UN TRATADO NAZARI SOBRE ALIMENTOS
  

 

 

 

 

 

  

 

AL-KALAM  `ALA L-AGDIYA

 

Por  AL-ARBULI

CAPÍTULO VI. Sobre los encurtidos, las especias, las salsas y los aceites.

 86. al-Zaytún al-ajdar al-  murabbá bi-l-ma' wa-l-milh. Aceitunas verdes curadas en agua y sal.   

Las aceitunas verdes curadas en agua y sal son más bien calientes y secas de complexión, despiertan el apetito, confortan el estómago, pero son de escaso alimento. Las que se curan con vinagre y sal son más fuertes para despertar el apetito.

En cuanto a las aceitunas curadas con sal y aceite, son calientes con cierta tendencia a la humedad, muy alimenticias, pero dañan la boca del estómago.

Las aceitunas gordales curadas en sal y agua son calientes y secas y abren las obstrucciones producidas en el hígado y en el bazo por la flema. 

Las curadas en vinagre son más efectivas en abrir las obstrucciones y despertar el apetito.

Ibn Bukláris distingue, aparte las aceitunas silvestres, frutos del acebuche, las «aceitunas de agua» o de verdeo que son aquéllas que no dan aceite y que pueden conservarse en sal y agua o en sal y vinagre, y las aceitunas negras. Respecto a las primeras dice que confortan el estómago y retienen el vientre, y que curadas en agua y vinagre sirve contra la acritud de la bilis.

Dioscórides afirma que «Las Azeytunas frescas, y antes de madurar, algun tanto roxas, son más confortativas d'estomago, y restriñen del vientre; empero las negras y bien maduras, corromperse fácilmente, son al estomago ingratas, no hazen provecho a los ojos, y engendran dolor de cabeça».

 87. Kámij al jiyár wa-l faqqús.  Encurtido de pepinos y cohombros.

 Los pepinos y cohombros en vinagre son fríos y despiertan el apetito. 

El pepino es el Cucumis sativus L., de la familia de las cucurbitáceas, llamado también en árabe qatad o yulmátá, nombre éste último de origen siríaco. El cohombro, de la misma familia, es el Cucumis sativus L., var. flexuosus Naud., y recibe en árabe también las denominaciones de qittá' y sawáf; fáqqús es la especie larga. Ibn Bukláris dice del jiyár o pepino que sirve para la vejiga y contra la aspereza de pecho.

 88. Kámij al-lim al-murabbá fi jalli-hi. Encurtido de limas en su propio ácido.      

Las limas encurtidas en su propio ácido son frías, fortalecen el estóma­go y producen un buen eructo. La lima, lim, es el fruto del limero, Citrus limetta L.=Citrus limonum Ilisso, var. dulcis Moris=Citrus bergamia Risso, o Citrus aurantium aurantifolia, árbol de la familia de las auranciáceas (rutáceas), originario de Persia, llamado también en árabe laymún hulw o «limón dulce». Su fruto es parecido externamente al limón, pero su pulpa es verdosa y algo dulce.

 89. Kámij al-badinyán. Encurtido de berenjenas.

 Las berenjenas en vinagre tienen cierta tendencia al calor, producen atra­bilis y despiertan el apetito. Todos los encurtidos adquieren del agua y de la sal una fuerza que se añade a la suya propia, y a la que impone generalmente.

Bádinyán o bádinyán es una palabra árabe derivada del sánscrito vangana, a través del persa. Se trata de la Solanum melongena L., planta anual de la familia de las solanáceas, emparentada de cerca con la mandrágora, con la cual la confundían los antiguos. Dice Laguna que «son duras de digerir, y engendran muchas ventosidades, las Verengenas: y ansi provocan mucho a luxuria: y dado que bien guisadas sean agradables al gusto, todavía comidas muy a menudo, engendran humor melancólico, hinchen el cuerpo de sarna y de lepra, causan infinitas opilationes, entristecen el ánimo, dan dolor de cabeça, y finalmente mudan el claro color del rostro, en otro livio, y muy triste, qual es el que ellas mesmas poseen». Ibn Másawayh afirma que cubren de pústulas la boca. Ibn Bukláris, por su parte, dice al hablar de las berenjenas, que éste es su nombre persa y en árabe es al-magd al-harq y al-wagd y el aljamía se les llama berehenas. Según él, estropean el color, ennegrecen la piel, originan pecas y producen tisis, cáncer y escrófulas. No obstante, curten y confortan el estómago. Se remedian sus inconvenientes con gallinas y carne de borrego. En árabe reciben también el nombre de ta'alil al-hayyát («verrugas de serpientes»).

 Apartado sobre las salsas.

 90. Sibag al jardal.  Salsa de mostaza.

 La salsa o condimento de mostaza y vinagre produce cierto calor y hace digerir la comida pesada, corta las flemas espesas y aleja su mal. De las cosas que pueden añadírsele, la ruda y el ajo son los más eficaces para eso. 

Hay tres clases de mostaza: la blanca, Sinapis alba L.=Brassica alba Robenth=Leucosinapis officinalis Nees.; la silvestre, Sinapis arvensis L.=Brassica sinapistrum Boiss.=Rapistrum avorum; y la negra, Sinapis nigra L.=Brassica nigra Koch=Sinapis sinapioides Roth. Aquí parece tra­tarse de esta última. Ibn Bukláris señala que en aljamía se llama mostaz, y entre sus propiedades destaca la de disolver los humores de la cabeza y del estómago, así como el resecar la lengua, pesada a causa de la humedad y es buena para los tumores del bazo. Se corrige con vinagre y almorí.

 91. Sibág al-murri wa-l jall wa-l-tum.  Salsa de salmuera, vinagre y ajo.

 La salsa de salmuera, vinagre y ajo despierta el apetito, es resolutiva, limpia el estómago de flema, y hace digerir los alimentos pesados.

 Apartado sobre las especias.

 92. al-Milh.Sal.

 La sal es caliente y seca en segundo grado, hace desaparecer la indigestibilidad de las comidas, y suaviza los alimentos pesados.

Ibn Bukláris indica varias clases de sal, la tabarzad o andarási, o sal gema, la sal de  los pantanos o lagos salados (milh al-`ayin), la sal india que es blanca y cristalina y la nafti, de color de lapizlázuli y que desprende olor de nafta. Dice que es caliente y seca en tercer grado, según Isháq. Entre sus aplicaciones dice que aplicada sobre las úlceras purulentas impide su propagación. Dioscórides, después de enumerar las diferentes clases de sal, entre las que prefiere la de los lagos, dice que «todas estas especies de sal, generalmente sirven a muchas cosas; porque tienen virtud de apretar, de raer, de mundificar, de resolver, de adelgazar, y de engendrar costras como cauterio».

 93. al-Fulful. Pimienta.

 La pimienta es caliente y seca, muy fuerte en su acción calorífica, deshace los alimentos pesados, resuelve el flato, y sirve contra la tos, cuando ésta es causada por la humedad. Conviene que no abusen de ella los que tienen el temperamento caliente.

 94. al-Júlunyán. Galanga.

 La galanga es caliente y seca, expulsa los gases, ayuda a la digestión, y mueve al coito.

Júlunyán, jawlanyán o júlanyán son nombres derivados del persa jawalinyán, nombre del rizoma de la galanga, planta de la familia de las zingiberáceas, que puede corresponder a la Alpinia officinarum Hance, o bien a la Alpinia galanga Willd. La denominación persa parece derivar del sánscrito kulañya, o del chino kaolian-kian. Los rizomas de esta planta se venden como afrodisíacos, y forma parte de ciertos electuarios. 

Ibn Bukláris dice que es útil para los de temperamento flemático, y con­tra los humores generados en el estómago. Ayuda a digerir los alimentos, gracias al calor que proporciona al estómago y a su carácter resolutivo. Sirve también contra el cólico, calma los riñones y mueve el coito y aumenta el semen y tienen un gran poder afrodisíaco. Ibn Másawayh sólo dice de la galanga que es buena para el estómago.

 95. al-Zanyabil. Jengibre.

 El jengibre es como la galanga, pero de efectos más fuertes para ello.

El nombre del jengibre, planta que da nombre a la familia de las zingiberáceas, parece proceder del griego zingíberis, aunque puede tener su origen más remoto en el sánscrito Cringavera. Se trata del rizoma del Amomum zingiber L.=Zingiber officinale Rosc. 

Ibn Bukláris dice que es una raíz que se trae de la India, y que es bueno para el estómago, pues resuelve los gases y seca los humores que hay en él, ayuda a hacer la digestión y es ablandativo del vientre. Abre las obstruccio­nes del hígado producidas por la humedad, aumenta el apetito sexual, y empleado como colirio fortalece la  pupila.

Dioscórides, en palabras de Laguna, dice: «El Gengibre es una planta  particular que por la mayor parte nace en la Troglodítica Arabia: de las hojas de la qual verdes usan en aquellas partes para infinitas cosas, como usamos de la ruda nosotros, y la mezclan con los potages y viandas. (...) Tiene la virtud de calentar, y de digerir. Ablanda el vientre ligeramente, y es muy agradable al estómago. Resuelve todos los impedimentos que offuscan la vista, y mezclase en las medicinas contra veneno. En suma, tiene quasi la fuerça de la pimienta».

Es el fruto del Piper nigrum L.=Piper aromaticum Lam., de la familia de las piperáceas, cuya acción principal es antiséptica. Ibn Bukláris dice que la pimienta negra aligera la densidad del quimo, es suavizante, diurética y emenagoga, útil contra los dolores intestinales y los gases pesados en el estómago y en el intestino. Si la mujer lo aplica antes del coito impide el embarazo. Y si se emplea en jarabes y electuarios, sirve contra la tos persistente producida por la humedad.

 96. al-Qirfa. Canela.

 La canela es caliente y seca, conforta el estómago y ayuda a la diges­tión.

Parece tratarse de la corteza, que es el significado de la palabra árabe qirfa, de un árbol de la familia de las lauráceas, el Cinnamomum aromaticum Nees = Laurus cassia L. = Cinnamomum cassia Blume = Casia cinnamomum Er. Nees., que procedente de China era conocido también por los árabes como dar sini, dár süs o qirfa.

También puede tratarse de otra especie de la misma familia, pero que según Meyerhof no era conocida por los griegos ni los árabes, el Cinnamomum Zeylanicum Nees. = Laurus cinnamomum L. = Persea cinnamomum Spreng. 

La confusión entre ambas especies es frecuente, y a las dos se les aplica también la denominación de salija, cuyo significado era el de «corteza». Ibn Bukláris dice que si se toman dos adarmes de canela en agua fría, en ayudas, sirve contra la hemorragia producida por las almorranas. Se usa también como aromático, tónico estomacal y es buena para el hígado.

Ibn Másawayh dice que aligera los dolores del parto en la mujer, y es buena para la tos producida por la humedad.

 97. al-Kammün.  Comino.

 El comino es caliente y seco, conviene a los alimentos pesados, expulsa los gases y el flato, y da un tinte amarillo a la piel.

Kammün es el nombre árabe del fruto del Caminum Cyminum L. Cuminum odorum Salisb., de la familia de las umbelíferas. Su nombre es de origen semítico, y existe en asirio kamünu, hebreo Kammón, arameo Kammona, etc., equivalente al griego kyminon, y al latín cuminum. Es llamado también en árabe sanút.

Hay diversas clases de comino, al-kammün al-barrí o comino silvestre, que Maimónides identifica con el comino negro (al-kammün al-aswad), pero que Ibn Bukláris considera como dos especies distintas, que parece corresponder a la neguilla o Nigella sativa L.; el comino de Kirmán (kammün kimáni) o Carum nigrum Royle, y el kammun mulúki o Carum copticum Benth.

Ibn Bukláris dice que al-kammún al-barrí y al-kammún al-bustáni, las especies silvestres y cultivada respectivamente del comino, se llaman en persa zir, y le atribuye utilidad contra todos los dolores producidos en el vientre. Es carminativo y emenagogo.

 98. al-Karawiyá. Alcaravea.

 La alcaravea es como el comino. Es más conveniente para el estómago, hace desaparecer la flatulencia, fortalece el apetito y aumenta el apetito sexual.

El nombre árabe, que ha dado lugar a nuestro «alcaravea», parece proceder del griego karyía. Se trata de la hierba bienal de la familia de las umbelíferas, o Carum carvi L. = Apium carvi Crantz. = Bunium carum M. Bieb. Es conocida también bajo el nombre de «comino armenio» (kammún armini). Ibn Bukláris identifica a este último con la alcaravea cultivada, y dice que es buena para el estómago húmedo, ayuda a hacer la digestión, expulsa los gases y resuelve el flato. Es diurética, antihelmíntica, y estas propiedades no residen sólo en las semillas sino en toda la planta, según el autor de al-Musta `ini. Igual opina Averroes.

Laguna, interpretando a Dioscórides, dice: «El Alcarouea es una simiente muy conocida y vulgar, la qual calienta prouoca la orina, es grata junta­mente al paladar y al estómago, conforta la digestión, y mezclase útilmente en las medicinas contra veneno, y en las que penetran presto por los poros y venas. En suma, corresponde en virtud al Anis, o al eneldo. Sus rayzes cozidas se comen como las çanahorias».

99. al-Kuzbara al-yábisa. Cilantro seco.

 El cilantro seco es frío, seco, despierta el apetito y hace apetecible la comida. No hay que poner demasiado en las comidas pesadas.

El nombre kuzbara, que también aparece bajo las formas kuzbura, kusbara, kasbúra, e incluso quzbúr en la lengua popular, parece ser una palabra arabizada, según algunos derivada del sánscrito kustumbári, aunque existen precedentes semíticos de dicha palabra, como son el asirio kusibirro y el arameo kúsbareta. Se trata del Coriandrum sativum L., hierba anual de la familia de las umbelíferas, cuyos frutos se utilizan como tónicos estomacales y carminativos. Ibn Bukláris recoge las diversas variantes del nombre árabe, y le atribuye virtudes contra la gastritis, e incluso lo menciona como coagulante, para cortar la sangre de las heridas. En esp­añol recibe también las denominaciones de coriandro, colentro, culantro y ciliandro.

Dioscórides dice que «es planta muy vulgar el Culantro, y tiene fuerça de  resfriar: por donde aplicado en forma de emplasto como pan, o harina, sana el fuego de Sant Antón, y las llagas que van cundiendo».

 100. al-Jall. Vinagre.

 Aunque no sea una especia, me ha parecido bien mencionarlo, por las muchas comidas conocidas en las que se utiliza. Tiene diversas fuerzas, pues está compuesto de ambas, la caliente y la fría, aunque predomina en él lo frío y lo seco. Enflaquece el cuerpo, hace decaer el vigor y debilita la vista, aunque ayuda a digerir los alimentos pesados y los disuelve.

Dioscórides dice que «El Vinagre, resfría, restriñe, es conveniente al estomago, da gana de comer, y restaña toda effusion de sangre, si se beue, o se sientan sobre él. Cozido con las viandas, sirve a los fluxos del vientre. Aplicado con espongias, o lana suzia, es útil a las heridas frescas, y haze que no se apostemen. De más desto, reprime la madre, y el siesso quando salen a fuera, y aprieta las sangrientas enzías, y relaxadas. Vale a las llagas que van paciendo la carne, al fuego de sant Antón, a las postillejas que van cundiendo, a las asperezas del cuero, a los empeynes, y a las uñas que en los ojos se engendran, mezclado con aquellos remedios que son útiles a estos males».

Huici dice que el vinagre es bueno para cocinar y para otros usos de la farmacia, como los jarabes de vinagre y el vinagre de cebollas salvajes.

Ibn Bukláris dice que es frío y seco en segundo grado, astringente, bueno para el estómago y para las úlceras sangrantes y los tumores. Se corrige con grasas y aceite.

 101. Murri al-naqi`. Almorí macerado.

Actúa de manera semejante a como lo hace el vinagre, al cual es parecido. Calienta el estómago y disuelve los humores que hay en él.

La palabra murri deriva del griego ál-myrís «salmuera», latín muria. Aparece también con la forma murí. Ibn al-Hassá' dice que lo que se cono­ce en occidente por al-naqi ` es al-muri al-nabati, es decir el almorí nabateo, pero no dice nada de su composición. En cambio, Ibn Bukláris le dedica un artículo y dice que al-murri al-naqi`(sic) se conoce también por el nombre de marsana y murri al-bawdaq. Es, según el autor de al-Musta `ini, harina de cebada que se amasa y se deja corromper con hojas de higuera; luego se le mezcla harina de trigo, sal y agua, pan salado y pan quemado. Luego se hace que adquiera la consistencia de la mermelada. Hace que desaparezca el mal sabor de los alimentos, aviva e intensifica el apetito, quema la san­gre, debilita la vista y produce sarna. Al hablar de sus propiedades y aplicaciones, incluye las que le atribuye Isháq b. `Imrán: tiene la virtud de limpiar y lavar los humores espesos que hay en el pecho, el pulmón y los intestinos, da buen sabor a los alimentos y ayuda a soltar el vientre. Es útil contra los dolores de las caderas. Si se lavan con él las úlceras rugosas, las limpia, e impide que se extiendan. Se corrigen sus inconvenientes con aceite y grasa. Huici dice que el almorí no conviene usarlo sino macerado solamente, por lo que tiene de penetrante y provechoso; le sigue el almorí hecho de zumo preparado de uva con aromas sin pan rallado.

 102. Murri al-hút. Almorí de pescado.

 El almorí de pescado calienta, calma, limpia el estómago de flema y ayuda a digerir los alimentos pesados.

Ibn al-Hassa' dice que bunn (sic) es el almorí de pescado (muri al-hút) que se hace con pescado podrido, sal y zumo de uva, que se deja hasta que toma el color y la consistencia del vino, y que calienta mucho, sin producir embriaguez. En cuanto al bunni, dice que es una especie de pescado peque­ño con el que se hace el almorí de pescado, y que en occidente se hace con una especie de sardina grande, llamada satriyya, y a veces con otros pesca­dos.

Ibn Bukláris, por su parte, dice que el almorí hecho de pescado es me­nos caliente y más débil que el preparado con cebada, porque el pescado es más frío y más húmedo naturalmente, y que ambos son útiles contra la mordedura de perros rabiosos.

Este almorí de pescado parece corresponder al gáron de Dioscórides y al garum de Plinio.

 Apartado sobre los aceites y las grasas.

 103. al-7ayt. Aceite.

 El aceite es caliente, y el más caliente de todos el más rancio. Es la más conveniente de las grasas para el cuerpo humano, por su gran afinidad a él. Constituye un alimento muy bueno, y no tiene la pesadez del resto de las grasas.

Los árabes distinguían varias clases de aceite, extraídos del fruto de la Olea Europaea L., u olivo común. Cuando se sacaba del fruto aún verde, recibía el nombre de zayt al-unfáq o aceite onfacino, derivado del griego omfákion, palabra con la que se designa al zumo de las frutas verdes, en especial la aceituna y la uva verde o agraz. El aceite de oliva madura se llama simplemente zayt al-zaytun o bien zayt rikábi («aceite de transporte o carga»). Tanto Ibn al-Hassa', como Maimónides explican que recibía ese nombre porque era importado desde Siria a lomos de camellos (rikáb, ca­mello). Ibn Bukláris dice que al-zayt al-rikábi es, según la gente de Bagdad, el aceite de oliva blanco, al que los egipcios llaman «aceite palestino», y que es el aceite lavado con agua hasta que queda blanco, desprovisto de su color y olor, y de todas las demás grasas, quedando la parte esencial (rikáb).

Según esta etimología, que no convencía a Dozy, sería algo así como «aceite refinado».

Según Ibn Bukláris, si se toma aceite de oliva y se enjuaga con él la boca se fortalecen las encías y los dientes, y que se emplea a veces en lugar de aceite de rosas.

 104. Duhn al-lawz. Aceite de almendra.

 El aceite de almendra es equilibrado, con tendencia a la humedad, muy nutritivo y conveniente para los que padecen tos. Es apropiado para el estómago y el hígado secos y abre ligeramente sus obstrucciones. 

Se trata del aceite de la almendra, fruto del conocidísimo árbol de la familia de las rosáceas Prunus amygdalus Stokes. = Prunus communis Fritsch. = Amygdalus communis L. La variedad de almendra amarga es el fruto del Prunus amygdalus var. amara Stokes =Amygdalus amara Hayne.

Averroes dice que el aceite de almendra es el mejor de los ungüentos para aliviar a los que padecen espasmos secos, y que es mucho mejor que el aceite de sésamo, pues el de almendra es mucho más astringente, pero que los médicos lo utilizan muchas veces como sustitutivo. 

Dioscórides dice que «El azeyte de almendras, llamado Metopio de al­gunos, se haze en esta manera. Toma la quarta parte de un moyo de almendras amargas bien limpias, y enxutas: y majalas ligeramente en el mortero con una mano de palo, hasta que se hagan pasta. Después échales encima un sestario de agua hirviente, y ansi las dexa media hora, hasta que todo se embeua. Siendo embeuido, tornaras a majarlas con mayor vehementia: y después exprimelas contra vna tabla, en un vaso: y lo que se quedare en los dedos, ponlo en vna barreña. Hecho esto, tornarás a echar sobre las mesmas almendras ya una vez estrujadas, otra hemina de agua: y en siendo enbeuida, haz como heziste primero. Darate medio moyo de almendras, una hemina de azeyte. Es util el azeyte de almendras a los dolores, a los apostemas, a las suffocationes, y á los desvíos de la madre. Ayuda contra el dolor de cabeça, y contra los dolores, zombidos, y siluos, de los oydos. Vale mucho a los que padecen mal de riñones, o tienen piedra, o dificultad de orina, o asma, o el vaço crecido. Mezclando con miel, y con la rayz del lirio, y con el ceroto Cyprino o rosado, quita las manchas, las quemaduras del sol, y las arrugas del rostro. Clarifica la vista, y destemplado con vino, limpia las llagas manantias, y la caspa de la cabeça».

 105. Duhn al-simsim. Aceite de sésamo.

 El aceite de sésamo es caliente y pesado. Ablanda el estómago, hume­dece el cuerpo y sirve contra las grietas producidas en las extremidades. 

El nombre simsim, que designa el grano del Sesamum orientale L.  samum indicum D.C. = Sesamum oleiferum Moench, es una palabra semítica existente en hebreo (sumsum) y en arameo (sumsema) equivalente al sésamon de Dioscórides, y al sesamum latino. En árabe recibe también las denominaciones de yulyulán y hall o jall. En español se la llama también ajonjolí, o aljonjolí, derivado de al-yulyulan, y alegría. Los nombres árabes parecen ser onomatopéyicos, recordando el sonido que producen las semillas secas dentro de la cápsula. Ibn Másawayh sólo dice que producen fetidez de aliento.

Ibn Bukláris dice del al-yulyulan que es graso, viscosa, pegajoso y ablan­tivo. Su aceite sirve para relajar los órganos y aliviar los tumores, las quemaduras del fuego, los dolores de intestino o de corazón y las mordeduras de las serpientes. Si se mezcla con aceite de rosas calma los dolores de cabeza producidos por insolación.

Dioscórides, de quien parecen estar tomadas muchas de las palabras de Ibn Bukláris, dice además que «aplicada en forma de emplastro, resuelve los humores congelados sobre los nervios, y sana las contusiones y apostemas de los oydos».

 106. al-Samn. Manteca; mantequilla derretida y salada,

 La manteca es la más alimenticia de todas las grasas. Rechaza el mal de los venenos y ablanda las durezas.

Ibn Bukláris dice del samn `arabi que es la manteca de cabra, según al­-Zahrawi. Y que es la mantequilla (zubd) cocida con un poco de sal. Es caliente en segundo grado y húmeda en tercer grado. Como sustitutivo de la manteca ofrece la mantequilla, y entre sus cualidades dice que ablanda el vientre, que es útil contra la sequedad producida en el cuerpo, relaja los nervios y el estómago y ablanda las durezas, untándolas con ella. Es buena contra las picaduras de las víboras y otros animales venenosos.

Hace decaer el apetito sexual. La mejor es la que se extrae de animales fértiles y jóvenes. Sus inconvenientes se remedian tomándola con azúcar. Ibn al-Baytár dice, citando a Galeno, que es resolutiva y digestiva, y por eso se emplea en los tumores de las parótidas y de la ingle, para ablandar­los y acelerar su maduración. La manteca de vaca, según al-Júz, impide al veneno de la víbora llegar al corazón, y cita un relato de al-Rázi acerca de un hombre del campo que, habiéndole picado una víbora, tomó manteca de vaca rancia, y no le sobrevino ningún mal. Avicena le atribuye la misma virtud de acelerar la maduración de los tumores, sobre todo los de las parótidas, y particularmente en los niños y las mujeres. También incluye Ibn al-Baytár otras aplicaciones de la manteca para curar afecciones de los ojos.

 Apartado sobre las cualidades del fuego en el que se cocinan las comidas.

 107. Nar al- fahm. Fuego de carbón.

 El mejor de los fuegos es el que no es muy fuerte ni muy débil. El fuego de carbón es más conveniente para cocinar las comidas que el de leña.

 108. Nár al-hatab. Fuego de leña.

 El fuego de leña seca es más adecuado que el de leña verde.

 109. al-Awáni allatí yutbaju fi-há. Recipientes en los que se cocina.

 En cuanto a los recipientes en los que se guisa la comida, los mejores si fuera posible y no hubiera impedimento legal para ello, son los de oro. Y les siguen, en excelencia, los recipientes de plata. Por la prohibición existente en el uso de este tipo de recipientes *, con las vasijas de cerámica vidriadas y de barro cocido las mejores en que se puede cocinar, pero en los recipientes de barro cocido no debe guisarse más que una sola vez. En cuanto a los recipientes de cerámica vidriada, no debe cocinarse en ellos más de cinco veces, aproximadamente, porque la comida antigua que entra en los poros queda allí y se corrompe, y cuando se calienta en el fuego, vuelve a la comida, y actúa en ella como la levadura, haciendo que se corrompa ésta, y es una causa segura para la producción de fiebres pútridas, prurito y sarna, especialmente si el ambiente exterior viene a favorecer esta acción.

En cuanto a los recipientes de cobre, no debe guisarse en ellos porque su propia naturaleza es nociva. Algunos creen que quienes comen asiduamente o guisan durante un año completo en ellos, se ven afectados de elefantiasis.

Respecto a los recipientes de hierro, el cocinar en ellos es bueno, y quienes comen en ellos habitualmente su excitación sexual es fuerte, y se fortalecen todos sus órganos. Y si se recubren de estaño, es mejor.

Las vasijas de cobre, si se recubren de estaño, se elimina gran parte de su mal, aunque siempre les queda algo de ello, y si se abusa de comer en ellas causan trastornos. 

Los recipiente de plomo y estaño, ya sean marmitas o fuentes, son buenos, aunque la cocción en ellos es lenta.

Los recipientes de vidrio son buenos para comer y beber, pero no es posible cocinar en ellos porque se rompen.

Entre las cosas que hay que hacer con las comidas, es que las tapaderas estén perforadas con agujeros pequeños para que salga por ellos el vapor del guiso y que no se tape la fuente en la que se coloca la comida con muchas servilletas, sobre todo  la carne asada y el pescado, pues sus vapores vuelven a ellos y adquieren un carácter venenoso.  

En cuanto al freír, debe hacerse en recipientes de estaño y de hierro puesto que está establecida la prohibición de hacerlo en recipientes de oro y plata. No es bueno freír en recipientes de cobre, sobre todo las cosas que son escasas de grasa, como al-harbás y todas las frituras abundantes en grasa, pues son propensas a corromperse, tanto más si se añade a ellos el efecto de la cualidad del cobre.

*        La prohibición del uso de recipientes de oro y plata parece estar aludida en el Corán, IX, 34, 35: «¡Oh los que creeis! Multitud de doctores y de monjes comen las riquezas de los hombres con la futilidad y se apartan de la senda de Dios. Albricia un tormento doloroso a quienes atesoran e1 oro y la plata y no lo gastan en la senda de Dios.» «El día que los calienten en el fuego del Infierno se abrasarán con ellos sus frentes, sus costados y sus dorsos. Se les dirá: `Esto es lo que atesorásteis para vosotros: ¡Paladead lo que atesorábais'.

 Comencemos a hablar ahora de las leches y sus virtudes. Verdaderamente, es el mejor alimento que se puede tomar y el de mayor afinidad a nuestros cuerpos, Al lah mediante.