|
AD-DURRAT
AL-FÂKHIRAH (3)
La conocí cuando tenía ochenta años.
Un día que al-Mawrûrî(4) y yo estábamos con ella,
de repente, volvió la cabeza y gritó lo más fuerte que pudo:
"'Alî !Vuelve y coge el pañuelo!". Cuando le preguntamos a quién se
dirigía, nos explicó que Alî venía a visitarla y que se había detenido
para comer al borde del río. Cuando se había levantado para reemprender el
camino, se había olvidado el pañuelo. Por eso le había llamado; él volvió sobre
sus pasos y lo recogió. Una hora después se presentó y le preguntamos por lo que
le había
ocurrido. Nos contó que se había detenido al borde del agua para comer y después
que se había marchado olvidando el pañuelo. Continuó su relato diciendo que
había oído a Sahms llamarlo para ponerle al corriente.
También tenía el poder de expresar los pensamientos de los
demás. Sus revelaciones eran ciertas y yo vi realizar muchas maravillas.
(3).- Esad Ef. 1777,f. 98 b.
(4).- Cf., supra, pág. 94.
|