  • I’tikaaf: Permanecer en la Mezquita para el Salat y el recuerdo de Allah (s.w.t.) abandonando las actividades mundanas. Ibn Abbas (r.a.a.) dijo: “El Profeta (s.a.s.) solía realizar I’tikaaf durante los diez últimos días de Ramadán” (Muslim). Es sorprendente que mucha gente haya abandonado el I’tikaaf aunque el Profeta (s.a.s.) nunca lo abandonara desde el momento que llego a Medina hasta el día de su muerte.

  • Du’a: En las suras que tratan sobre el ayuno, Allah (s.w.t.) dijo: “Y cuando mis siervos te pregunten, Oh Muhammad, sobre Mi, entonces respóndeles que con certeza Yo estoy cerca de ellos. Respondo a las peticiones de los que imploran cuando se dirigen a Mi” (Al-Baqarah: 186). Esto es un estímulo para que la persona que está ayunando incremente su Du’a. El Profeta (s.a.s.) dijo: “Tres invocaciones tendrán respuesta; la invocación de la persona que ayuna, la invocación del oprimido y la invocación del viajero.” (Muslim).

  • Arrepentimiento: Ramadán es una época para recapitular y volver a Allah (s.w.t.), ya que es el momento en el que los diablos están encadenados y muchas personas son salvados del fuego del Yehenna por la gracia de Allah (s.w.t.).

  • Aumentar el número de buenas acciones durante los diez últimos días de Ramadán.

  • Abstenerse de charlas vanas: Las faltas hacen disminuir la recompensa del ayuno, aunque no lo anulan. El Profeta (s.a.s.) dijo: “ayunar no es sólo abstenerse de comer o beber, sino también abstenerse de la charla vana y obscena, así que si alguien te insultara u obrara mal contigo, di Estoy ayunando” (Relatado por Al-Hakim), y también dijo: “Todo el que no abandone la mentira no necesita dejar de comer o beber por Allah.” (Al-Bujari).

 

Errores comunes durante Ramadán.

 

-         El gasto excesivo: Ramadán debería ser un período donde se debe evitar malgastar, y prepararse para afrontar tiempos más duros, distinguiendo las necesidades de los lujos. Desafortunadamente, mucha gente va más allá de sus límites en los gastos durante Ramadán, bien en lo que se refiere a la comida que consumen durante la noche o en otros tipos de gasto.

-         Permanecer despierto durante la noche y dormir durante el día: Algunas personas duermen durante la mayor parte del día cuando están ayunando. Ramadán no es un tiempo para ser perezoso, y esto no permite obtener el beneficio completo de la experiencia del ayuno. Es como si ellos se limitaran a invertir sus noches en días y viceversa. Además muchos de ellos pasan una gran parte de la noche comiendo, bebiendo y haciendo vida social.

-         Pasar más tiempo en relaciones sociales: Debido a que la gente se invitan unos a otros con más frecuencia durante Ramadán, tienden a pasar más tiempo relacionándose con amigos y familiares. Mientras que alimentar a una persona que ayuna es un buen acto, esto no debería conllevar a perder un tiempo precioso en charlas vanas. Aprovechad la ocasión para hacer “Dikr” de Allah (S.w.t.) y ofrecer Salats adicionales y para la Da’wah de Allah (s.w.t.).

-         Insistir en realizar un cierto número de Rakas durante el Salat Tarawih hasta el punto de no seguir al Imam y perder así el beneficio del salat en congregación. Esto además puede llevar a tensiones y desacuerdos entre los musulmanes de una comunidad.

-         Leer el Corán demasiado rápido: Algunos insisten en terminar el Corán una o más veces, incluso si tienen que leerlo demasiado rápido. Aunque es deseable leer el Corán muchas veces, esto no debería de hacerse de manera apresurada, especialmente durante Tarawih, sin ponderar ni reflexionar sobre su significado. Allah (s.w.t.) dijo: “Éste es un Libro que os he enviado, lleno de bendiciones que se pueden ponderar entre sus suras.” (Saad: 29) y el Profeta (s.a.s.) dijo: “Aquellos que leen el Corán en menos de tres días no captan su significado”