CARTA 40
Si me dices: «Nuestro
maestro, el señor 'Alî (que Allah esté satisfecho de él) era amplio, mientras
que tú eres estrecho», te contestaré: «El era amplio y también estrecho; a la
vez dulce y rudo, fuerte y débil, rico y pobre; era un océano sin orillas. Su
ciencia era más dulce que el azúcar y más amarga que la coloquíntida. Porque
siempre repetía esta frase del wali (intimo de Allah) Abúl-Muwâhib at-Túnsi: «Si
alguien pretende que es posible contemplar la Belleza divina sin haber sido
educado por el Rigor divino, recházalo, porque es un dajjâl *...»
* El Mesías dajjâl (enano).
 
|