UNA VISIÓN ACTUALIZADA DEL ISLAM
  

 

 

 

 

 

  

 

POR AHMAD HULUSI

  PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

Traducido por Yahia Felices - YIA.LM.

CAPÍTULO 6: No hay Dios; lo que hay es ALLAH.

 

         El Dhikr, como se oye comúnmente, es practicado para obtener el favor ante los ojos de “un-dios-ahí-fuera”, al repetir sus nombres.

          ¿Es realmente para eso?

          Para entender la realidad sobre este tema, primero debemos darnos cuenta “QUE” y “QUIEN” es el “ser mencionado”…

          ¿Practicamos el Dhikr (mención-meditación) de un “DIOS” o de “ALLAH”?. La mayoría de los lectores naturalmente harán la siguiente pregunta en lo que respecta a esto:

          ¿”Qué diferencia hay? Llámalo “DIOS” o “ALLAH”. Son lo mismo. Nosotros los occidentales lo hemos llamado DIOS. ¡Dios es grande1”

 ¡No! Dios no es grande. Dios no existe. Cualquier concepto de Dios es una tontería.

 ¿Quién lo dice? Está dicho por el “Din-i ISLAM” y en su libro sagrado, el Corán que explica el Islam. Rasulallah Muhammad Mustafa (aleihisalam) lo dice.

          Hemos intentado clarificar la importancia vital entre el concepto de “ALLAH” y cualquier concepto de “DIOS”, detalladamente en el libro “Misterios del Hombre” y “Allah de Muhammad”.

          Nadie puede comprender lo que significa el “Din.i Islam” y por que ha venido, a menos que se entienda completamente la diferencia de significado entre el concepto de un “dios” y lo que significa el nombre de Allah. Sin entender esto, malinterpretaremos una y otra vez el asunto de la religión. Aun más, no se puede llegar a entender la razón por la cual las “prácticas” (Ibadat) se le han sugerido al hombre dentro del ámbito del Islam.

          Por consiguiente, en primer lugar, debemos comprender totalmente la diferencia entre lo que denota la palabra “dios” y el significado que se encierra en el nombre “ALLAH”.

          ¿Qué nos dice el nombre “DIOS”?

          La palabra “Dios” se refiere a un ser lejano y ajeno a ti, a mi o a cualquiera, que creó todo desde el exterior, que nos observa desde fuera y que basándose en su juicio sobre nosotros, nos arrojará al infierno o nos admitirá en el paraíso.

          La mayoría de los humanos, incluyendo todas las autoridades religiosas, que toman las escrituras religiosas al pie de la letra y no van más allá de las analogías, creen en un “dios”. Defienden “ese dios” y pretenden dirigir y gobernar a la gente en el nombre de “ese dios”. Los intelectuales y las personas que hacen uso de su razón no creen en tal dios, no pueden concebir la existencia de tal cosa; por consiguiente no rinden pleitesía a las palabras de las autoridades religiosas.

          La comprensión del “Din” basado en el concepto de “ALLAH” es una realidad comúnmente sentida y experimentada por todos los Sufis y “Awliyah” (Santos). Por desgracia, muy pocos de entre los hombres han tomado conciencia de este hecho.

          De acuerdo con el Corán que explica tal realidad, “ALLAH” creo el universo y todas las cosas dentro del marco de SU CIENCIA (ILM), a través de SU PODER (QUDRAT) y por medio de las cualidades a las que se refieren sus Bellos Nombres (ASMA-UL HUSNA). Como resultado de esto, lo que llamamos las leyes naturales o el orden universal no son más que el orden y el sistema de ALLAH. Por esta razón, los humanos tenemos la necesidad de tomar conciencia de ALLAH en su propia ESENCIA y volvernos hacia esta esencia en lugar de adorar a un “dios” que está fuera de nosotros mismos.

          Todos los “Awliyah” en todo momento han buscado dirigir a la gente hacia la comprensión del “din” establecida en el concepto de “ALLAH y hacia un estado de “respeto” (hashyat) resultante de su comprensión. Por otra parte, las autoridades religiosas formalistas han presentado siempre un “dios lejano” y han intentado que la gente tenga temor a él para así poder establecer su supremacía…

          Ni el Corán ni Hazrat Muhammad (aleihisalam) describieron un “dios-ahí-fuera” que nos vigila desde el exterior, y que nos juzgará por nuestros actos y tomará su decisión, y consecuentemente nos arrojará al infierno o nos introducirá en el paraíso…

          Por el contrario, nuestro Libro sagrado y Rasulallah (aleihisalam) nos informan de un “ALLAH” que está dentro de nosotros, en nuestra ESENCIA, que formó nuestra propia realidad (haqiqat).

          Eso es por lo que un acto tal como criticar a alguien o engañarlo, actuar mal, etc…es actuar contra ALLAH que es la VERDAD (haqiqat) de esa persona.

          Es por la misma razón que Rasulallah (aleihisalam) declaró: “no se es agradecido a Allah hasta que no se es agradecido a las otras personas…”

          Es Allah en la ESENCIA de todo lo que se percibe hacia quien te vuelves para mostrar tu agradecimiento, no hacia un dios imaginado y lejano que has creado en tu ilusión. No podemos entender la perfección del “Din-i Islam” hasta que captemos apropiadamente esta realidad.

          Y esto nos lleva a preguntarnos si podemos hablar de “ALLAH” como un “DIOS MASCULINO”.

          Será nuestro siguiente tema