PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

YIA.LM

 

   CARTAS DEL SHAYKH AL-´ARABI AD-DARQAWI

 

CARTA 12

 

La enfermedad que aflige a tu corazón, oh faqîr, procede de las pasiones que lo atraviesan; si las dejaras y te ocupases de lo que Allah te ordena, tu corazón no sufriría de lo que sufre. Escucha bien, pues, lo que te digo, y que Allah te coja de la mano: si cada vez que tu alma (nafs) te ataca, te apresuraras a hacer lo que Allah te ordena y Le entregaras por completo tu voluntad, sin duda te ahorrarías las sugestiones psíquicas y satánicas y todas las pruebas. Por el contrario, si en los momentos en que tu alma te ataca te pones a reflexionar sobre ello, a sopesar los pros y contras y a ahogarte en la palabrería (interior), las sugestiones psíquicas y satánicas refluirán hacia ti en legión hasta subyugarte y sumergirte, y ya no te quedará ningún bien, sino tan sólo mal; que Allah nos guíe, a nosotros y a ti, por el sendero de Sus walis, Amén.

 

El venerable maestro, el santo Ibn `Atài-Llâh dice en sus Hikam: «Puesto que sabes que el diablo nunca te olvidará, a ti te corresponde no olvidar a Aquél que te tiene cogido por el mechón de tu frente» (Corán, XI, 56). Y nuestro maestro decía: «La verdadera manera de hacer daño al enemigo es ocuparse del amor del Amigo; por el contrario, si te ocupas de hacer la guerra al enemigo, habrá obtenido lo que quería de ti, y al mismo tiempo habrás perdido la ocasión de amar al Amigo». Y nosotros decimos: todo bien se halla en el recuerdo (dhikr) de Allah, y la vía que conduce hacia Él no pasa sino por la resignación respecto al mundo, el aislamiento respecto a la gente y la disciplina exterior e interior. «No hay nada más útil para el corazón que la soledad, pues por ella entra en la arena de la meditación», como ha dicho el venerable maestro,  el wali (íntimos de Allah) Ibn `Atài-Llâh (que Allah esté satisfecho de él) en sus Hikam. Y nosotros decimos: no hay nada más útil para el corazón que la abnegación respecto al mundo y el hecho de estas sentado ante los walis (íntimos de Allah) de Allah.

 

El destronamiento del ego es para nosotros y para todos los maestros de la Vía una condición necesaria; y en este sentido ha dicho uno de ellos: «Eso mismo que teméis de mí, mi corazón lo desea». Pero tú, oh faqîr, no debes decir otro tanto antes de habérselo dicho a tu propia alma y haberla obligado a andar por ese camino y no por otro.

      

anteriorsiguiente