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I.-NOMBRES DE PRENDAS REFERIDOS A LA ESPECIE DEL ANIMAL PROVEEDOR DÉ LA PIEL
Ya
hemos mencionado cómo Ibn Sida dedica en el Mujassas, en el libro IV, relativo a
las prendas de vestir (págs. 63-118), un apartado especial que denomina yulüd
(plural de yild), es decir "cueros" o "pieles"; dentro de él va enumerando y
definiendo todos los diversos artículos confeccionados con este material; la
minuciosidad de detalles que aporta constituye una fuente de primera mano para
el estudio de estos materiales.
Destacaremos dentro de este capítulo tres apartados:
1.-El
hawar, piel de toro.
2.-El
ma’íz, piel de cabra.
3.-La
barda’a, piel de ganado caballar.
1.1.
HAWAR
Uno de
estos cueros mencionados es el llamado Hawar, procedente de la piel de toro, que
Kazimirski define como "cuir roux dont ontapissel'intérieurd'un panier, d'un
boîte en osier, n.d'un¡té hawara
.
De este
hawar dice lbn al-A'rabi, según Ibn Sida (Mujassas, IV, 103) que se
llaman así "los cueros que son blancos y alguna vez también los cueros
delicados", y añade un verso en el que se dice: "como si ellas hubieran hecho
jirones con el cuero hawar”; después continúa: "también el hawar
es una piel roja que se trae de Persia ... y el plural de hawar una de
las pieles teñidas, es hiwar,y un juff(bota) muhawwar es el que
está guarnecido de cuero, o aquel cuyo forro está
hecho con hawar'. Abú 'Ubayda dice (también según Ibn Sida): "el hawar
es el salf (cuero que no está suficientemente preparado); se dice que
son los cueros de los cuales se hacen los asfát (escamas)". Si tenemos en
cuenta que la palabra asfát, plural de safat, además de "azafate",
como bandeja o cesta, significa también "escamas", podríamos pensar, sin temor a
equivocarnos, que aquí se refiere a las escamas de la loriga.
Ibn
Sida insiste con las palabras de lbn Durayd: "el hawar son las pieles partidas
en trozos y que se utilizan para recubrir algo con ellas; su singular es
hawara".
Probablemente de la calidad originaria de estos cueros, antes de su teñido,
derivase el adjetivo hawari que Kazimirski define así: "blanc, dont la carnation
est blanche' , y también recoge ahwarcomo: "blanc, qui a la peau blanche". El
participio muhawwar lo traduce por "doublé en cuir roux".
Voces
romances relacionadas con este vocablo:
ALHAGARA
De la
voz hawara debieron derivarse las formas romances, alagara, alfagara, alfajara,
alhagara y alfagiara, recogidas por Eguílaz, el cual las considera derivadas del
árabe al-íyára, "cortina". Sin embargo tales voces están sin duda más cerca
fonéticamente de al-hawara, e incluso en cuanto al significado, pues el mismo
Eguílaz declara que está conforme con aquella etimología pero no con la
interpretación de "cortina", pues es "su más común y ordinario sentido el de
velo, vestido, cubierta y capa "(pág. 85).
Este
sentido de tapete, cubierta o colcha parece tener en algunos documentos de
donaciones de los siglos X y XI; en uno de ellos, el presbítero Félix dona para
un dormitorio dos camas de lana y una "alfajara de grecisco", en otro el infante
Ordoño, hijo de Bermudo ll, dona en 1042 "alhagaras greciscas, almozalas de lo
mismo. . ."..
1.2. MA’íZ
Entre
los cueros empleados para vestidos Ibn Sida menciona también los de cordero, da’
an, y los de cabra, má'iz.
Son
estos segundos los que aquí nos interesan de un modo especial, pues su calidad
fuertemente resistente y dura, los hizo sumaménte adecuados para las defensas
militares.
Acerca
de este tipo de cuero nos dice lbn Sida, repitiendo las palabras de Abû 'Ubayd:
"se
dice el ma’ in y el ma’íz; el mu’ in es el trabajo que no está bien hecho, el ma’
ín es el cuero, y el maíz es el plural de mä'iz o ma’ az"(pág. 103)
De Inb
al- A'rabirecoge:
"el ma’in
es el cuero rojo que se pone sobre los asfät”:
Es
decir que, considerando lo dicho sobre la palabra asfat
en el apartado correspondiente al vocablo hawar (1.1), este cuero no era sino el
forro interior que se colocaba bajo las escamas de la loriga para reforzarla.
A continuación Ibn Sĩda incluye
un verso en el que dice:
"Como oprime en un largo camino
el casquete del ma’n las manos de los mensajeros se marcaron con sus
brazaletes".
Vuelve
a aparecer aquí el sentido protector de este cuero rojo, empleado sobre el
occipucio. Tal es el sentido de la palabra maqadd (casquete), y es claro que se
refiere a un casco de tipo defensivo, ajustado fuertemente sobre la cabeza.
Habla también lbn Sĩda de este
vocablo en el apartado que dedica al "desollado de las pieles" (salj al-yulūd,
pág. 106), y aduce el siguiente texto de Abũ Hanĩfa:
"En cuanto a los cueros de
cordero, en especial, éstos constituyen el sulaf cuyo singular es sulfa, y es más
flojo que el mãiz y más suave".
El vocablo ma’n tiene para
Kazimirski (II, 1130), entre otros significados, el de "cuero".
De ma’iz (II, 1127) dice: "dur,
difficile, intraitable", y de mã’iz da las siguientes acepciones: "I, Chévre ou
bouc, piéce du troupeau de l'espéce caprine. 2, Peau de
chévre. 3, Dur,
difficile, intraitable. 4, Brave, vaillant, qui
sait
défendre ceux
qui
cherchent sa
protecton.
5, Fort, robuste, vigouroux':
Vemos que ambas grafías se
asemejan en su fonética y se confunden en su semántica, por lo que podemos
aceptarlas como dos expresiones de un mismo vocablo, siendo la primera de ellas
como una simplificación de la segunda.
Lane
(Lexicon, VII,
2724)
estudia ampliamente todas las variantes de este vocablo: ma’z y ma‘az
son más bien unos quasi-plurales, y tienen el significado de
"cabras", es decir, la clase de ganam (ganado
menor) distinto del da'n (ovejas); es el ganam que tiene pelo, mientras el da’n
es el que está dotado de lana... Ma’ïz tiene también un significado semejante a
ma'z, y se utiliza a veces como plural, al igual que este vocablo; para expresar
el singular se usan indistintamente las voces mãiz, mãizzy mã’iza, que designan
lo mismo al macho cabrío como a su hembra. La palabra ma’z, según Lane, también
significa "cuero de cabra':
El Vocabulista (pág. 190) sólo
dice: ma’izza "cabra", y después (pág. 281) "CAPRA": ma’iza y ma’za, y como
plural ma’z y ma’az.
P. de Alcalá (pág. 132) escribe:
"cabruno cosa ma’ ázï ma’ azïin;
cabruno ma ‘ázi ma’
aziin".
También Lane (Modern Egyptians,
pág. 43) nos explica el uso de este cuero:
"Algunas damas de Egipto usan
medias o escarpines, pero muchas de ellas usan mezz(o calzado interior), de
marroquinería
(tafilete)
amarillo o
rojo, a veces bordado con oro; sobre este calzado, cuando andan fuera de la
parte alfombrada o tapizada del suelo, se ponen el
babüs
(babucha) de
tafilete
amarillo".
Sin duda este
mezz
se refiere también al
ma'iz.
Ibn Sida nos habla también de
este vocablo en el apartado que denomina "maneras de ponerse el vestido" (IV,
98), donde dice:
"Están ataviados con el
ma’
az-
los que están
ataviados con cascos de este
material"`
Creo que no puede quedar ninguna
duda acerca de la utilización de este cuero de cabra,
habitualmente teñido de rojo,
para fabricar las
piezas de las primitivas armaduras. Pero nuestra certidumbre ha de
ser mayor si analizamos los vocablos que de
éste pasaron al castellano y a otras lenguas europeas a veces.
Voces
romances relacionadas con este vocablo:
Hemos de tener en cuenta en
primer lugar que la dificultad de pronunciación del sonido ‘ayn lógicamente
induce a su supresión, quedando así simplemente en maiz, lo cual favorece una
resultante mez, y con el artículo árabe al-mez A partir de estas formas podremos
encontrar varias voces castellanas, que estudiaremos a continuación:
A).-ALMETE
La palabra almez debió de ser la
primitiva forma usada por los cristianos para denominar el casco de cuero rojo
que imitaron de los árabes; posteriormente, por influencia de las corrientes
europeas, debió introducirse de nuevo en España bajo la versión de almete,
cuando ya este mismo casco se fabricaba de acero.
B).-VELMEZ
Este cuero protector fue usado
por musulmanes y cristianos también como defensa del cuerpo, vestido bajo la
loriga.
González de Clavijo, en la
Embajada a Tamorlán, refiere:
". . entre las cuales armas
traxieron tres mill fojas guarnidas de tapete colorado bien fechas... e las
fojas son fechas como las nuestras, saluo que han unas faldas luengas de otro
paño que sale de baxo delas fojas commo camisas" .
Esta parece ser la misma prenda
que se menciona en el Poema del Cid, cuando se describe su atavío:
"Vistió camisa de rançaL ..
sobrella un brial.. . sobresto una piel bermeja -las bandas d'oro son, -siempre
la viste -mío Cid el Campeador, -de suso cubrió un manto..." (C. 3087-3099).
Esta piel bermeja que nos
menciona el Cantar podría muy bien referirse a la prenda militar llamada velmez
o belmez, cuya etimología
debemos relacionarla con el árabe
ma’iz(o mez).
Hasta ahora la palabra belmez se
ha considerado como derivada del árabe malbas, "vestido". Sin embargo, yo la
creo procedente de una locución árabe bi-l-ma’íz, pronunciada vulgarmente be-l-mez,
que se traduciría "con el cuero de cabra"; ésta debía de ser una condición
especial que se daba a las lorigas reforzadas de esta manera, es decir, que una
"loriga belmez" era cuando estaba guarnecida de este cuero. En Castilla quedó
este apelativo como si fuese el nombre propio de la prenda.
C). ALMASEN
Creo que también se refieren a
este tipo de cuero las normas que se dan a lor armeros en las Cortes de
Valladolid de 1351 de Pedro I:
“A los armeros que fazen los
escudos… por el escudo aselán
de almasen, encorado dos veses, dose maravedís: et por cada un escudo de los
otros de almasen, encorado dos veses, diez maravedís. . . et por cada una de las
otras adagaras
de almasen, siete maravedís”.
Texto muy semejante es el de las
Cortes de Toro de 1369, de Enrique II:
"Por el escudo catalán de
almasen encorado dos veses veynte maravedís, ... el escudo pavés encorado una
ves que non sea de lavor en levada
treynta maravedís, encorado dos veses quarenta maravedís".
Este vocablo almasén creo que se
ha formado del determinativo ma’zi con el artículo, empleando el plural vulgar
que ya hemos visto recogido por P. de Alcalá como ma’ azíin, es decir "de pieles
de cabra".
Probablemente se refiere también
a este tipo de cuero otro vocablo que aparece varias veces mencionado en las
cuentas navales procedentes de los fondos transcritos del Archivo del Reino de
Valencia en su sección del Maestre Racional; en el libro anual de cuentas
corespondiente al año 1415 se encuentra la relación de los gastos ocasionados
por una nave del rey de Castilla que se dirigía a Niza para intervenir en la
posible solución del Cisma de la Iglesia; la nave naufragó en el Grao de
Valencia y hubo de ser reparada, y para ello se adquirieron una variada serie de
productos, entre ellos "una cuyraça ab Ilurs maneguins de matzem”; frase
que es interpretada por J. Hinojosa Montalvo
como "coraza con sus manguitos de", dejando en blanco la palabra matzem;
creo que ésta es una variante por massen, es decir, el mismo almasen o
cuero de cabra.
También en estas mismas cuentas,
en el apartado correspondiente a los artículos que se subastaron entre las
piezas rescatadas del naufragio, se menciona:
"per preu de dos caxons de viratons de matzem velas mens
d'empenes e ha pochsfeeros, 44 sous. Item per preu de quatre garbes de darts de
matzem velas de poca valor que li vení, 44 sous".
D).-ALMUZA, MŰCETA
Este cuero protector no se usaba
solamente para fabricar con él defensas de tipo guerrero, aunque ésta fuese una
de sus más importantes aplicaciones. También se empleaba para otro tipo de
prendas, entre ellas unas capuchas con esclavina, que servían para protegerse
del frío y de la lluvia y eran especialmente aptas para la vida a la intemperie,
por lo que constituían un atavío indispensable para campesinos y caminantes;
este tipo de capuchas fue traído a Europa por los monjes y peregrinos que
regresaban de Tierra Santa, y su denominación dio origen a una gran diversidad
de vocablos en las lenguas occidentales, derivados todos de un mismo étimo,
tales como los españoles muza, mussa, almuz, almuza, y los más tardíos
muceta o moceta (olvidada ya su fabricación de cuero).

"ALMUZA"
Según la interpretación de J. Guerrero Lovillo de las miniaturas de “Cantigas”
de Alfonso X Ccant, XXIV) p. 206.
Biblioteca Nacional. Madrid
V.
ed. de
F. López Estrada, CSIC, Madrid, 1943, pág. 78.
Creo
que zurrador procede del verbo árabe zarra, que significa en Kazimirski: "2.
Mordre", "5. Arracher le poil (en tirant poil par poil)", "9. Épousseter,
secouer una chose pour en óter la poussiére" y para zarira "2.
Ejercer des violences contre quelqu'un, maltraiter quelqu'un";todas estas
acepciones concuerdan perfectamente con el castellano zurrar. El zurrador
golpeaba fuertemente las pieles sobre una superficie áspera y rascaba sobre
ella, de manera que el pelo no quedaba cortado sino arrancado, depilado de raíz.
Este vocablo creo que procede del verbo árabe safana,definido por
Kazimirski como "1. corcher, peler á force de frotter”, "2.
Enlever quelque chose de dessus la surface (se dit du vent qui rase la terre et
enléve la poussiére)".
Los que se llamarían "safonadores" o
assahonadors
en catalán, conservando el artículo, eran pues los mismos
zurradores,
que pelaban el cuero a fuerza de frotar. Pienso que del vocablo
safón,
de esta misma raíz, se derivó el español
zahón y
todas sus variaciones fonéticas, que sirvió para designar la lámina de cuero
curtida y sin pelo, sin más confección, que se empleaba como delantal protector
para diversas faenas o sobre las piernas, especialmente para montar a caballo,
convirtiéndose en prenda indispensable de los caballistas andaluces y, en
general, de los que han de cabalgar entre las reses.
Del nombre
satán
dice Kazimirski que es
"Peau,
ou pierre, ou autre corps, comme le peau écaillée d'un lézard, etc., á surface
rude,
dont ora se sert pour enlever les aspérités d'un autre corps".
La forma más antigua en castellano parece ser que fue la de safón; P. de Alcalá
dice "pahon" y traduce al árabe como "gicán", probablemente de la raíz
saqana,
"pulir, bruñir, alisar, acicalar con cuidado (una lámina o chapa de cualquier
materia)". Es probable que la raíz safana se cruzase con safana, en la cual
encontramos diversos artículos de cuero: safn (pl. sufun), “pieza
de cuero
que se extiende por el suelo a manera de mantel para hacer la comida (sinón. de
zofra)'; sufra (pl. sufun), "1. vasija
de cuero
con la cual se saca agua o en la cual se hacen las abluciones", "2. Saco
de cuero
en el cual el pastor guarda sus provisiones y los utensilios menudos". Sobre
este tema ver Un
estudio entorno
a /apalabra
"zahón';
Cahiers de Linguistique hispanique médiévale, Séminaire d'etudes medievales
hispaniques de I'Université de París.
XIII, n.° 6, mars. 1981, págs.
171-178.
El fadri es definido por Sans Ferrán
(Barcelona a
través
del
gremio
dezurradores,
pág. 29) como el joven que, en su convivencia día y noche con el maestro,
comiendo y durmiendo en su casa, algún día será también maestro. Creo que
fadri procede del árabe
hadri,
adjetivo que designa al que está establecido en un lugar de modo permanente,
el que está presente y preparado para que se pueda disfrutar de sus servicios
en cualquier instante, situado muy cerca de alguien (en este caso, del maestro
en el oficio) (v. Kazimirski bajo
hádir
Marty Caballero define
fadrincomo
"mozo", "compañero, obrero".
No
hablaremos aquí de
los famosos camelotes o chamelotes ,ya que
éstos se fabricaban tejiendo el pelo de camello. Tampoco del ante, pues en
árabe sólo he encontrado referencias a su uso para la fabricación de escudo
(adargas de ante o Lamt). En cuanto a la gamuza, es posible que, en su
origen, esta piel estuviese referida al llamado en árabe (yámús), vocablo que,
en principio, parece que estaba referido a la piel de búfalo (M. de Beaulieu,
El vestido antiguo y medieval, Barcelona, 1971, pág. 106, habla del uso de una
"sobreveste de búfalo" entre los arqueros y ballesteros para proteger su
cuerpo); puede ser que más tarde, por imitación de este tipo de cuero, se
denominase así también al confeccionado con la piel de la cabra montés,
material más asequible en Europa. Dozy (Suppl. 1, 213) recoge de la raíz
yamaza, "saltar (gacela)", dos vocablos que podrían estar relacionados con
gamuza: yammáza, nombre dado a un tipo de camello o dromedario, que también
designa (igual que la forma yummáza) una chaqueta o camisola hecha de lana.
No debieron emplearse para estos usos los cueros de ganado
vacuno llamados
bagarí,
nombre que dio al castellano
los
vocablos
vacari y
baqueta, pues
Ibn Sida no hace mención de ellos en este apartado
V.Clonard, El
trage de los españoles, pág. 63
Pienso que aquí se emplea la palabra bayád como
plu. de
baydá' "casco de hierro" en Kazimirski (acep. 3), aunque aquí no se registre
esta forma de plural
11. Con respecto al teñido de rojo de estos materiales,
Maurice Lombard
(Les textiles dans le monde musulman. Vlle-Xlle siécle,
Études d'économie médiéval, III, Mouton Ed., París, 1978, pág. 122) refiere
acerca del quer mes armenio, que fue celebrado por todos los autores
orientales, los cuales destacan su empleo para las telas de seda, de lino, de
lana y sobre todo de pelo de cabra
(marizz);
aparece esta grafía que debe de querer corresponder a
ma7zz
sin duda alguna. En la nota 4 cita un texto de Ibn Uawgal que dice: "Se
exporta de Dabil tejidos de pelo de cabra y de lana, tales como tapices,
almohadas, cojines, albardas para las sillas de montar. . . y otras telas del
mismo género, de fábrica armenia, teñidas con quermes. Este es un tinte rojo
que se utiliza para los tejidos de pelo de cabra y para la lana. . .". El
nombre de este gusano dio origen al adjetivo
carmesí,
"de color rojo vivo".
V. nota 2, p. 211
Puede encontrarse un estudio detallado de esta prenda en mi
resumen de tesis doctoral sobre El
atavío hispano-árabe: la herencia de su nomenclatura en la España cristiana,
Universidad de Granada, n.° 253, 1979, pág. 22. Encuentro una confirmación
para la aceptación de esta etimología para
velmez,
en la que Corominas
(Tópica Hespérica,
Gredos, Madrid, 1972, p. 40), da para los pueblos llamados
Bélmez, dando la locución "bi-I-méis (b-al-mays) que traduce "junto al almez",
y que pienso podría tener el mismo étimo de la prenda de vestir, dando
entonces un significado de "ciudad fortificada", "protegida" "acorazada",
sentido que habría de cuadrarle a unas ciudades fronterizas tanto tiempo y que
habían de ser plazas fuertes y bien defendidas.
En copias modernas se lee
catalán.
. V. Colección de Cortes de los Reynos de León y Castilla,
ed. de
la RAH, Madrid,
1836
en el
Ordenamiento de
menestrales,
pág.
15.
En el ms. Escurialense
i-z-8
dice: "que non se ha de levar enclavado". Sin embargo, creo que aquí la
palabra "enlevada" se refiere a su tratamiento como fieltro, derivado del
verbo levdar, tomado del árabe
labida,
"hacer fieltro". El estudio de esta evolución de la raíz árabe puede verse en
mi artículo
El uso del
fieltro en el atavío árabe: su huella en la España medieaval,
en los
Anales
del Colegio Universitario de Almería,
1979.
págs.
79-82.
.V. Colección de Cortes de los Reynos de León y Castilla,
idem, p. 24.
V. Cuentas de
la industria naval (1406, 1415), Textos Medievales, 35, Valencia, 1973 pág. 78
V. idem. Pág.
67. Aquí Hinojosa interpreta el primer texto como “viratones para almacenar”
(v. pag.97) y el segundo como “darnos para almacenar” (pag 959 En el Rimado de
palacio de López de Ayala también aparecen juntos estos tres vocablos: “Fasen
el almasen, dardos e viratones” (ap. Cejador, pág. 407). El viratón era una
saeta de ballesta, provista de una punta piramidal, y la cola compuesta de
aletas oblicuas, lo cual, al lanzarla, le comunicaba un movimiento de rotación
(v. Enciclopedia Larousse), es probable que esta cola se fabricase con tiras
de cuero y que ésta fuese del llamado ma’iz, pues la palabra vira también
significa, además de saeta, “tira de badana, de vaqueta o de tela con que se
refuerza el calzado”.
Puede verse
también un estudio de estos vocablos en mi tesis doctoral, pp. 7,10 y 22. Su
derivación vendría formada del participio mu’izza, “la que fortifica o
protege” y que procede de la misma raiz que mäizza “cabra”.
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