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No hay realidad (mawjûd) fuera de Allah, exaltado sea: «Todo es perecedero salvo
Su faz» (Corán, XXVIII, 88); «Todo lo que está sobre ella (la tierra) es
evanescente; sólo subsiste la faz de tu Señor, esencia de majestad y de
generosidad» (LV, 26, 27); «Tal es Allah vuestro Señor, ¿y qué queda después de
la verdad sino el error?» (X, 32); «Eso es así porque Allah es la Verdad, y lo
que ellos invocan fuera de Él es vanidad» (XXII, 62); «Di: la verdad ha llegado
y la vanidad ha desaparecido, ciertamente la vanidad es evanescente» (XVII, 81);
«Dí: Allâh, y déjalos que se diviertan con su vana palabrería (V, 91); «Él es el
Primero y el último, el Exterior y el Interior» (LVII, 3).
El Profeta (que Allah lo bendiga y le dé la paz) ha dicho: «Nada he visto sin
ver a Allah en ello»; y nosotros decimos: Es imposible ver a nuestro Señor
mientras se ve otra cosa además de Él, como, por lo demás, lo afirman todos
aquellos que han realizado este grado de conocimiento.
«He conocido a Allah y no veo nada más que a Él De modo que, en nosotros, "lo
otro está excluido. Desde que he realizado la unidad ya no temo la separación;
Este día he llegado, me he unido.»
"Este día he llegado, me he unido". Esto significa (pero Allah es más sabio): he
conocido a mi Señor mediante conocimiento contemplativo y esencial, no sólo por
inducción y prueba racional, y desde entonces no veo en toda cosa sino a Él, tal
como el Profeta Lo veía. En cuanto a la frase: «Desde que he realizado la unidad
ya no temo la separación», significa: He visto la unidad en la multiplicidad, de
manera que ya no temo ver la multiplicidad en la unidad, como temía antes de
contemplar a mi Señor en todas las cosas. Sin duda alguna, no hay realidad fuera
de Allah; no es sino la imaginación (wahm) lo que Lo vela a nuestros ojos, y la
imaginación es vana. En este sentido, el venerable maestro, el santo Ibn Atâi-Llâh,
dice en sus Hikam: «Si el velo de la imaginación se desgarrara, tendría lugar la
visión esencial, que aniquilaría toda visión individual, y la luz de la certeza
velaría, al despuntar, toda existencia relativa».[1]
Nuestro maestro al-Majdhûb dice de modo parecido:
“mi vista se ha apagado en una visión;
Me he desvanecido de todo lo evanescente.
He realizado la Verdad y no he encontrado más que a Él,
Y descanso en un estado bienaventurado”.
No os imaginéis, pues, que exista algo “junto” a Allah, porque con Allah sólo
está Allah, como testimonian todos lo que han llegado a la realización, sólo lo
ignora quien no ha recorrido esa vía.
[1] Es decir, borraría su aparente autonomía.
 
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