CARTA 54
Enseñaba a los niños en el
barrio al-uyûn («de las fuentes») en Fez, recitando el Corán sublime mientras
ellos leían ante mí sus tablillas, cuando de pronto me ví en un barco navegando
por el mar cerca de la ciudad de Túnez (que Allah la proteja) recitando el Corán
como lo estaba haciendo en la escuela ante los niños. Todos los que se
encontraban en el barco disfrutaban con mi recitación. Y he aquí que aparecieron
numerosos barcos cristianos y se acercaron a nosotros paré capturarnos: Ante
esta perspectiva, todos los que estaban conmigo en el barco se pegaron a mí,
porque para ellos era verdaderamente un wali (intimo de Allah); Entonces Allah
recubrió mi cualidad con la Suya, de modo que yo lancé el barco contra los
barcos; enemigos envolviéndolos con mi violento poder y mi concentración.
Algunos Se fueron a pique, otros se destrozaron y otros fueron capturados. Allah
es victorioso sobre su creación. Pasado todo -eso, me ví de nuevo en mi escuela,
y mi estado era como el de un enfermo o un embrujado y como si hubieran golpeado
mis hueso; con barras de hierro. Cuando conté a mi maestro lo que me había
ocurrido, se tapó la boca con la mano, después sonrió y dijo: «¡Vaya, vaya,
nadie sabe dónde se encuentra la dignidad del polo, en la montaña guardando
cabras o en una escuela, enseñando a los niños!». Poco después, llegaron (a Fez)
las noticias de lo sucedido. Que la maldición de Allah caiga sobre los que
mienten.
 
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