PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

YIA.LM

 

   CARTAS DEL SHAYKH AL-´ARABI AD-DARQAWI

 

CARTA 5

Si deseas que tu camino se acorte para llegar rápidamente a la realización, practica las obras de carácter «necesario» (al-wâjibât) y las «supererogatorias firmemente recomendadas» (ma taakada mîn nawâfili-l-khayrât); aprende de la ciencia exterior lo indispensable para servir a Allah; pero no te entretengas en ella, porque no se te pide que profundices por ahí; en la que debes profundizar es en la ciencia interior, y combate a la codicia; entonces verás maravillas. El «carácter noble» no es otra cosa que el taçawwuf en los sufíes, como es el Din (camino del Islam) en los hombres del Din; ¡y que Allah maldiga a los que mienten!

Huye también siempre de la sensualidad,[1] porque es lo opuesto de la espiritualidad, y los opuestos no se reúnen. En la misma medida en que refuerces los sentidos, te debilitarás en espíritu, y a la inversa. Te contaré lo que le sucedió a nuestro maestro (que Allah esté satisfecho de él) al inicio de su camino. Venía de trillar tres medidas de trigo y se lo hizo saber a su maestro, el señor al-’Arabi ben ‘Abd- Alláh, que le dijo: «Si aumentas en el orden de los sentidos, disminuirás en el del espíritu, y si disminuyes en éste, aumentarás en aquél». Esto es evidente, pues en tanto mantengas buenas relaciones con los hombres (del mundo), nunca sentirás en ellos el perfume del espíritu; sólo el olor del sudor, y eso viene de que la sensualidad les ha sojuzgado; ha atrapado sus corazones y sus miembros; únicamente en ella conciben beneficios, de modo que no charlan, ni se ocupan, ni se regocijan más que de ella, de la que apenas pueden sustraerse; y sin embargo, son numerosos los que se han desprendido de su influencia para sumergirse en el espíritu durante toda su vida; ¡que Allah esté contento de ellos y nos haga sacar provecho de su bendición, Amén, Amén, Amén! Es como si Allah (s.w.t) no les hubiera dado espíritu (es decir, a la gente del mundo), si bien todos y cada uno de ellos participan de él, como las olas forman parte del océano. Si lo supieran no se dejarían distraer por las cosas sensibles; y si lo supieran, descubrirían en sí mismos océanos sin límites; y Allah garantiza lo que decimos. 

[1] Al-biss, la sensualidad en el más amplio sentido del término, es decir, el apego a la experiencia sensible.

           

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