PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

YIA.LM

 

UNA VISIÓN ACTUALIZADA DEL ISLAM 

 POR AHMAD HULUSI

 

  

 

 

 

 

 

 

  

Capítulo 10: CONSEGUIR EL CALIFATO.

 

 

            El Corán al Karim dice que “Allah creó al ser humano para que fuera su Califa en la tierra”. Ateniéndonos a ese tenor en el Libro, cada persona debe ser consciente de la perfección que supone ser “califa de Allah”. Debe experimentar el efecto de vivir ese califato.

             Aquellos que claman que el “Din del Islam” considera a la mujer como un simple ser de segunda clase son aquellos que no han captado ni el más mínimo sentido de los valores Coránicos.

             Cuando el Libro dice abiertamente que el se humano ha sido creado como un califa en la tierra sin discriminación entre hombre y mujer, ¿cómo se puede considerar a la mujer como un ser de segunda clase?

             Ambos, hombres y mujeres son Califas de Allah de la misma manera…

             Esto es por lo que los seres humanos deben captar el significado de ese “Califato” y experimentar sus efectos tan pronto como sea posible. De otra forma, será demasiado tarde para enmendar la pérdida de haber sido incapaz de vivir el Califato. Cuando se dan cuenta lo que eso significa, tal pérdida se convertirá en una decepción eterna. No hay manera de conseguir el Califato en la vida después de la muerte.

             Yo quiero conseguir el Califato, y deseo que todo el mundo viva conscientemente las consecuencias de convertirse en el “Califa de Allah”. Todos mis trabajos está orientados a servir a la gente en este aspecto…

             El Califato es un efecto que se traduce como el ensamblaje en el ser humano de los significados, de las cualidades que se denotan en los “Bellos Nombres de Allah”. En términos del sufismo (tasawwuf), podemos decir, “los seres humanos fueron traídos a la existencia como los más honrados de toda la creación por medio de la manifestación de los nombres de Allah…”

             ¡Prestemos atención! Allah dice que, “he creado a los humanos con honra sobre todos los seres vivientes”; no hay discriminación entre el hombre y la mujer. Ambos son honrados de la misma manera.

             Si, en todo lo que concierne a sus contenidos, la humanidad, sin importar si son hombres o mujeres, es la más honrada de toda la creación además de estar destinados a ser los Califas de Allah en la tierra.

             Es usual que el “humano” rechace el honor del Califato al aceptarse a si mismo como un simple cuerpo de carne y huesos y asume que cesa de existir después de la muerte. Y como resultado de ello, estará perdiendo incalculables tesoros, que no se pueden mensurar…

             Habiendo sido creados a partir de los significados de “Los Bellos Nombres de Allah” esto deriva en unos resultados para el ser humano:

             Los seres humanos continuarán viviendo eternamente sin pausa a través del paso por diferentes niveles y dimensiones.

             Cuanto más reconozca y se involucre una persona con esas cualidades de su “califato” concedidas por Allah y cuanto más experimente sus efectos durante su periodo vital, más capaz será de liberarse de problemas y dificultades en los siguientes reinos de la vida, disfrutando sus comodidades en proporción a lo que gane…

             Por otra parte, cuanto más descuidado se vive de la propia realidad, más se convertirá la vida en un Infierno. Además, tal sufrimiento quizá nunca llegue a su fin…

             Independientemente de ser hombre o mujer, la única manera de experimentar el “califato” como ser humano, es saber, comprender y vivir los efectos de la propia “realidad” (haqiqat) ante todo. Son el conocimiento y el Dhikr los que facilitan el mejor camino para conseguir ese objetivo. El cerebro que evalúa el conocimiento (ilm), puede expandir su capacidad a través del Dhikr y alcanzar los más altos niveles de sabiduría.

             Hazrat Isa (Jesús) (aleihisalam) mencionó “pensar como Allah”. Es similar al aviso hecho por RasulAllah (aleihisalam): “Guiad vuestra moral por la moral de Allah (al takhulluq bi akhlak Allah). Todos estos signos nos llevan a ver la creación completa de la manera en que la ve Allah, por medio de la autopurificación, liberándonos de los condicionamientos sociales, las preconcepciones y los juicios formados en nuestra comunidad.

             Solamente será posible tomar conciencia de todo ello si incrementamos la capacidad de nuestro cerebro y evaluamos esa capacidad bajo el prisma de la auténtica ciencia.

             Es entonces solamente cuando podemos aproximarnos a aprender sin prejuicios y a través de las mentes objetivas, entonces podemos alcanzar a valorar la ciencia como un humano…

            Estar abierto a nuevas ideas. Liberarse del “capullo del pasado”. ¡Y ser capaz de observar el exterior!