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Por Allah, hermanos, que nunca hubiese creído que un hombre de ciencia pudiera
negar la visión del Profeta (s.a.s) en estado de vigilia, hasta el día en que
encontré a varios sabios en la mezquita al-Qarawiyin y conversé con ellos sobre
ese tema. Me dijeron: «¿Cómo va a ser posible ver al Profeta en estado de
vigilia si ha muerto hace más de mil doscientos años? Únicamente es posible
verlo en sueños, ya que dijo: Quien me ve, es decir en sueños, me ve realmente,
pues el diablo no puede imitarme». Les respondí: «Necesariamente no puede verlo
en estado de vigilia más que aquél cuyo espíritu -o digamos mejor: cuyos
pensamientos- le han transportado de este mundo corporal al mundo de los
espíritus; allí, sin duda alguna lo verá, a él y a todos los amigos». Entonces
se callaron y no pronunciaron ni palabra cuando les dije: «De hecho, se lo ve en
el mundo de los espíritus»; pero transcurrido un tiempo, me preguntaron:
«Explícanos cómo puede ser eso». Les contesté: «Decidme vosotros dónde está
situado el mundo de los espíritus en relación con el mundo de los cuerpos». No
supieron qué responderme; les dije entonces: «Allá donde está el mundo de los
cuerpos, se encuentra también el mundo de los espíritus. Allá donde está el
mundo de la corrupción, está igualmente el mundo de la pureza; allá donde está
el mundo del reino (mulk), se encuentra también el mundo de la realeza (malakùt);
en el mismo lugar donde están los mundos inferiores se encuentran los mundos
superiores y la totalidad de los mundos. Se ha dicho que existen diez mil
mundos, y todos son como éste, como se explica en «El ornamento de los
walis(intimos de Allah)». Y todo eso está contenido en el hombre sin que éste
sea consciente de ello; sólo es consciente aquél al que Allah santifica,
recubriendo sus cualidades con las Suyas y sus atributos con los Suyos; ahora
bien, Allah ha santificado a muchos de Sus servidores y hasta el final no deja
de santificarlos».
El venerable maestro, el wali (intimo de Allah) Ibn al-Bannâ (que Allah esté
satisfecho de él) dice en sus «Averiguaciones»:
«Comprende, pues tú eres una copia de la Existencia,
Por Allah, de forma que nada de la Existencia te falta.
¿No están en ti el 'trono y el Escabel
y el mundo superior tanto como el mundo inferior?
El cosmos no es sino un hombre en grande,
y tú eres como el cosmos en pequeño».
Y el venerable maestro, el wali (intimo de Allah)
al-Mursi (que Allah esté satisfecho de él), dice:
«Oh tú que yertas en la comprensión de tu propio secreto.
Mira, porque en ti encontrarás la totalidad de la Existencia.
Tú eres el Infinito, como Vía y como Verdad;
¡Oh, síntesis del misterio divino en su totalidad!»
 
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