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Abû al-'Abbâs Ahmad b. Mundhir
Este hombre de Sevilla había estudiado el Corán, la lengua árabe y
jurisprudencia. Era único en su género en la escuela jurídica del imâm MaIik.
Entre los prodigios que se le atribuyen se encuentra el hecho de que, cuando se
encontraba enfrentado a un problema jurídico difícil, se dejaba en manos del
imâm MaIik para resolverlo.
Tanto las entidades espirituales (ar-rûhâniyyûn) como los hombres se presentaban
en su casa para saludarle.
Aunque su situación era muy comprometida, no podía decidirse a aceptar el dinero
que le hacían llegar y lo devolvía. Estaba dominado por los escrúpulos. Era un
hombre santo y bendito.
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