UNA VISIÓN ACTUALIZADA DEL ISLAM
  

 

 

 

 

 

  

 

POR AHMAD HULUSI

  PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

Traducido por Yahia Felices - YIA.LM.

Capítulo 7: ¿Podría Allah ser llamado Dios?

             Algunos grupos de gente inconsciente que emiten juicios sobre la “Religión” basados en lo que han oído y en falsas informaciones, han empleado la palabra “DIOS” en lugar del nombre “ALLAH”, sin ser conscientes del tema en si y pensando que estas palabras son portadoras del mismo significado, y relacionándolas con su patriotismo de acuerdo a sus caprichos…

             En el capítulo previo, he intentado aclarar que cualquier concepto al que se refiera la palabra “dios” es completamente distinto en significado a lo que se refiere el nombre “ALLAH”. Son dos palabras distintas con significados completamente diferentes.

             Aclarémoslo por medio de un pasaje de la interpretación del Corán escrita por el excelente interprete Hamdi Yazir de Elmali en los años 40, que es la más completa y detallada interpretación publicada en turco por el Directorio de Asuntos Religiosos. Veamos lo que dice:

             “La palabra ALLAH no ha sido aplicada nunca a ninguna otra cosa que no fuera ALLAH, ni como nombre propio ni como nombre común. Tomemos nombres tales como <<ilah>> y <<huda>> por ejemplo, ninguno de ellos es un nombre propio como “ALLAH”. Implican un concepto de “dios” (ilaah), “señor” (raab) o “ídolo” (maabud). Se puede decir “dioses” (alihatun) como la forma plural de “dios”, “señores” (arbab) como el plural de “señor”, etc… Sin embargo, nunca se ha dicho “ALLAHS” ni nunca puede ser dicho. Si oímos tal uso de esta palabra en alguien, podemos asegurar que es ignorante o negligente en su formación. El nombre “DIOS” no es de tal naturaleza, puedes incluso llamar “dioses” a falsos ídolos. Los “mushrikin” (politeístas) incluso solían adorar a muchos dioses. Algunos tenían tales o cuales dioses y otros tenían dioses completamente diferentes.

             De manera que, el nombre común “DIOS” no es sinónimo del nombre propio “ALLAH” y no es su equivalente. “Dios” es una palabra muy común. Por consiguiente nunca se debería traducir el nombre “ALLAH” como “DIOS”.” (Vol. 1, p. 24-25)

             Nunca deberíamos llamar “dios” a “ALLAH” de acuerdo con esta excelente interpretación del Corán.

             También debemos tomar en consideración la siguientes diferencias significativas:

             La palabra “dios” es un nombre común, mientras que “ALLAH” es un nombre propio para designar a la Esencia Única (zat), fuera de la cual no hay nada que pueda existir de manera independiente.

             Quiero decir, no es meramente un caso de lenguaje o de pronunciación de vocablos. Hay una enorme diferencia entre los significados de estas dos palabras.

             El entendimiento de una religión con un “dios” o un concepto de “deidad” no tiene sentido y es falso.

             El “Din del ISLAM” original está basado completamente en el significado que denota el nombre “ALLAH”.

             La frase “la ilaha ill-Allah”, significa “no hay dios, sólo existe ALLAH. Para ser musulmanes consecuentes, debemos distinguir en primer lugar esa diferencia de significado.

             Si limitamos nuestra comprensión fijando un concepto de “dios”, será en detrimento del significado al que se refiere el nombre “ALLAH”, lo que nos llevara a perder el tesoro del misterio del califato (khilafat).

             “Dios” es un ser que está fuera, en algún sitio, lejano a ti y que es adorado.

             “ALLAH” es la Realidad (haqiqat) en tu propia esencia a la cual se sirve constantemente.

             “Dios” es un fantasma destinado a “asustar”. 

            “ALLAH” es objeto de una profunda reverencia, de “respeto” (hashyat) para la gente de introspección, que se genera por medio de la comprensión de su insignificancia al lado de lo ilimitado e infinito.

             “Dios” es un dirigente y un juez lejano, en algún lugar ahí fuera, que está esculpido en las mentes de la gente ineficiente en consonancia con sus fantasías.

             “ALLAH” por el contrario, es el ÚNICO Y ABSOLUTO SER, que creo los universos de su propio ser y que se experimenta con cada partícula a través de Sus Nombres (asma), y al que nada se le puede comparar.

             “Dios” es un ente ficticio esculpido en las mentes de la gente de acuerdo con la percepción humana, adornado y enaltecido con diversas facultades y asumido como poseedor de la adscripciones imaginarias de las personas, a cualquier edad y en cualquier comunidad dependiendo del nivel de comprensión de la gente.

             “ALLAH” es “Ahad” (el Todo definitivo), “Samad”, “Lamyalid” y “Lamyulad”.

             Y bien, siendo así, ¿quién está autorizado a gobernar en el NOMBRE de “ALLAH” y del “Din”?.