UN TRATADO NAZARI SOBRE ALIMENTOS
  

 

 

 

 

 

  

 

AL-KALAM  `ALA L-AGDIYA

 

Por  AL-ARBULI

CAPÍTULO IX. SOBRE LAS FRUTAS FRESCAS Y SECAS.

 146. al-Tin. Higos.

 Los higos son calientes en primer grado, y los frescos son de complexión húmeda. Los que son frescos y se secan están equilibrados en humedad y sequedad y proporcionan un buen alimento. La sangre generada por ellos es mejor que la producida por las demás frutas de verano. Son rápidos de digerir y emolientes. Sirven contra la tos y limpian el pecho, el pulmón y los riñones, pero cuando se abusa de ellos producen prurito, sarna y tiña. Hay que chupar después granos de granada agria y tomar encima ojimiel agrio.

Fruto de la Ficus carica L., var. sativa. Averroes dice que todas las clases de higos son emolientes, aunque los verdes menos, y más los silvestres. El agua en que se han cocido largamente higos es como una especie de miel.

Ibn Bukláris dice que si se cuecen con harina de cebada y alholva y se emplean como emplasto resuelven los tumores. El mejor es el albar, de piel delgada y de pocas semillas. Se corrigen los higos secos, comiéndolos con almendras o nueces.

Los frescos son diuréticos, aunque producen gases. los mejores son los blandos y se corrigen pelándolos y tomando después un poco de ojimiel.

 147. al- Inab.  Uvas.

 Las uvas son parecidas a los higos en excelencia, siendo la sangre generada por ellas excelente. Las mejores uvas son las que tienen mucho zumo y piel fina. Ablandan el vientre. Las uvas que han llegado a su grado máximo de dulzor son calientes y húmedas. Las agrias son de complexión fría y seca.

Es el fruto de la Vitis vinifera L. 

Según Ibn Másawayh producen flatulencia en el estómago, aunque generalmente lo relajan.

Ibn Bukláris: Calienta el cuerpo, producen flato, ablandan el vientre, y hay que comerlas sin pellejo ni granos. La uva dulce es diurética, siendo las mejores las maduras, de piel fina.

Dioscórides: «Perturban todas las uvas frescas el vientre, y hinchan mucho el estómago. No son tan dañosas con harto las que después de cogidas, estuvieron algún tiempo colgadas, por quanto perdieron ansí gran parte de aquella humedad superflua (...)».

 148. al-Hisrim.  Agraz, uva verde.

 El agraz es más frío y seco [que la uva]. Es áspero para la garganta y dañino para los que tienen tos, y bueno para apagar [el ardor de] la sangre. La más nutritiva de las uvas es la que queda en el invierno, como nuestras famosas uvas de la costa.

Es el agraz, o uva verde, sin madurar, del que dice Dioscórides: «El Omphacio es çumo de las uvas Thasias, o Amineas, muy acerbas y verdes, el qual se tiene de esprimir el verano antes del nacimiento de la Canicula, y assolarse en un vaso de cobre roxo, atapado con lienço, curiosamente hasta que venga espessarse. (...) Es útil el Omphacio a las llagas hinchadas, a la campanilla, a las llagas que en la boca se engendran, a las enzías dissolutas y relaxadas (...) Deshecho con vinagre sirve ontra las llagas antiguas y enfistoladas, y contra aquellas que van cundiendo».

 149. al-ZabibPasas.

 La complexión de las pasas depende de las uvas de las que se hacen, y son nutritivas como ellas. Las pasas que son muy dulces son calientes y húmedas, proporcionan mucho alimento y confortan el hígado por la propiedad que tienen. Deben comerlas quienes tengan insuficiencia hepática, y si las comen asiduamente los enfermos del hígado, fortalecen sus hígados, y a menudo se ayudan con electuario de rosas.

Quienes quieran retener el vientre deben tomarlas con sus huesos, y quienes quieran ablandar el vientre, sin ellos, y que tomen después agua fría.

Es el fruto desecado de la Vitis vinifera L.

Ibn Másawayh dice que si comen con su cascabillo sirven contra los dolores intestinales, y si se comen sin huesos suavizan la garganta, el pecho y los pulmones.

Ibn Bukláris dice que las pasas son buenas para la tos y las enfermedades del pecho y del pulmón, y para los dolores de riñones y vejiga y son emolientes. Si se majan suavemente en vinagre y se aplica sobre una uña que se mueve hace que se desprenda. Las mejores son las secadas al sol, sin huesos. Se corrigen bebiendo después un poco de vinagre.

 150. al-Mismis Albaricoques.

 Los albaricoques son fríos y húmedos, rápidos de digerir y en salir del estómago. Si se toman después de la comida, ésta se descompone y se corrompe rápidamente. Deben, pues, tomarse antes de la comida e ingerir un electuario de jengibre después.

 Mismis es un nombre de origen siríaco, de lo que en occidente se llama­ba barquq, derivado del latín «praecoxcis», y que ha dado nuestro «albaricoque» y las denominaciones que este fruto tiene en francés, inglés y otras lenguas.

Es el fruto de la Prunus armeniaca L. = Armeniaca vulgaris Lam.

 151. al-Jawj. Melocotón.

 Los melocotones son fríos y húmedos y generadores de flema. El alimento producido por ellos se descompone rápidamente. El melocotón conocido por el nombre de «pintón» (balaq) es más rápido de digerir y en transformarse. Debe tomarse después mermelada de jengibre.

Es el fruto de la Prunus persica Stokes = Persica vulgaris Mill. = Amygdalus persica L., conocidísimo árbol de la familia de las rosáceas.

Ibn Másawayh sólo dice que daña a los nervios.

Averroes e Ibn al-Baytár dicen que es frío y húmedo, que engendra pituita y se corrompe fácilmente en el estómago.

Al-Rázi y Avicena le atribuyen cualidades afrodisíacas. Averroes dice que su jugo mata las lombrices intestinales.

 152. al-RummánGranada.

 Hay granadas dulces y agrias. Las dulces tienen la complexión equilibrada en calor y son húmedas. Las mejores de las dulces son pequeñas. Y son una de las cosas que sirven contra la tos y la aspereza de pecho. Proporcionan mucho alimento al cuerpo.

Las agrias son frías de complexión, más que las dulces. Calman el ardor de estómago, apagan la bilis, despiertan el apetito y retienen el vientre. Sus huesos son más efectivos para esto que sus granos. Dice Hipócrates que una mujer sufría dolor de corazón y se lo calmaba el zumo de granada agria con sawiq de cebada. Según parece, el dolor procedía de un humor ácido bilioso que se vertía en la boca del estómago, y el zumo de granada calmaba su acritud, mientras el sawiq de cebada lo curaba, si Al lah quería. 

Es el fruto de la Punica granatum L., que da nombre a la familia de las puniáceas.

Ibn Másawayh dice que calma el desvanecimiento producido por la bi­lis y por las quemaduras.

Averroes dice que hay dos tipos, la agria y la dulce, y que entre sus cualidades está el evitar que los alimentos se corrompan en el estómago. Son muchísimas las comidas en las que entraba como ingrediente, y se cuenta en multitud de casos como remedio para los efectos nocivos de muchos alimentos y medicinas.

 153. al-Safáryal.  Membrillo.

 Hay membrillos dulces y agrios. Ambos confortan el estómago y despiertan el apetito. El agrio tiene estas propiedades más acentuadas, pero es más dañino para el pecho y para la tos que el dulce. Deben comerse después almendras, alfeñiques y jarabe de agua de rosas. 

Es el fruto de la Cydonia vulgaris Pers. = Cydonia oblonga Mil. Pyrus cydonia L., árbol conocido de la familia de las rosáceas.

Averroes dice que son más bastos que las peras, y más astringentes. Producen astringencia en el estómago y cortan la sed. 

Ibn Bukláris dice que curte el estómago, es diurético, retiene el vientre, corta las hemorragias, y extingue la bilis amarilla generada en el estómago. Es bueno contra las palpitaciones, la diarrea y los vómitos, en especial el más agrio. Se corrigen sus efectos nocivos cociéndolos y comiéndolos con miel.

 154. al-Tuffáh.  Manzana.

 Las manzanas las hay también dulces y agrias. La dulce conforta el estómago y el hígado y proporciona un buen alimento. Produce gases y flatulencia y perfuma el olor del sudor.

La agria es más fría y más seca que la dulce y sirve para los que tienen tos. Conforta el estómago y el corazón calientes y es perjudicial para la tos. Es necesario corregirla con lo que se corrige el membrillo.

Es el fruto de la Pyrus malus L. = Malus communis Poir. = Malus sylvestris Mill.

Ibn Másawayh las cree buenas para el estómago, y que constituyen un antídoto contra los venenos, pero que pueden causar daño a los nervios. Averroes dice que la manzana dulce es moderadamente caliente y húmeda, y la agria, fría y seca, y que conforta los órganos principales, en especial el corazón, y el cerebro, gracias a su aroma.

 155. al-Kummatrá. Pera.

 Es el inyas. La que está madura es de complexión equilibrada, su alimento es bueno y es más nutritiva que el membrillo y  retiene el vientre si se toma antes de la comida, y lo ablanda si se toma después.

Las verdes son muy astringentes y producen una gran retención de vientre, si se toman antes de la comida producen cólico y ventosidades. Tiene la propiedad de formar cálculos en los riñones. Deben tomarse después yawárisát (confecciones digestivas) picantes.

Es el fruto del Pyrus communis L., conocido también en árabe con el nombre de inyás o iyyás, aunque éste también se aplica a la ciruela, con la consiguiente confusión.

Ibn Másawayh dice que producen cólico en el estómago. 

Ibn Bukláris dice que las que son agrias y astringentes curten el estómago, y que entra a formar parte de muchos emplastos, siendo mejores para ello las maduras que las verdes. Si se abusa de ellas, dañan el intestino, tomándolas después de la comida retienen el vientre y debilitan el estómago, siendo preferible tomarlas en ayunas, porque son astringentes y confortan al estómago, a no ser que el que las come necesite laxar su vientre.

 156. al-Utruyy.  Toronja.

 En la toronja hay virtudes diferentes. Su cáscara es caliente y seca. Su pulpa es fría y espesa. Su zumo es frío y sutil. Su cáscara conforta el estómago y produce un buen eructo. Conforta el estómago más que cualquier medicina, perfuma el olor del sudor y hace desaparecer el olor de ajos y cebollas. Su pulpa genera un humor espeso, frío, flemático y pesado. Es necesario comer las cáscaras con la pulpa, y tomar después miel, y mermelada de jengibre.

Su zumo es frío y ligero, apaga la bilis con su fuerza, y sirve contra las palpitaciones y el desvanecimiento producidos por el calor.

El aceite que se extrae de sus granos sirve contra las almorranas.

Es el fruto de la Citrus medica L., var, cedrata Risso. Su acción es aromática y estimulante.

 157. al-lyyás. Ciruela.

 La ciruela, que es el `ayn, es fría y húmeda. Ablanda el vientre y es buena para los jóvenes, si las comen enfriadas con nieve en un día de intenso calor. Si las comen los viejos y los de temperamento frío, les sirve contra la tisis.

Es el fruto de la Prunus domestica L.= Prunus divaricata Ledeb.

 Como se ve, comparando con el número 155, hay cierta confusión para denominar a la pera, la ciruela y el albaricoque. Anteriormente apareció inyas como otro nombre de la pera, y ahora otra variante de esa palabra para designar a la ciruela. El nombre que aparece aquí, `ayn, naturalmente está abreviado, ya que la expresión completa con que designaban los andalusíes a la ciruela era `ayn al-baqar, es decir «ojo de vaca» que Averroes emplea en una sola palabra compuesta `abqar.

Ibn Másawayh dice que las ciruelas, gracias a su frescor y viscosidad, arrastran la bilis que haya en el estómago y en los intestinos, expulsándola.

 158. al-Tal ` wa-l-yummar. Espata y médula de palmera.

 La espata y la médula de palmera son frías y secas y producen dolor de cabeza. Generan semen y leche, son dañinas para el estómago y retienen el vientre. Se corrigen sus efectos tomando después electuario de hierbabuena.

La espata de la palmera (Phoenix dactylifera L.) es la parte que envuelve los órganos de la fructificación. Ibn al-Baytár dedica un largo artículo a la espata de palmera y ofrece los nombres de las diferentes partes, muy conocidos naturalmente de los habitantes del desierto, y explica cómo se produce la fecundación de las palmeras. Ibn Másawayh dice que la espata es más seca que la médula, permanece mucho tiempo en el estómago y estriñe. Su exceso puede producir dolores de estómago y cólicos, y para evitarlos hay que comerla cocida en agua con mostaza, garo, vinagre, pimienta, aceite, alcaravea, ruda, perejil, menta y tomillo.

De la médula de palmera dice Ibn Bukláris que suaviza la acritud de la sangre, corta la bilis, retiene el vientre y es lenta de digerir. Hay que comerla cocida o asada.

 159. Tamr al-najl.  Dátiles.

 Los que están maduros son muy nutritivos. Son calientes, húmedos y espesos. Generan sangre y semen, enfrían las vísceras, engruesan el hígado y el bazo, y forman cálculos en los riñones. Estropean los dientes, si se abusa de ellos. Es necesario beber después jarabe de ojimiel y enjuagarse la boca con vinagre.

Los dátiles verdes retienen el vientre, producen cólico y ventosidades pero confortan el estómago. Hay que tomar después electuario de jengibre o de tomillo.

Ibn Bukláris dice que el dátil es frío y seco en segundo grado, y entre sus propiedades destaca la de curtir la boca, las encías y el estómago, aunque es malo para el pecho y los pulmones, a causa de su aspereza, y tarda en salir del estómago. Impide la diarrea.

 160. al-Mawz.   Plátanos.

 Los plátanos son calientes, húmedos y secos (sic). Sirven contra la aspereza de la garganta. Son lentos [de digerir] (...)

Es el fruto de la Musa paradisiaca L. o Musa sapientum L.

Ibn Bukláris dice que es caliente y húmedo en primer grado. Como sucedáneo menciona a la manzana dulce, y dice que en el plátano hay propiedades diferentes. Cuando está muy maduro es más caliente y húmedo. Su alimento es escaso, y es útil contra la aspereza del pecho, del pulmón y de la garganta, pero si se abusa de él, da pesadez al estómago. Si una persona de complexión fría toma demasiados plátanos, tiene que beber después aguamiel y tomar jengibre en mermelada.