ISLAM Y AL-ANDALUS

YIA.LM

  

 

PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

ELENA PEZZI 

 

EL CUERO EN EL ATAVÍO ÁRABE MEDIEVAL

Su huella en la España cristiana. II

 

 

III.-NOMBRES DE PRENDAS REFERIDAS AL PROCESO DE LA MANIPULACIÓN DEL CUERO: CURTIDO Y TEÑIDO.

 

En este apartado se incluyen las especialidades del cuero que deben su nombre a las diversas maneras de realizar su curtido, teñido y acabado, lo cual completaba la calidad dada en origen por la elección de la res y el lugar y la forma de su corte.

 

Estudiaremos dos de estas modalidades: 1. el marq y 2. el darš

 

III.1. MARQ

El cuero mal curtido por exceso de maceración se denominó marq. Según Abũ Hanĩfa:

 

"cuando se descuida y se deja macerar y se alarga su maceración, su olor es malo y a veces está corrompido; el cuero entonces es marq. Nagil (piel negra, corrompida) y ‘átĩn (macerado y maloliente)" -Mujassas IV, 107).

 

También en el Mujassas, en el capítulo dedicado al desollado de las pieles (IV, 105), se encuentra la definición de al-Jalĩl:

 

"Marq es lo que queda en el cuero de la carne cuando se desuella".

 

Es probable que la mala calidad de estos cueros se debiese, por tanto, no sólo a la preparación defectuosa en su maceración, sino también a la mala elaboración de su desollado.

 

Kazimirski (II, 1095) dice de marq y de mirq: "Peau en preparatio et tréspuante". De la variante murãqa dice: "Laine arrachées le peau qu'on prépare en cuir".

 

En el Vocabulista aparece bajo el nombre de unidad, marqga es traducido por "angustia". Aunque este significado nos parezca totalmente desconectado de su sentido de "cuero mal curtido", sin embargo su relación es muy estrecha, pues precisamente este tipo de cuero, o las telas elaboradas por este mismo procedimiento, eran los  que se empleaban para vestirse con ocasión de los lutos, con manifestación de duelo. La confirmación de este hecho la da el mismo Vocabulista en el artículo "angustia" (pág. 242), donde dice: warta (voz que significa "abismo, situación crítica"), y en la glosa "magna luta" (grandes lutos). Detrás de warta pone marqa, al parecer bajo la misma glosa de grandes lutos.

 

Pedro de Alcalá de las siguientes traducciones:

"salmorejo o salmuera márqa o maráq"

"salmuera sudor de lo salado márqa"

 "salmuera assi maráq al malh"

 

cuyo sentido viene a coincidir con la definición de Abũ Hanĩfa, puesto que ambos hablan de una maceración o encurtido, si bien éste se refiere específicamente al cuero, insistiendo en que ha de ser larga maceración. También en este aspecto puede coincidir con la definición que da Dozy (Supe., 583) de maraq como "bouillon" o cocimiento así como marqa, que da como vulgar por maraqa, que es como coc miento de carne muy cocida.

 

Voces romances relacionadas con este vocablo:

 

MARGA

 

El sentido que se ha dado en castellano a la palabra margas como vestidura de luto, encaja exactamente en el étimo árabe marqa. Este era un cuero malo, basto, que cuadraba bien para llevarlo como señal de duelo, y luego le cedería el nombre también a los tejidos groseros, de lana poco limpia y maloliente.

El Diccionario de Autoridades (IV, 498) define marga o marraga: "Lo mismo que luto. En este sentido ya no tiene uso", y en segunda acepción: "Se llama cierta tela de estopa bastísima, que sirve para hacer sacas de lana y otras cosas semejantes".

 

Eguílaz (pág. 215) dice de almarraga y demás variantes: "Especie de manta basta, estofa grosera y clara".

 

Cejador (pág. 267) sólo dice: "Jerga tosca para lutos".

 

La Academia da marga como derivado de márfega y dice que es: "Jerga que se emplea para sacas, jergones y otras cosas semejantes, y antiguamente se llevó como luto muy riguroso". Sin embargo creo que marga no tiene más punto en común con el árabe marfaqa que la basta calidad de su material, ya que este vocablo no tiene nunca un sentido de vestidura, sino que siempre designa un colchón, cojín, reclinatorio, cabecera de cama (P. de Alcalá), cabezal (idem), respaldo del lecho o pieza del lecho entre el respaldo y la cabecera (Dozy, Suppl, I, 544).

 

La primera documentación en castellano aparece a mediados del siglo XII en los Fueros de Molina, dados por el conde D. Manrique, en Colmenar de Oreja. En el mismo cuaderno de los Fueros dice:

"Yo, Infante Don Alonso, sennor de Molina e de Mesa, fallé cosas que non determinaba bien el Fuero, ... e dolas yo por fuero. . . de los tejedores: los tejedores de Molina, tejían sayales cuarenta et cinco varas por un mencal. Almargas treinta et cinco varas por un mencal... et lino delgado veinte varas por un mencal—.

Es claro que ya el uso del cuero ha sido sustituido por un tejido de baja calidad, si comparamos su precio con el alcanzado por lino, aunque superior al tejido de sayal, que era mucho más basto.

 

En las Cortes del Soria de 1380, en los Ordenamientos sobre judíos y sobre lutos, mandados por Juan I, se dice:

 

"... que por quanto en vestir panno prieto es dar a entender que muestran los omes amorio que avien con ellos sus parientes, que pueden traer duelo de margas, por Rey quarenta días; e por Reyna e por Infante heredero, treynta días, e por otros sennores qualesquier, nueve días; e por padre o madre, o por otro pariente qualquier que sea dentro en el quarto grado, que trayan duelo de panno prieto, que non sea margas nin sayales, tres meses-.

El Diccionario de Autoridades recoge varios textos en los que se hace mención de estas prendas, dos del siglo XV y uno del XVII; el primero de Pellicer, Casa de Miranda (f.° 14, n.° 6), dice:

"assistióle en su muerte en Trápana año 1270: y sintióla tanto que dicen vistió margas toda su vida, que assí llamaban el luto en aquel tiempo".

 

El segundo texto, de Gómez Manrique (Canción, f.° 31) dice:

"Mas vi cercada de duelo una sala mucho larga, las paredes con el cielo, y su ladrilloso suelo todo cubierto de marga".

El tercero es de B. Leonardo de Argensola (Annales de Aragón, lib. I, Cap. 3) dice:

"No cubrieron de luto las cabezas, por haber sabido que el Rey dexaba mandado en su testamento, que nadie se enlu­tasse en aquella forma, ni se dexasse crecer la barba por su muerte: y esto que se usaba entonces llamaron márraga ".

 

III.2. DÁRIŠ

 

Ibn Durayd habla del darš y dice de él: "no lo considero como árabe auténtico; de él procede el cuero dãris, que es una piel negra" (Mujassas, IV, 103).

 

Probablemente de la frecuencia de su uso como defensa militar pudo derivar la acepción única que recoge Kazimirski de esta raíz, durša, como "inclinación para la disputa y los peligros". Dozy (Suppl I, 434) menciona al-dirša como "navegar de bolina", es decir, enfren­tándose de cara al viento, orzando, y también la forma dãriš, a la que da origen persa, con el significado de "alambre" (fil d'archal); aquí se funden de nuevo los nombres de las prendas militares en sus dos formas, las más antiguas de cuero, las más modernas de mallas de acero.

No hay duda de que este vocablo, de origen persa probablemente, es el mismo que Kazimirski registra como dárĩs, con el significado: "2. Maille (d'une cotte de mailles)", evolucionado ya dentro de la lengua árabe.

Voces romances relacionadas con este vocablo:

A).-DERES

También quedaron huellas de este vocablo en la Península. En un texto portugués del siglo XVI se encuentra una enumeración muy curiosa de prendas de vestir:

“alcatifas, bernoces (albornoces), betens (albadenas), ganifas, alquices (alquiceles), marlotas, gombezes, deres e outros vestidos. . .".

Creo que estos denominados deres se corresponden con el árabe dãris..

 

 

B ).- GALDRES

Aún me parece más probable la derivación de dãriš en el castellano galdre, que Marty Caballero recoge como "especie de sobretodo. Ant. Goldre”, el cual debe derivar de la locución árabe ŷild dãriš  (cuero dãriš ) que significaba este tipo de curtido.

 

Sabemos que en el árabe hispano el cuero se pronunciaba queld, según el testimonio de Pedro de Alcalá, el cual traduce:

 

"cuero pelleja sin pelo geld julúd"

"cuero delicado geld raquid julúd riquáq"

 

La pronunciación de esta locución como gueldderes pudo evoluionar fácilmente hacia una forma galdres y goldre.

 

Covarrubias considera los galdreses como "mantos" o "coberturas". Así lo afirma en el apartado correspondiente al "ferreruelo" (f.° 401 r) definiendo después el galdres (f.° 423r) como "una forma de capote que se introduxo en España, traída de Gedres, uno de los estados de la Baxa Alemania. . .". Pudo ser ésta una de las muchas importaciones de modas árabes a través de Europa después de las Cruzadas.

 

El Diccionario de Autoridades define el galdre como "especie de capote semejante a los que llamen capotillos andaluces o valencianos"; es decir, propio de las zonas de mayor influencia morisca. Para su diminutivo aporta el siguiente texto de J. Castellanos:

 

"un galdrecillo de color morado,

las guarniciones de color de cielo,

con crystalinas perlas estampado”

 

El color morado referido a esta prenda se encuentra bastante próximo del primitivo dãriš como "piel negra".

En cuanto a goldre, Covarrubias dice solamente que es "el carcax donde se llevan las flechas, coritu': Es probable que se fabricase con este mismo tipo de cuero.

 

C).-BALDRÉS

Fonéticamente este vocablo parece ser una variante del anterior galdres, puesto que la sílaba gal, con tendencia a una pronunciación wal, es fácilmente convertible en bal para dar baldrés, y su variante baldés. Para estas palabras se da como étimo el fr. ant. "baldret", derivado a su vez del ant. alemán "balderich", el cual nos aproxima aún más al étimo propuesto, y precisamente a través de centro-Europa pienso que hubo de producirse el cambio fonético anteriormente mencionado del paso a bald por un intermedio wald,- ésto apoya también las palabras de Covarrubias citadas para galdre, como traído de la Baja Alemanía.

También aparece en un documento aragonés del siglo XIII una forma "bartderes de férr, que pienso es igualmente la locución, ŷild dãriš, habiéndose conservado en este caso las dos dentales, final e inicial, aunque haciendo sorda la primera de ellas por disimilación; la rotación de la /por la r en bart-es una evolución normal. La mención específica de esta prenda como "de hierro" no puede extrañarnos; ya hemos visto cómo se hizo costumbre el cambio de las prendas defensivas de cuero por otras metálicas; recordemos lo dicho en los artículos almete, alpartaz, quijote.

 

Este cuero, aunque probablemente muy resistente a su penetración, debía ser a la par muy flexible y adaptable a la confección de pequeñas prendas delicadas, que han de ser a la vez resistentes y suaves. La Academia define este cuero como "piel de oveja curtida, suave y endeble, que sirve para guantes y otras cosas".

Covarrubias dice de baldres  que es "un cuero muy floxo de que hazen los pliegues de los fuelles. . .". El Diccionario de Autoridades (I, 536-37) dice de éste: "cuero de oveja, o carnero curtido, que de ordinario es blanco, aunque se suele dar de colores. Es el ínfimo y menos fuerte. . .", y aporta dos textos, uno de la Nueva Recop. de las leyes del Reino:

 

"lten de las badanas y baldreses curtidos han de pagar el dicho almozarifazgo…” (lib . 9, tit.22,1.2).

 

El segundo es de la Pragmática de Tassas del año 1680:

 

"cada docena de baldreses no puede pasar de catorce reales" (fº 41)

 

Cejador considera el baldrés como "piel floja y mediana", y aporta el testimonio de algunos textos, los cuales confirman el uso de este cuero para prendas de vestir. En el Cancionero de Baena se dice:

 

"nyn sería contentado con vestido de baldés" (pág. 146). "ya vos çurran el baldrés" (pág. 452, como zurrarle la badana).

 

Cejador registra también de Muñoz:

 

"vestido de baldrés. . . et cofia de baldrés"(pág. 91, nota)