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III.-NOMBRES DE PRENDAS REFERIDAS AL
PROCESO DE LA MANIPULACIÓN DEL CUERO: CURTIDO Y TEÑIDO.
En este
apartado se incluyen las especialidades del cuero que deben su nombre a
las diversas maneras de realizar su curtido, teñido y acabado, lo cual
completaba la calidad dada en origen por la elección de la res y el
lugar y la forma de su corte.
Estudiaremos dos de estas modalidades: 1. el marq y 2. el darš
III.1. MARQ
El cuero
mal curtido por exceso de maceración se denominó marq. Según Abũ Hanĩfa:
"cuando
se descuida y se deja macerar y se alarga su maceración, su olor es malo
y a veces está corrompido; el cuero entonces es marq. Nagil (piel negra,
corrompida) y ‘átĩn (macerado y maloliente)" -Mujassas IV, 107).
También
en el Mujassas, en el capítulo dedicado al desollado de las pieles (IV,
105), se encuentra la definición de al-Jalĩl:
"Marq es
lo que queda en el cuero de la carne cuando se desuella".
Es
probable que la mala calidad de estos cueros se debiese, por tanto, no
sólo a la preparación defectuosa en su maceración, sino también a la
mala elaboración de su desollado.
Kazimirski (II, 1095) dice de marq y de mirq: "Peau en preparatio et
tréspuante". De la variante murãqa dice: "Laine arrachées le peau qu'on
prépare en cuir".
En el
Vocabulista aparece bajo el nombre de unidad, marqga es traducido por
"angustia". Aunque este significado nos parezca totalmente desconectado
de su sentido de "cuero mal curtido", sin embargo su relación es muy
estrecha, pues precisamente este tipo de cuero, o las telas elaboradas
por este mismo procedimiento, eran los que se empleaban para vestirse
con ocasión de los lutos, con manifestación de duelo. La confirmación de
este hecho la da el mismo Vocabulista en el artículo "angustia" (pág.
242), donde dice: warta (voz que significa "abismo, situación crítica"),
y en la glosa "magna luta" (grandes lutos). Detrás de warta pone marqa,
al parecer bajo la misma glosa de grandes lutos.
Pedro de
Alcalá de las siguientes traducciones:
"salmorejo o salmuera márqa o maráq"
"salmuera sudor de lo salado márqa"
"salmuera assi maráq al malh"
cuyo
sentido viene a coincidir con la definición de Abũ Hanĩfa, puesto que
ambos hablan de una maceración o encurtido, si bien éste se refiere
específicamente al cuero, insistiendo en que ha de ser larga maceración.
También en este aspecto puede coincidir con la definición que da Dozy
(Supe., 583) de maraq como "bouillon" o cocimiento así como marqa, que
da como vulgar por maraqa, que es como coc miento de carne muy cocida.
Voces
romances relacionadas con este vocablo:
MARGA
El
sentido que se ha dado en castellano a la palabra margas como vestidura
de luto, encaja exactamente en el étimo árabe marqa. Este era un cuero
malo, basto, que cuadraba bien para llevarlo como señal de duelo, y
luego le cedería el nombre también a los tejidos groseros, de lana poco
limpia y maloliente.
El
Diccionario de Autoridades (IV, 498) define marga o marraga: "Lo mismo
que luto. En este sentido ya no tiene uso", y en segunda acepción: "Se
llama cierta tela de estopa bastísima, que sirve para hacer sacas de
lana y otras cosas semejantes".
Eguílaz
(pág. 215) dice de almarraga y demás variantes: "Especie de manta basta,
estofa grosera y clara".
Cejador
(pág. 267) sólo dice: "Jerga tosca para lutos".
La
Academia da marga como derivado de márfega y dice que es: "Jerga que se
emplea para sacas, jergones y otras cosas semejantes, y antiguamente se
llevó como luto muy riguroso". Sin embargo creo que marga no tiene más
punto en común con el árabe marfaqa que la basta calidad de su material,
ya que este vocablo no tiene nunca un sentido de vestidura, sino que
siempre designa un colchón, cojín, reclinatorio, cabecera de cama (P. de
Alcalá), cabezal (idem), respaldo del lecho o pieza del lecho entre el
respaldo y la cabecera (Dozy, Suppl, I, 544).
La
primera documentación en castellano aparece a mediados del siglo XII en
los Fueros de Molina, dados por el conde D. Manrique, en Colmenar de
Oreja. En el mismo cuaderno de los Fueros dice:
"Yo,
Infante Don Alonso, sennor de Molina e de Mesa, fallé cosas que non
determinaba bien el Fuero, ... e dolas yo por fuero. . . de los
tejedores: los tejedores de Molina, tejían sayales cuarenta et cinco
varas por un mencal. Almargas treinta et cinco varas por un mencal... et
lino delgado veinte varas por un mencal—.
Es claro
que ya el uso del cuero ha sido sustituido por un tejido de baja
calidad, si comparamos su precio con el alcanzado por lino, aunque
superior al tejido de sayal, que era mucho más basto.
En las
Cortes del Soria de 1380, en los Ordenamientos sobre judíos y sobre
lutos, mandados por Juan I, se dice:
"... que
por quanto en vestir panno prieto es dar a entender que muestran los
omes amorio que avien con ellos sus parientes, que pueden traer duelo de
margas, por Rey quarenta días; e por Reyna e por Infante heredero,
treynta días, e por otros sennores qualesquier, nueve días; e por padre
o madre, o por otro pariente qualquier que sea dentro en el quarto
grado, que trayan duelo de panno prieto, que non sea margas nin sayales,
tres meses-.
El
Diccionario de Autoridades recoge varios textos en los que se hace
mención de estas prendas, dos del siglo XV y uno del XVII; el primero de
Pellicer, Casa de Miranda (f.° 14, n.° 6), dice:
"assistióle
en su muerte en Trápana año 1270: y sintióla tanto que dicen vistió
margas toda su vida, que assí llamaban el luto en aquel tiempo".
El
segundo texto, de Gómez Manrique (Canción, f.° 31) dice:
"Mas vi
cercada de duelo una sala mucho larga, las paredes con el cielo, y su
ladrilloso suelo todo cubierto de marga".
El
tercero es de B. Leonardo de Argensola (Annales de Aragón, lib. I, Cap.
3) dice:
"No
cubrieron de luto las cabezas, por haber sabido que el Rey dexaba
mandado en su testamento, que nadie se enlutasse en aquella forma, ni
se dexasse crecer la barba por su muerte: y esto que se usaba entonces
llamaron márraga ".
III.2. DÁRIŠ
Ibn
Durayd habla del darš y dice de él: "no lo considero como árabe
auténtico; de él procede el cuero dãris, que es una piel negra" (Mujassas,
IV, 103).
Probablemente de la frecuencia de su uso como defensa militar pudo
derivar la acepción única que recoge Kazimirski de esta raíz, durša,
como "inclinación para la disputa y los peligros". Dozy (Suppl I, 434)
menciona al-dirša como "navegar de bolina", es decir, enfrentándose de
cara al viento, orzando, y también la forma dãriš, a la que da origen
persa, con el significado de "alambre" (fil d'archal); aquí se funden de
nuevo los nombres de las prendas militares en sus dos formas, las más
antiguas de cuero, las más modernas de mallas de acero.
No hay
duda de que este vocablo, de origen persa probablemente, es el mismo que
Kazimirski registra como dárĩs, con el significado: "2. Maille (d'une
cotte de mailles)", evolucionado ya dentro de la lengua árabe.
Voces
romances relacionadas con este vocablo:
A).-DERES
También
quedaron huellas de este vocablo en la Península. En un texto portugués
del siglo XVI se encuentra una enumeración muy curiosa de prendas de
vestir:
“alcatifas, bernoces (albornoces), betens (albadenas), ganifas, alquices
(alquiceles), marlotas, gombezes, deres e outros vestidos. . .".
Creo que
estos denominados deres se corresponden con el árabe dãris..
B ).- GALDRES
Aún me
parece más probable la derivación de dãriš en el castellano galdre, que
Marty Caballero recoge como "especie de sobretodo. Ant. Goldre”, el cual
debe derivar de la locución árabe ŷild dãriš (cuero dãriš ) que
significaba este tipo de curtido.
Sabemos
que en el árabe hispano el cuero se pronunciaba queld, según el
testimonio de Pedro de Alcalá, el cual traduce:
"cuero
pelleja sin pelo geld julúd"
"cuero
delicado geld raquid julúd riquáq"
La
pronunciación de esta locución como gueldderes pudo evoluionar
fácilmente hacia una forma galdres y goldre.
Covarrubias considera los galdreses como "mantos" o "coberturas". Así lo
afirma en el apartado correspondiente al "ferreruelo" (f.° 401 r)
definiendo después el galdres (f.° 423r) como "una forma de capote que
se introduxo en España, traída de Gedres, uno de los estados de la Baxa
Alemania. . .". Pudo ser ésta una de las muchas importaciones de modas
árabes a través de Europa después de las Cruzadas.
El
Diccionario de Autoridades define el galdre como "especie de capote
semejante a los que llamen capotillos andaluces o valencianos"; es
decir, propio de las zonas de mayor influencia morisca. Para su
diminutivo aporta el siguiente texto de J. Castellanos:
"un
galdrecillo de color morado,
las
guarniciones de color de cielo,
con
crystalinas perlas estampado”
El color
morado referido a esta prenda se encuentra bastante próximo del
primitivo dãriš como "piel negra".
En
cuanto a goldre, Covarrubias dice solamente que es "el carcax donde se
llevan las flechas, coritu': Es probable que se fabricase con este mismo
tipo de cuero.
C).-BALDRÉS
Fonéticamente este vocablo parece ser una variante del anterior galdres,
puesto que la sílaba gal, con tendencia a una pronunciación wal, es
fácilmente convertible en bal para dar baldrés, y su variante baldés.
Para estas palabras se da como étimo el fr. ant. "baldret", derivado a
su vez del ant. alemán "balderich", el cual nos aproxima aún más al
étimo propuesto, y precisamente a través de centro-Europa pienso que
hubo de producirse el cambio fonético anteriormente mencionado del paso
a bald por un intermedio wald,- ésto apoya también las palabras de
Covarrubias citadas para galdre, como traído de la Baja Alemanía.
También
aparece en un documento aragonés del siglo XIII una forma "bartderes de
férr, que pienso es igualmente la locución, ŷild dãriš, habiéndose
conservado en este caso las dos dentales, final e inicial, aunque
haciendo sorda la primera de ellas por disimilación; la rotación de la
/por la r en bart-es una evolución normal. La mención específica de esta
prenda como "de hierro" no puede extrañarnos; ya hemos visto cómo se
hizo costumbre el cambio de las prendas defensivas de cuero por otras
metálicas; recordemos lo dicho en los artículos almete, alpartaz,
quijote.
Este
cuero, aunque probablemente muy resistente a su penetración, debía ser a
la par muy flexible y adaptable a la confección de pequeñas prendas
delicadas, que han de ser a la vez resistentes y suaves. La Academia
define este cuero como "piel de oveja curtida, suave y endeble, que
sirve para guantes y otras cosas".
Covarrubias dice de baldres que es "un cuero muy floxo de que hazen los
pliegues de los fuelles. . .". El Diccionario de Autoridades (I, 536-37)
dice de éste: "cuero de oveja, o carnero curtido, que de ordinario es
blanco, aunque se suele dar de colores. Es el ínfimo y menos fuerte. .
.", y aporta dos textos, uno de la Nueva
Recop. de las leyes del Reino:
"lten de
las badanas y baldreses curtidos han de pagar el dicho almozarifazgo…” (lib
. 9, tit.22,1.2).
El
segundo es de la Pragmática de Tassas del año 1680:
"cada
docena de baldreses no puede pasar de catorce reales" (fº 41)
Cejador
considera el baldrés como "piel floja y mediana", y aporta el testimonio
de algunos textos, los cuales confirman el uso de este cuero para
prendas de vestir. En el Cancionero de Baena se dice:
"nyn
sería contentado con vestido de baldés" (pág. 146). "ya vos çurran el
baldrés" (pág. 452, como zurrarle la badana).
Cejador
registra también de Muñoz:
"vestido
de baldrés. . . et cofia de baldrés"(pág. 91, nota)
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