ESPECIAL RAMADAN  
  

 

 

 

 

 

  

 

DETERMINACIÓN PARA LA LUNA NUEVA    

   

Yahia Felices

 

(Tradicionalmente, el comienzo de un mes musulmán que empieza con la aparición de la Luna Nueva ha sido determinado por la observación visual. Desde hace algunos años se ha venido suscitando un debate en el mundo musulmán sobre el uso de cálculos científicos para determinar la aparición de la Luna Nueva. Veremos de forma concluyente como no hay nada “anti-islámico” en el uso de tales métodos modernos.)

 

Al tratar este tema, nos equivocaremos si pensamos que los que sostengan otro punto de vista diferente no son sinceros en sus planteamientos, o si intentamos plantear algún tipo de “decreto religioso” sobre ellos.

            Todas las partes implicadas pueden ser sinceras en su planteamiento. No se pretende ser irrespetuoso con nadie si no mostrar que el método científico no está en absoluto reñido con el sistema del Islam. El Profeta (s.a.s.) dijo lo siguiente al respecto de la observación de la Luna para determinar el comienzo y el final del mes de Ramadán.

 

      1.   “Somos un pueblo iletrado, ni escribimos ni hacemos cuentas. A veces un mes es tanto y el siguiente es otro tanto, así que unas veces tiene veintinueve y otras veces treinta días” (Bujari)

      2.    Ibn Omar relato que el Profeta (s.a.s.) dijo: “Cuando la veas (la Luna) empieza el ayuno, y cuando la vuelvas a ver, termínalo. Si estuviese nublado, haz una estimación” (Bujari)

      3.     El Profeta (s.a.s.) dijo: “Mirad la Luna para comenzar el ayuno y miradla para terminarlo, y si está nublado, entonces completad treinta días” (Bujari).

 

El asunto se aclara si las palabras “ru’yat” (ver) y “faqduru” son explicadas. Literalmente, “ru’yat” significa ver con los propios ojos, o sentir o apreciar con tu corazón. El Imam Raghib da ejemplos de las diversas acepciones de esta palabra usada en el Corán.

“Ru’yat” o (ver) puede ser en diversos sentidos dependiendo de las facultades humanas. En primer lugar como percepción “Con seguridad verás el Yehenna (infierno)”. En segundo lugar, ver con la imaginación: “Si pudieras verle cuando se lleva las almas de los que no creen”. En tercer lugar, con el sentido de intelecto: “No ves lo que yo veo (con el sentido de saber). En cuarto lugar con el concepto de entendimiento, “No hay sombra de duda en lo que el corazón vio”

Por consiguiente, “ru’yat” incluye, ver con los ojos, imaginar, apreciar intelectualmente, o comprender. Así que “ru’yat” implica adquirir el conocimiento de una cosa en concreto mediante cualquiera de los métodos descritos anteriormente. El Corán usa “ru’yat” en treinta o cuarenta ocasiones diferentes que no pueden significar de ninguna manera “ver con los ojos”:

 

·        “No visteis como Vuestro Señor trató con Aad” (89:6)

·        “No visteis al que discutió con Ibrahim” (2:258)

 

En ninguna de estas ayas podemos entender esta palabra como “ver con los ojos”, ya que ninguno de los que pudieran presenciar estos sucesos estaba vivo en el momento de la Revelación. Por consiguiente en estas ayas, “ver” significa adquirir conocimientos de recursos históricos o técnicos. Así cuando el Profeta (s.a.s.) dijo: “cuando veáis la Luna”, quiere decir cuando determinéis que la Luna es Nueva, bien porque la hayáis visto con vuestros propios ojos, o porque se haya podido determinar por otro método.

 

 

 

 

 

 

 


 

Igualmente, “faqduru lahu” significa de forma literal (estimadla). Desde los primeros días del Islam, esta frase se ha estado interpretando de dos formas:

 

1.   Abu Bakú Ahmed ibn Ali de Bagdad (370 d.H) conocido como el Imam Jasaas, escribe en “Ahkam al-Quran (vol. 1)):

“Algunas personas dicen que esta tradición significa basarse en las fases de la Luna. Por consiguiente, si no hay ni nubes ni polvo, la Luna Nueva debería haber sido observada, de manera que la orden “ver con los ojos” sería aplicable en este caso. Otros dicen que si está nublado, entonces deben contarse treinta días de Shabaan (el mes que precede a Ramadán).

No nos importa la corrección o exactitud de ninguna de estas interpretaciones. Sin embargo si podemos inferir de esto que algunas personas si consideraban los cálculos astronómicos como un método en el que se podían apoyar para determinar la Luna.

 

      2.   Hadrat Matarrif ibn Abdullah de Basora (87 d.H.), un personaje importante de la Generación  posterior a los Sahara, dio la misma interpretación:

“Cuando la Luna Nueva se halle escondida por las nubes, entonces el conocimiento del movimiento del Sol y de la Luna, debería ser la referencia.

 

       3.  Algunos miembros de la Escuela Shafi’i de Jurisprudencia también están de acuerdo con esto: “un astrónomo y cualquiera que tenga certeza en tales cálculos, puede confiar en el establecimiento de la aparición de la Luna Nueva.

 

4.    El Imam Subki Shafi’i consideró los cálculos astronómicos más dignos de confianza que la observación directa de dos testigos oculares: En uno de sus escritos se había inclinado por la confianza en los cálculos de los astrónomos, ya que dichos cálculos son definitivos.

 

      5.     Qazi Abdul Jabbar, también adoptó esta posición.

 

      6.     El punto de vista de Ibn Muqatil es coincidente: “Solía consultar a un grupo de astrónomos y cuando la mayoría de ellos concurrían en sus conclusiones, entonces aceptaba su consejo”.

 

      7.   Ahmed Shakir, señala: “Es un principio de jurisprudencia unánimemente admitido que un efecto es válido sólo durante el período de su causa y después termina. Y es en base a este principio que algunos juristas declararon que el uso de los cálculos astronómicos es totalmente válido para determinar los meses musulmanes, particularmente el mes de Ramadán. La explicación es que la tradición sobre la que subyace el mandato de que solamente “ver con los ojos” la aparición de la Luna Nueva, se debía a una razón muy simple: el pueblo al que iba dirigido tal mandato era en la mayoría de los casos iletrado y muy raramente llevaban el cómputo de cosas que no fueran su entorno más cotidiano. Ahora que este pueblo ha salido de ese estado de iliteralidad, es cuando se debería apoyar en los cálculos para determinar la Luna Nueva”

 

       8.   Ibn Arabi ha señalada la afirmación de Ibn Suraij de que “faqduru lahu” es para aquellos que tengan conocimientos de Astronomía, y “fakmilu al-‘iddah” (completar los treinta días) es para aquellos que carezcan de dichos conocimientos.

No hay nada en el Islam que considere ilegal el uso del conocimiento para propósitos de Din.

 

Si los eruditos aceptan los cálculos de tiempo para el Salat, ¿por qué no se debería aceptar el cálculo astronómico para determinar la aparición de la Luna Nueva. El Salat ocupa un lugar más elevado en el Islam que el ayuno, y en el momento de la muerte se te preguntará en primer lugar por el Salat.

En esta época, los cálculos astronómicos son tan ciertos como que 2 + 2 son 4, y los expertos pueden calcular eventos relacionados con los cuerpos celestes en los que el margen de error es tan pequeño que puede ser considerado inexistente. Allah (s.w.t.) no creó estos cuerpos celestes para confundirnos o para que nosotros los ignoremos. Por el contrario, fueron creados para que fuesen usados para determinar el calendario: “Allah ha ordenado fases para la Luna, de manera que puedas usarlas para calcular el calendario” (10:5). Estas fases están predeterminadas, así que no hay desviación ni lugar a error que lleve a ninguna duda en su cálculo.

El tiempo es el mejor dispensador para los “decretos religiosos”. Cuando se inventó el altavoz, fue declarado ilegal para su uso en las Jutbas, pero ahora es usado incluso para el Salat. Por supuesto hay diferencias de opinión en todas las áreas de la jurisprudencia; si estas provocan que no nos aceptemos los unos a los otros, entonces ningún conocimiento tendrá valor. Por supuesto todo es cuestión de tiempo y avance en el estudio y conocimiento, en el caso de la Astronomía para determinar el calendario, bastará con que la gente avance y conozca lo suficiente sobre esta ciencia para que estos problemas de falta de entendimiento encuentren su propia solución. No olvidemos que una de las grandes premisas, y uno de los grandes favores del Islam al musulmán es la predisposición al estudio y al conocimiento; es la razón y el saber lo que nos debe conducir a un mejor entendimiento del Islam.

La cuestión era clarificar si “ru’yat” se puede aplicar a determinar el momento de la Luna Nueva mediante los cálculos astronómicos bajo la luz del Corán, las tradiciones del Profeta (s.a.s.) y los puntos de vista de los primeros musulmanes. Honestamente pienso que nada indica que al aprovechar los conocimientos que nos brinda la ciencia astronómica, estemos obrando en contra del Din del Islam. No trato de imponer mi opinión a nadie y mucho menos creerme poseedor de la verdad, pero sinceramente pienso que aquellos que se muestren en desacuerdo con esta postura de aprovechar la ciencia a favor del Islam, sólo tendrán que esperar muy poco tiempo, insha Allah, para que en toda la Umma se comience a tener confianza en estos cálculos que nos servirán para determinar los momentos importantes de nuestro calendario.