PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

YIA.LM

 

   CARTAS DEL SHAYKH AL-´ARABI AD-DARQAWI

 

CARTA 53



Me encontraba en un estado que unía, con gran intensidad, la ebriedad y la sobriedad espirituales, cuando entré una tarde en la mezquita funeraria del sherîf hussaini[1] Ahmed aV-Çagallicilia A[2], en Fez. Era justo la hora de la puesta del sol y el almuédano llamaba al salat desde el tejado de la mezquita. Yo llevaba una vieja muraqqa’a (hábito hecho de remiendos) y en la cabeza tres bonetes, también muy viejos, uno sobre otro, porque tal era por entonces mi disposición.[3] Pues bien, se presentó en mi conciencia íntima la idea de que me faltaba un cuarto bonete, y en aquel mismo momento el almuédano bajó con él del tejado, corriendo y riendo: una cigüeña, que lo llevaba a su nido, lo había dejado caer sobre él. Lo traía riendo cuando le dije: «¡Dámelo, por Allah, que me está destinado!». Y viendo que llevaba ya tres bonetes completamente iguales (al que acababa de recibir), me lo entregó. Así es siempre el estado de los hombres de sinceridad (Vidq) espiritual: todo lo que se manifiesta en sus corazones, pronto aparece en el mundo sensible. ¡Que la maldición de Allah caiga sobre los que mienten!


[1] Es decir, del descendiente del Profeta a través de su nieto Hussain.
[2] AV-Çaqalli significa el Siciliano ya que su familia había emigrado de Sicilia. Ahmed aV-Çaqalli, que vició en el siglo XVIII, es el fundador de una rama de la orden shâdhili que asimiló ciertos métodos de los Naqshabendis. Su mezquita funeraria, que sirve de lugar de reunión a los miembros de la orden, existe todavía.
[3] Análoga a la de los malamatiya, que atraen voluntariamente sobre si la censura de los exoteristas.

 

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