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He estado intentando explicar el significado del
nombre “ALLAH” y el “Din del Islam” hasta el grado en que estoy capacitado para
hacerlo. No soy un defensor del Islamismo.
Ninguna de las ideas impropias o de las acciones que
se realizan derivadas de la falta de comprensión y la mala interpretación de los
musulmanes incluyéndome a mi mismo, se puede asociar al Islam.
De acuerdo con el Sistema Universal y el Orden que
ALLAH creó, es decir el “Din del Islam”, cada individuo vivirá las consecuencias
de su disposición natural, de sus cualidades de sus acciones. No se puede
considerar ninguna excusa en el Sistema. No hay sitio para las emociones ni los
sentimientos en las operativas del Sistema.
El pasado se ha ido y es imposible cambiar el pasado
desde ningún punto de vista. Sólo se puede hacer uso del tiempo presente. No hay
vuelta atrás en el Sistema. Pensar que se volverá de
nuevo a este mundo para progresar en otro cuerpo, después de dejar el cuerpo
físico tras la muerte y acceder a los reinos conocidos como “el mundo de la
tumba” y el “barzakh” (transición), es una inmensa decepción, Porque la vida
siempre va hacia delante, sin vuelta al pasado.
¿Por qué no tiene sentido la reencarnación?
El retorno de un espíritu para entrar en un cuerpo
diferente es imposible porque, como he señalado anteriormente, el espíritu (“ruh”)
no es una sustancia creada en un lugar diferente en el pasado. Así que ¿cómo
podríamos volver a este mundo para entrar de nuevo en un cuerpo físico?
Al comenzar el día 120 en el vientre materno, cada
cerebro humano construye su propio espíritu para el resto de su vida. Por esa
razón no tiene sentido discutir acerca de que el espíritu ocupe un cuerpo
desocupado después de haber dejado otro tras la muerte.
La teoría de que los espíritus se reencarnan en el
mundo una vez tras otra con el propósito de evolucionar, llegando a la
perfección, emana del chamanismo y de las culturas que mantienen la percepción
dual de un dios-lejano-en el cielo y la gente de la tierra. Está basado en la
asunción de la dualidad de la materia y el espíritu
en la vida, y en la hipótesis de los espíritus que dirigen cuerpos humanos…
Ni el espíritu de una persona tiene la oportunidad de
volver a este mundo, ni podemos comunicarnos con el espíritu de una persona
después de la muerte de esta. Ni hay extraterrestres del espacio exterior en
cuerpos sólidos y materiales de los humanos, ni puede haber comunicación con
ellos. Y no existe credibilidad en las historias de personas comunicándose con
los espíritus de personas fallecidas y que vuelven en forma de santos (Awliyah).
Hemos dado información detallada sobre tales casos en
nuestro libro “ESPIRITU-HOMBRE-JINN”, que viene editándose desde 1970 y es
aceptado como un libro de referencia.
Esas visiones, que aparecen como imágenes alteradas
no son más que lo que se conocen como “jinni”, que pueden aparecerse y
presentarse a si mismos con diferentes nombres, y que desean gobernar a la gente
como resultado de su naturaleza. Han sido llamados “satan” en el Corán a causa
de sus características.
Estos “jinni”, atrapan a la persona apareciendo de
muy distintas maneras y formas para presentarse a si mismos como “aliens”,
OVNIS, santos (awliyah) o incluso como profetas, y así convencen a miles de
personas inocentes, crédulas y bienintencionadas. El equívoco más importante que
imponen en asuntos de creencias es la idea de “reencarnación”. Esta idea de
“reencarnación” puede ser claramente observada en todas las enseñazas
provenientes de estos “jinni”.
Toda clase de clarividentes y echadores de fortuna
surgen y están basados en la canalización de estos “jinni”. Los “mediums” son
aquellos que actúan de intermediarios con los “jinni”. Podemos encontrar
información más detallada sobre el tema en el libro anteriormente mencionado.
Esos “demonios” son los principales actores en
múltiples casos de magia y brujería. La mejor arma para defenderse de ellos, es
la siguiente “dua” dada por el Corán.
“Rabbi annii massaniyash Shaytanu binusbin wa adhab.
Rabbi A-auuzu biqa min hamazaatish Shaayatiini Wa a-uuzu biqa Rabbi any-yakhzuruun”
(Mu’minun 97:98)
Los que se sientan asediados o teman a estos “jinni”,
deberían recitar este “dua”. Si se practica 200 o 300 veces al día es muy
posible que sea el mejor medio contra ellos. Como medio de protección recitarlos
al menos 20 o 40 veces por las mañanas y las tardes también ayudará.
Aunque la relación de las personas con estos “jinni”
pueda parecer que los provee de beneficios temporales en este mundo, estas
personas sufrirán una gran pérdida en la vida después de la muerte debido a
estos errores en materia de “din” que les han sido impuestos por los “jinni”.
El mayor mal que los “jinni” provocan al ser humano es imponer y provocar relaciones sin claridad ni nobleza entre las personas.
El Corán nos indica que estos “jinni” son nuestros
enemigos. Depende de vosotros apreciar este hecho.
Hemos tocado el tema de la vida después de la muerte.
¿Qué clase de vida es?

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