PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

YIA.LM

 

   CARTAS DEL SHAYKH AL-´ARABI AD-DARQAWI

 

CARTA 28

 

Por Allah, que si dejáramos al mundo, éste acabaría por buscarnos y encontrarnos como lo habíamos buscado sin lograr encontrarlo; correría detrás de nosotros y nos alcanzaría, como nosotros habíamos corrido tras él sin lograr alcanzarlo; lloraría por nosotros y deberíamos consolarlo como nosotros habíamos llorado por él sin que él nos haya consolado; languidecería por nosotros y nos necesitaría como languidecimos por él sin que él nos necesitara, y así sucesivamente.[1] Allah garantiza lo que decimos. Se ha dicho que si alguien es sincero en su ascesis, el mundo viene hacia él a pesar suyo; y si un bonete[2] cae del cielo, irá a parar a la cabeza de quien no lo desea.


El estado de elección, ¡oh, faqìr!, está hecho de virtud, de belleza, de medida y de equilibrio; es como una esposa sin par en su belleza, pero de la que no gozará más que aquél que se ha deshecho de su pasión, de forma que ha reemplazado la saciedad por el hambre, el discurso por el silencio, el sueño por la vigilia, el honor por la humillación, la elevación por el rebajamiento, la riqueza por la pobreza, la fuerza por la debilidad, el poder por la impotencia, o digamos sin más: las cualidades censurables por las cualidades loables; él es quien verá a su Señor (exaltado sea) y a su Profeta (que Allah lo bendiga y le dé la paz); él es quien, viviendo en este mundo, saca provecho de él; él es el adamita, el sabio, el tradicional, el gnóstico, el sufí, el viril. El es quien desprecia al tiempo pero a quien el tiempo no desprecia. En cuanto a aquél cuyo corazón está lleno de suciedades, no gozará del estado de elección; ése no aspira, verdaderamente, a la visión de su Señor (exaltado sea) ni a la visión de su Profeta (que Allah lo bendiga y le dé la paz); que purifique, por tanto, su corazón de todas las cualidades censurables, como decimos, y obtendrá lo que desea, si Allah quiere. Saludos.


[1] En árabe, el término dunyâ, que designa al mundo en el sentido de «este bajo mundo», es femenino.
[2] Signo de autoridad en el makhzen, la administración jerefiana.


 

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