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Abû Mubammad Abdallâb b. Kbamîs al- Kinâni
(1)
Era cirujano en Túnez. Para ir a verlo, hice el viaje
descalzo, a pesar del intenso calor, imitando el ejemplo de mis dos shaykhs Abû
Ya' qûb y Abû Muhammad al-Mwrûrî(2), quienes me
informaron que se habían dirigido a su casa de esta forma. Tenía una gran
barakah, pero tú le conoces muy bien también y no tengo nada que añadir.
Ad-Durrat al-fâhirah(3)
Era de Marsâ 'Idûn, en las afueras de Túnez. Este hombre
eminente fue uno de los shaykhs de 'Abd al-'Azîz al-Mahdâwî (4)quien, sin embargo, no le conoció en toda su
realidad, pues el shaykh no se abrió totalmente a él.
Entró en el Camino asistiendo a las sesiones de Abû Madyan. Su realización
espiritual era tan alta que Abû Madyan dijo un día, cuando estaba en Pechina:
"Si tuviera alas (janâh), volaría hacia al-Jarrâh".
(Aquí se sitúa un relato más detallado de la visita que le
hizo descalzo)... Cuando habíamos recorrido la mitad del camino, nos cruzamos
con un hombre que nos dijo: "En Nombre de Allah, el shaykh me ha pedido que
salga a vuestro encuentro y que os diga que os calcéis
vuestras sandalias, pues conoce vuestra intención y os ha preparado de comer".
Cuando llegué, salió a recibirme a cierta distancia de su casa, apoyándose en un
bastón debido a su avanzada edad. Mostró un gran placer al verme. Me quedé con
él muchos días y tocamos numerosos temas de conocimiento. Durante mi
permanencia, vi a un hombre caminar sobre el mar sin mojarse los pies y eso
gracias a la barakah del shaykh. Estuve en su compañía algo menos de un año.
Antes de mi marcha, insistió en que callara su verdadero estado a 'Abd al-' Azîz
al-Mahdawî o a cualquier otro. También me pidió que no pensara en ello.
(1).- Cf., Futûhât,I.
pág. 186.
(2).- Cf., supra, pág. 22 y 79.
(3).- Esad Ef. 1777, f. 102 b., donde se le llama
Abû Muhammad Jarrâh al- Murâbit.
(4).- Cf., supra, pág. 13.
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