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II.- NOMBRES DE PRENDAS EN RELACIÓN CON
EL DESOLLADO DE LA PIEL, LA FORMA DE SU CORTE 0 LA PARTE DEL CUERPO DEL
ANIMAL ELEGIDA PARA SU OBTENCIÓN.
Las
características especiales que adquiere el cuero, con respecto a la
parte del cuerpo del animal seleccionada para la extracción de su piel,
determinan la importancia que se da a esta circunstancia, la cual,
juntamente con la forma específica de su corte, da las diversas
calidades de cada tipo de cuero, aún dentro de un mismo material.
En el ya
mencionado capítulo IV del Mujassas, lbn Sĩda incluye un apartado
especial que denomina "El desollado de las pieles" (Saljal-ŷulũd) (pág.
104), en donde detalla estas especialidades del ihãb-o"cuero no
preparado". Junto a esta raíz salajza, "desollar", se encuentran otras
afines, como kasata y qasara, de cada una de ellas se derivaron nombres
de pieles usadas también como apelativos de prendas devestir. Aquí
estudiaremos los siguientes:
1. Salĩja,
2. Kišat y 3. Qišra
ll, 1 SALĩDA
De la
raíz salaja se derivó salĩja, vocablo probablemente del árabe vulgar,
que el Vocabulista traduce por "pellis", y que debe corresponderse con
la forma clásica salj, "piel que ha sido arrancada de un animal
desollado", pues el adjetivo salĩ j, en su sentido primigenio, significa
simplemente "desollado (un cordero)".
Pedro de
Alcalá menciona este vocablo varias veces; en la pág. 162 dice:
"cuero
de pelleja de animal geld julúd
cuero
aqueste con pelo çaléka çaláik
cuero
pequeño con pelos çaláyaka çulayakit"
En la
pág. 346 vuelve a insistir:
"pelleja
de animal geld julúd
pelleja
assi çaléka çaláik"
Y vuelve
a repetir el mismo concepto en la pág. 348, bajo la denominación de
"piel o pelleja".
También
Ibn Quzmãn emplea este vocablo en su Cancionero, sintiendo siempre
predilección por el uso de su diminutivo. En el zájel n° 87/23 se canta:
"... y una pequeña zalea para mi cuello como albornoz", y en el zéjel
n° 93/4 dice:
"¿Qué de
hacer cuando en mi cuarto,
entre
techo muro y puerta,
sólo ves
unas zaleitas,
una
alfombra y cuatro cosas"
Voces
romances relacionadas con este vocablo:
ZALEA
Aparece
documentado este vocablo en los inventarios de bienes moriscos del reino
de Granada de 1562 y 1563 como çalea. Eguílaz registra también las
variantes azalea, azaleja y zalia; Steiger amplía estas formas diciendo:
"and. azaleja, esp. ant. y murc. zalefa (Sevilla), valenc. çalefa.
El
Diccionario de Autoridades (VI, 551) define esta voz como: "La piel del
carnero seca, con lana y sin curtir". La Real Academia ha completado
después: "Cuero de oveja o carnero, curtido de modo que conserva la
lana; sirve para preservar de la humedad y del frío".
La
explicación que da Covarrubias es más extensa: "La piel por esquilar,
que está con su lana, o bellón; estas usan en Valencia, y en otras
partes, para poner a los niños en la cama porque no pudran los colchones
y algunos viejos que tienen mal de orina. Diego de Urrea dize ser nombre
Arábigo, seliatum, del verbo selea, que significa embever, o empapar en
si...".Probablemente Covarrubias ha tomado como étimo la raíz árabe
sala’a, por su sentido de extración de la parte líquida de un producto.
Kazimirski define sala’a como: "1. Clarifier le beurre, et le dégager
des parties aqueuses et des ordures. 2, Presser (des graines
oléagineuses) pouen exprimer I'huile".
Cervantes refiriéndose a los pastores, dice en el Quijote: "Tendieron
sobre las zaleas gran cantidad de bellotas".
También
Góngora la menciona en su comedia El Doctor Carlino:
"Y mas
que sabe la dama,
que anda
meneando en pie,
si bien
ya le he dicho,
que
tiene zalea en la cama"
De los
textos de Cervantes y Góngora se puede deducir que esta prenda,
confeccionada con una piel de oveja sin esquilar, podía ser empleada lo
mismo para llevarla puesta, como los pastores en el campo, que para
usarla en la cama. Es el mismo caso que ocurría entre los árabes con
otras muchas prendas de vestir, usadas indistintamente como mantos o
como mantas, colchas o sábanas.
Lo que
también parece evidente es que la zalea no se empleó más que para usos
domésticos o de abrigo campesino, y no tuvo utilización para ningún tipo
de defensas en el atavío militar.
II.2 KIŠÃT
Acerca
de la raíz kasata, mencionada al comienzo de este capítulo, dice Ibn
Sĩda, siguiendo a al-Jalĩl:
"Cuando
se desuella la piel de la res degollada entonces ésta es el kisat, los
kasata (plural de kãšit) son los propietarios de la res degollada
desollada".
A
continuación dice, según al-Lahyãñĩ
"kasattuhu
wa-qasattuhu wa-huwa al-kisar'
En estas
frases da como sinónimas las dos raíces kašatay qašata; pero,
por otra
parte, añade las palabras de 'Alĩ: "pero no oí (decir) el gisãt'.
Sin
embargo, en Belot encontramos estas dos formas kišãty gišat como "piel
de un animal desollado"; la segunda, como vocablo vulgar, usado
especialmente en Siria, tiene también el valor específico de "correa".
Lo que
no da lugar a dudas es que estos vocablos se refieren a un tipo de cuero
sin curtir, por tanto grosero y áspero, que había de usarse para
coberturas recias. La vacilación de la grafía en el árabe apoyaría la
tesis de una importación de esta raíz, quizá sea el mismo hebreo gasõth
(pl. del adjetivo fem. gãsãh), referido a las cosas duras, ásperas pues
la raíz gasa vale ser duro, áspero, poderoso, difícil. Esta misma raíz
se da en el árabe qaŝã-, que significa "descortezar un trozo de madera",
"quitarle la piel a una serpiente", es decir, arrancar una corteza o
piel dura.
Es
posible que las formas verbales qasata y kašata sean regresivas a partir
del nombre de la piel que se desollaba.
Voces
romances relacionadas con este vocablo:
QUIJOTE
Creo que
este vocablo kisat está estrechamente emparentado con el español quijote
(con las formas antiguas quixote y quiyote), pieza del arnés destinada a
cubrir el muslo, y cuyo nombre designa también la parte superior de las
ancas de las caballerías.
El étimo
latino "coxa" aceptado para quijote no aparece en la lengua clásica y
pienso que fue tomada de oriente tambien. En árabe existe el vocablo
kash, pl. kusũh, que vale en Kazimirski: “2 Hypocondres, flacs, endrooit
du coros entre les côtes et les hanches », lo que equivale a las
ancas de las cabalalerias. La raiz kasaha tambien vale en Kazimiski: "7.
Porter sa queue entre ses fasses (se dit d’un chaval)”. Creo firmemente
que del árabe kasah probablemente pronunciado Kasah en España, se formó
el castellano kha, que además de su acepción de pieza del mango de
un cuchillo, también significa “cada una de las ancas de la caza
menor, como liebres, conejos, etc”, "cachete" y en Salamanca "nalga" su
primera acepción también podría haberla tomado de su sentido de parte
posterior del arma o culata, pero creo que más bien procedería del
árabe qas’a, “trozo de cuero”.
El
Vocabulista traduce kash por “ilia”.
Así
pues, el nombre de esta pieza de la armadura pudo tomarse bien del
nombre del cuero recio y la función que desempeñaba como cobertura de
muslo.
En
catalán existen las formal de cuixa y cuixot, con el significado de "muslo”e,
y cuissot se registra en esta lengua desde 1280.
Pedro de
Alcalá traduce "quixote armadura fákad” empleando el árabe fajd "muslo",
"nalga”.
En las
Cortes de Burgos celebradas en 1379, con Juan I, se menciona el uso de
esta pieza de la armadura, y se la incluye entre las permitidas para
enriquecerlas con orladuras de oro; dice así el texto:
"mandamos. . . que ningund escudero non traya panno de oro, ni adobo de
oro en los pannos, nin en las bandas. .., salvo en la orladura de los
bacinetes, e de los quixotes...”
También
en las Cortes de Valladolid del año 1385, con el mismo rey, se incluye
esta prenda entre todas las demás piezas que integran la armadura.
"Todos
los omes que ovieren cada uno de veynte mill maravedís o dende arriba
que sean tenudos de tener cada uno un arnés conplido en que aya cota, o
fojas, o pieza con su faldón, e con cada uno destos quixotes, e
canilleras, e avanbrazos, e luas, e bacinete.. .”.
El
Arcipreste de Hita los menciona igualmente:
"Quixotes
e canilleras de çanto sacramento. . .". (c. 1 593a)
Nebrija
dice: "quixote, armadura: femorale".
ll,3. QIŠRA
En
cuanto a la raíz qasara, vale también "despojar de su corteza o de su
cáscara a alguna cosa". De ella se deriva el sustantivo qisra,
"corteza", "cáscara", y que, referido a un animal, equivale a
"epidermis"; de ellas deriva una tercera acepción como "vestidos".
En el
árabe hispano la pronunciación de esta palabra era qišara, ya que Pedro
de Alcalá traduce "corteza de árbol", "corteza cualquiera' y "corteza de
comer" como "quixara coxór". El Vocabulista dice qisra como "cortex,
scama" y en la glosa "vel crosta".
Voces
romances relacionadas con este vocablo:
A).-QUIXAR
Eguílaze
considera que acaso de "qixara" se hubiera derivado quixar, refiriéndose
a este término qišara mencionado anteriormente.
Se hace
muy difícil precisar cuáles eran las características de este tipo de
cuero, aunque es presumible que había de ser muy duro y resistente, como
para poder hacer de él correas; son muy escasos los datos de que podemos
disponer.
En las
Ordenanzas de Granada se dice:
"o que
manden curtir a todos los curtidores cueros de quixar"("Ordenanza de los
correeros", Tit. 75)
Y
también se dice en ellas:
"que
ningún curtidor tenga en su casa quixar y sal de compás en su tenería"
("Ordenanza de curtidores y cortezeros", Tit. 72, apartado 48, año
1510).
Es
probable que este cuero se hubiese empleado para las escamas de las
lorigas, ya que Kazimirski traduce también qišra como "écaille de
poisson", coincidiendo con la traducción del Vocabulista,
lo que
nos lleva de nuevo a la interpretación que habíamos dado a la palabra
árabe safat, "escama", en los apartados correspondientes a las voces
hawar y ma'iz.
Pedro de
Alcalá da una definición muy difícil de descifrar:
"quixar
o quixada cánnel caniguil". Quizá se pudiera interpretar como una
transcripción de la fonética vulgar del vocablo que recoge el
Vocabulista como qanwãl (pág. 165), cuyo plural sería qanãwĩl y en árabe
granadino qanãwĩl, y lo traduce como "dens", sentido que concuerda con
el castellano quijada, como mandíbula.
B).-CACHERA
Del
adjetivo qašĩra, de esta misma raíz, debió formarse el castellano
cachera, que Corominas da como de origen incierto, aunque la Academia
aceptó el mismo étimo qisra, de difícil derivación fonética,
La
primera documentación de este vocablo se encuentra en Cobarruvias, el
cual dice:
"Ropa
basta que se hace de la tela de que son las mantas fraçadas.. . Tiene
vello por de dentro y por de fuera. .."
El
Diccionario de Autoridades da una definición semejante:
"Ropa
basta que se hace de la tela de que son las mantas con el pelo hacia
arriba"
y cita
un texto de Quevedo:
"Era el
mes de las moquitas,
cuando
saben bien las mantas,
y quando
el sol a los pobres
sirve de
cachera y ascuas".
No sería
éste el único caso en que el nombre de una prenda de cuero pasara a
designar otra de tela burda.
C.-QUIJERA
La
Academia recoge también otro vocablo que lo considero igualmente
derivado de qišara; éste es la palabra quijera , definida como "hierro
que guarnece el tablero o cureña de la ballesta" (guarnición que debió
ser originariamente de cuero), y en su 2.ª acepción "cada una de las dos
correas de la cabezada del caballo, que van de la frontalera a la
muserola" (aquí estamos otra vez cerca del quixar de los corredores).
Marty
Caballero (II, 551) recoge también la más arcaica quixera como "corte
que se da a la cabeza de un madero para ajustarlo con otro en la
armadura de un edificio", y que pudo venir también del sentido de
"descortezar" de esta raíz.
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