No
podéis
concebir que el faqîr se haya desapegado de toda cosa y no se halle
en presencia de
Allah;
es imposible, porque aquél cuya aspiración espiritual se alza
por encima de las cosas creadas, alcanza al Creador, y alcanzarlo es
conocerlo. Dejad, pues, decididamente todo aquello en lo que descansabais,
sea lo que fuere, y no os fiéis de ello.
«
Quienquiera que, a cambio,
se contente con otro
que
tú, perece.
Y
quien tiende hacia lo que está lejos de Ti se pierde.
Todo
lo que dejes, puede ser sustituido
Pero de
Allah
no hay, si Le dejas, sustituto.»
Sabed que me encontraba
con mi hermano en Allah,
el piadoso y noble Hassanî Abul-`Abbâs Ahmed at-Tâhir (que la Misericordia
de Allah
sea con él) en la mezquita al-Qarawiyin, y estábamos ambos intensamente
sumergidos en la contemplación. Y he aquí que de pronto mi compañero se dejó
distraer -o digamos mejor: debilitar- hasta caer en la palabrería como un
hombre común. Entonces le dije bruscamente y encolerizado:
«¡Si quieres ganar, golpea
y arroja!»
También dije a cierto
hermano: «¡No golpees a judío, ni cristiano, ni musulmán, sino a tu propia
alma (naf ),
y no dejes de
golpearla hasta que muera!» Y sin falta, sin falta, hermanos míos, rechazad
por completo, vosotros también, la charla ociosa, porque es una de las
peores tentaciones y no conviene ni a vuestra
estación
ni a vuestro estado espirituales. Y de la gente hablad únicamente para
bien, pues «carece de gratitud hacia
Allah
quien carece de gratitud hacia los hombres», como dijo
el Profeta (s.a.s).
Por otra parte, comprobamos -y
Allah es más sabio-
que quien no considera a los hombres, es decir, quien prescinde de ellos,
tampoco contempla Allah
de manera perfecta, porque el perfecto es aquél a quien la criatura no le
oculta al Creador ni el Creador a la criatura; el conocimiento distintivo no
le oculta el conocimiento unitivo, ni éste le oculta aquél; el efecto no le
oculta el conocimiento unitivo, ni éste le oculta
aquél;
el efecto no le oculta la causa, ni la causa el efecto; la ley religiosa
(sharî'a)
no le oculta la verdad
espiritual (haqìqa)
ni la verdad
espiritual la ley religiosa; el método (sulûk) no le oculta la
atracción
interior (jadhb),
ni la atracción
interior el método,
y así
sucesivamente; ése es quien ha realizado el objetivo; es el perfecto, el
gnóstico;
mientras que su opuesto es el extraviado; no nos estamos refiriendo al
colo
de Allah (majdhûh)
que ha sido
arrebatado fuera de sus sentidos, porque ése no está extraviado.