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Abû al-'Abbas Ahmad b. Hammân*
Era de Sevilla. Allah le inspiró para que dirigiera bien su
alma, y se dedicó a las obras de adoración incluso antes de haber alcanzado la
pubertad. Era muy fervoroso y lloraba por su alma como una madre que ha perdido
a su hijo único. Su padre se había opuesto a que entrara en el Camino y, cuando
la situación empeoró, me confesó:
"Oh, hermano, las cosas se vuelven muy duras para mí, mi padre me ha echado
diciéndome que cuide de mí mismo. Así que vaya dirigirme a la frontera para
combatir allí a los enemigos hasta mi muerte". Así fue como se encaminó hacia
Juremenha (en Portugal) y allí está todavía. Poco después de su marcha volvió a
Sevilla para arreglar sus asuntos, pero marchó de inmediato para unirse al
ejército
en la frontera. Solía ir a casa de Abu 'Abdallâh al-Khayyât de quien ya he
hablado.
*Llamado también ash-Shaqqâq.
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