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CAPITULO 5: ¿Por qué se nos propone el salat?
La mayoría de nosotros tenemos muy posiblemente el siguiente cliché profundamente impreso en nuestras mentes:
“Allah no necesita nuestro salat. Cualquier cosa que practiques, necesitas hacerlo para ti mismo.”
Este simple aserto, señala un hecho esencial relacionado con el ORDEN y el SISTEMA de la creación de Allah, como explica el “Din” del Islam. Se ha intentado simplificar la explicación de un hecho para facilitar su comprensión, sin embargo hemos fracasado en darnos cuenta de tal hecho.
Si Allah no necesita nuestras prácticas, ¿por qué necesitamos realizarlas? ¿Por qué necesitamos el salat? ¿Cuál es la razón del ayuno, del Hajj y de otras?
¡Cuidado! Este es el asunto más esencial y que debe ser captado en totalidad en primer lugar.
Como resultado de un pobre conocimiento, hemos asumido que tenemos que realizar la “ibada” para agradar a un DIOS celestial que está ahí fuera sobre alguna estrella, de tal manera que ganemos su satisfacción en lugar de su enojo para que nos admita en el Paraíso en lugar de arrojarnos al Infierno…
Ni hay un dios rondando por ahí fuera, lejano, que nos examinará y nos enviará al Infierno después del examen si lo hemos hecho mal, ni hay tal dios que nos envíe al Paraíso si hemos logrado ganarnos su confianza.
Por favor, consideremos la primera cosa que el “Din-i Islam” nos ha enseñado con la “Palabra de la UNIDAD” (kalimat-it tawhid) y de la que desafortunadamente no hemos sido capaces de captar su auténtico significado.
Se ha determinado que “Allah” es el único dios al que adorar, ya que la frase “la ilaha illAllah” ha sido traducida como “no hay dios al que adorar si no Allah” sin ninguna reflexión profunda ni consideración sobre futuras consecuencias.
Sin embargo, este es el auténtico significado de la Palabra de la Unidad:
“No hay dios, solamente Allah”
De lo que Hazrat Muhammad (aleihisalam) intento hacer que nos diéramos cuenta es del siguiente hecho:
No hay dios al que adorar ni del que esperar algo. Cualquier concepto de Dios es irrelevante, ya que solamente existe Allah… Este es el hecho clave a través del cual se inspiraron los Sufies y por el cual alcanzaron sus más altos niveles de espiritualidad e introspección. Todos ellos desde Maulana Jelaluddin a Hadji Bektashi Wali, desde el Imam Jafari Sadiq a Abdulkadir Geylani.
La gente de la Verdad (haqiqat) ha sido liberada de la inconsciencia de que Allah sea un dios apartado de la existencia, y ellos han entendido y experimentado que todo llegó a la existencia por el mandato de Allah a través de Sus propios Significados (asma-ul husna). Han experimentado que amar y servir a la creación es hacerlo por y para el Creador. Es en este sentido que servir a la gente es de hecho un servicio al “Haqq”.
Ya que Allah creó todo enteramente a través de Sus Nombres (asma-ul husna) y bajo sus órdenes, todas las leyes y el ORDEN de la naturaleza de nuestro mundo son de hecho el SISTEMA y el ORDEN de Allah. Por consiguiente, deberíamos tener presente que cuanto más conozcamos el SISTEMA y el ORDEN en el que vivimos, más comprenderemos el ORDEN de Allah.
Es Allah Quien creó el SISTEMA y el ORDEN en el que hemos estado viviendo en, El que lo constituyó, formó sus condiciones y quien en consecuencia nos envió la información a través de Sus Naabi y Rasuls de cómo seríamos recompensados por nuestras acciones.
Hay dos caminos a seguir de manera que podamos evitar arrepentirnos en el futuro:
1.- Organizar nuestro sistema de vida basándonos en un entendimiento serio y una profunda consideración de lo que RasulAllah trajo y por que.
2.- Prepararnos para el futuro siguiendo las instrucciones de RasulAllah sin ningún entendimiento de la sabiduría que se alberga en ellas.
Ahora bien, debemos tomar conciencia de que ninguna de las prácticas (Ibadat) recomendadas en el “Din-i Islam son para ganar el favor de un dios-que-está-ahí-fuera. Son prácticas sugeridas completamente como los requerimientos del SISTEMA operativo que Allah creó.
De la misma manera que los nutrientes consumidos para satisfacer las necesidades del cuerpo físico, no dirigidas a satisfacer a ningún dios, las prácticas del Islam (Ibadat) son para fortalecer el espíritu, preparándolo para la vida más allá de la muerte y para incrementar las capacidades cerebrales, hasta donde podemos determinar. O bien te preparas para las condiciones de la vida más allá de la muerte mediante dicha “ibada” o las rechazas para sufrir después las consecuencias.
Sin duda, la más grande necesidad de nuestras vidas es darnos cuenta de la irracionalidad de cualquier concepto de “DIOS” y de divinidad… Es nuestro próximo tema.
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