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Umm Waraqah, la hija de Nawfal informó,
"Cuando el Profeta (s.a.s.) marchó para Badr yo le dije, 'Mensajero de Allah
permíteme acompañarte en la batalla. Actuaré como una enfermera para tus
heridos y quizá Allah me concederá el martirio.” Él contestó, “quédate en tu
casa y Allah te concederá el martirio.” Ella leyó el Corán y buscó el
permiso del Profeta (s.a.s.) para tener un Muacin en su casa. Él se lo
permitió. Ella anunció que su esclavo y su esclava serían libres después de
su muerte, así que una noche ellos la estrangularon con un trozo de tela
hasta la muerte y huyeron. Al día siguiente Umar anunció que cualquiera que
tuviese conocimiento de ellos o los hubiese visto debía traerlos ante él.
(Después de que fueran atrapados) Umar ordeno que fueran crucificados, ésta
fue la primera crucifixión en Medina."
De Umm Waraqah, la hija de Abdullah al-Harith,
"el Mensajero de Allah (s.a.s.) la visitaba en su casa. Él le consignó un
Muacin para dar el Adzân y le ordenó a ella que dirigiera el Salat en su
casa." Abdurrahman dijo, "yo ví que su Muacin era un hombre" viejo.
Este hadiz establece que la mujer como Imam y
su Salat en congregación es correcto y se ve confirmado por la orden de
Rasul (s.a.s.). Aîsha (r.a.) y Umm Salamah (r.a.) guiaban a las mujeres en
el Salat obligatorio y el Salat Tarawih.
Al-Haafidh dijo en el “Talkhees al-Habeer”:
"El hadiz en el que Aîshah guiaba a las
mujeres en el Salat permaneciendo en el centro de su primera fila fue
transmitido por Abdurrazaaq.
El hadiz en el que Umm Salamah guiaba a las
mujeres en el Salat permaneciendo en medio de ellas fue transmitido por Ash-Shaafi`ee,
Ibn Abee Shaybah y Abdurrazaaq.
Al-Haafidh también dijo en “Ad-Diraayah”
“Muhammad bin al-Hasan informa según Ibrahim
un-Nakha`ee acerca de Aîsha que ella guiaba a las mujeres en Salat durante
el mes de Ramadán y estaba de pie en el medio de su primera fila."
Queda claro de estos hadices que cuando una
mujer guía a otras mujeres en el Salat está en el medio de su primera fila,
entre ellas y no delante de ellas (como hace un hombre.)
Como-Sana`aanee) dijo en “as-Subul as-Salaam”,
"El hadiz de Um Waraqah proporciona la
prueba sobre la corrección de que una mujer guíe a las personas de su casa
en el Salat, aun cuando haya un hombre entre ellos, en este caso él era su
Muacin y un hombre viejo. El sentido literal del hadiz muestra que ella
guiaba a su Muacin, su sirviente y a su sirvienta.
Abu Thawr, Al-Muzanee y At-Tabaree fueron de
la opinión de que esto era correcto mientras que otros no estaban de
acuerdo.

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