PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

YIA.LM

 

   CARTAS DEL SHAYKH AL-´ARABI AD-DARQAWI

 

CARTA 10

 

No podéis concebir que el faqîr se haya desapegado de toda cosa y no se halle en presencia de Allah; es imposible, porque aquél cuya aspiración espiritual  se alza por encima de las cosas creadas, alcanza al Creador, y alcanzarlo es conocerlo. Dejad, pues, decididamente todo aquello en lo que descansabais, sea lo que fuere, y no os fiéis de ello.

 

« Quienquiera que, a cambio, se contente con otro

que tú, perece.

Y quien tiende hacia lo que está lejos de Ti se pierde.

Todo lo que dejes, puede ser sustituido

Pero de Allah no hay, si Le dejas, sustituto.»

 

Sabed que me encontraba con mi hermano  en Allah, el piadoso y noble Hassanî Abul-`Abbâs Ahmed at-Tâhir (que la Misericordia de Allah sea con él) en la mezquita al-Qarawiyin, y estábamos ambos intensamente sumergidos en la contemplación. Y he aquí que de pronto mi compañero se dejó distraer -o digamos mejor: debilitar- hasta caer en la palabrería como un hombre común. Entonces le dije bruscamente y encolerizado:

«¡Si quieres ganar, golpea y arroja!»

 

También dije a cierto hermano: «¡No golpees a judío, ni cristiano, ni musulmán, sino a tu propia alma (naf ), y no dejes de golpearla hasta que muera!» Y sin falta, sin falta, hermanos míos, rechazad por completo, vosotros también, la charla ociosa, porque es una de las peores tentaciones y no conviene ni a vuestra estación ni a vuestro estado espirituales. Y de la gente hablad únicamente para bien, pues «carece de gratitud hacia Allah quien carece de gratitud hacia los hombres», como dijo el Profeta (s.a.s). Por otra parte, comprobamos -y Allah es más sabio- que quien no considera a los hombres, es decir, quien prescinde de ellos, tampoco contempla Allah de manera perfecta, porque el perfecto es aquél a quien la criatura no le oculta al Creador ni el Creador a la criatura; el conocimiento distintivo no le oculta el conocimiento unitivo, ni éste le oculta aquél; el efecto no le oculta el conocimiento unitivo, ni éste le oculta aquél; el efecto no le oculta la causa, ni la causa el efecto; la ley religiosa (sharî'a) no le oculta la verdad espiritual (haqìqa) ni la verdad espiritual la ley religiosa; el método (sulûk) no le oculta la atracción interior (jadhb), ni la atracción interior el método, y así sucesivamente; ése es quien ha realizado el objetivo; es el perfecto, el gnóstico; mientras que su opuesto es el extraviado; no nos estamos refiriendo al colo de Allah  (majdhûh) que ha sido arrebatado fuera de sus sentidos, porque ése no está extraviado.

 

         

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