ISLAM Y AL-ANDALUS

YIA.LM

  

 

PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

ELENA PEZZI 

 

EL CUERO EN EL ATAVÍO ÁRABE MEDIEVAL

Su huella en la España cristiana. I

 

 

I.-NOMBRES DE PRENDAS REFERIDOS A LA ESPECIE DEL ANIMAL PROVEEDOR DÉ LA PIEL

Ya hemos mencionado cómo Ibn Sida dedica en el Mujassas, en el libro IV, relativo a las prendas de vestir (págs. 63-118), un apartado especial que denomina yulüd (plural de yild), es decir "cueros" o "pieles"; dentro de él va enumerando y definiendo todos los diversos artículos confeccionados con este material; la minuciosidad de detalles que aporta constituye una fuente de primera mano para el estudio de estos materiales[7].

 

Destacaremos dentro de este capítulo tres apartados:      

1.-El hawar, piel de toro.

2.-El ma’íz, piel de cabra.

3.-La barda’a, piel de ganado caballar.

 

1.1. HAWAR

Uno de estos cueros mencionados es el llamado Hawar, procedente de la piel de toro, que Kazimirski define como "cuir roux dont ontapissel'intérieurd'un panier, d'un boîte en osier, n.d'un¡té hawara [8].

De este hawar dice lbn al-A'rabi, según Ibn Sida (Mujassas, IV, 103) que se llaman así "los cueros que son blancos y alguna vez también los cueros delicados", y añade un verso en el que se dice: "como si ellas hubieran hecho jirones con el cuero hawar”; después continúa: "también el hawar es una piel roja que se trae de Persia ... y el plural de hawar una de las pieles teñidas, es hiwar,y un juff(bota) muhawwar es el que está guarnecido de cuero, o aquel cuyo forro está hecho con hawar'. Abú 'Ubayda dice (también según Ibn Sida): "el hawar es el salf (cuero que no está suficientemente preparado); se dice que son los cueros de los cuales se hacen los asfát (escamas)". Si tenemos en cuenta que la palabra asfát, plural de safat, además de "azafate", como bandeja o cesta, significa también "escamas", podríamos pensar, sin temor a equivocarnos, que aquí se refiere a las escamas de la loriga.

Ibn Sida insiste con las palabras de lbn Durayd: "el hawar son las pieles partidas en trozos y que se utilizan para recubrir algo con ellas; su singular es hawara".

Probablemente de la calidad originaria de estos cueros, antes de su teñido, derivase el adjetivo hawari que Kazimirski define así: "blanc, dont la carnation est blanche' , y también recoge ahwarcomo: "blanc, qui a la peau blanche". El participio muhawwar lo traduce por "doublé en cuir roux".

 

Voces romances relacionadas con este vocablo:

 

ALHAGARA

De la voz hawara debieron derivarse las formas romances, alagara, alfagara, alfajara, alhagara y alfagiara, recogidas por Eguílaz, el cual las considera derivadas del árabe al-íyára, "cortina". Sin embargo tales voces están sin duda más cerca fonéticamente de al-hawara, e incluso en cuanto al significado, pues el mismo Eguílaz declara que está conforme con aquella etimología pero no con la interpretación de "cortina", pues es "su más común y ordinario sentido el de velo, vestido, cubierta y capa "(pág. 85).

Este sentido de tapete, cubierta o colcha parece tener en algunos documentos de donaciones de los siglos X y XI; en uno de ellos, el presbítero Félix dona para un dormitorio dos camas de lana y una "alfajara de grecisco", en otro el infante Ordoño, hijo de Bermudo ll, dona en 1042 "alhagaras greciscas, almozalas de lo mismo. . .".[9].

 

1.2. MA’íZ

 

Entre los cueros empleados para vestidos Ibn Sida menciona también los de cordero, da’ an, y los de cabra, má'iz.

Son estos segundos los que aquí nos interesan de un modo especial, pues su calidad fuertemente resistente y dura, los hizo sumaménte adecuados para las defensas militares.

Acerca de este tipo de cuero nos dice lbn Sida, repitiendo las palabras de Abû 'Ubayd:

"se dice el ma’ in y el ma’íz; el mu’ in es el trabajo que no está bien hecho, el ma’ ín es el cuero, y el maíz es el plural de mä'iz o ma’ az"(pág. 103)

 

De Inb al- A'rabirecoge:

"el ma’in es el cuero rojo que se pone sobre los asfät”:

 

Es decir que, considerando lo dicho sobre la palabra asfat en el apartado correspondiente al vocablo hawar (1.1), este cuero no era sino el forro interior que se colocaba bajo las escamas de la loriga para reforzarla.

A continuación Ibn Sĩda incluye un verso en el que dice:

"Como oprime en un largo camino el casquete del ma’n las manos de los mensajeros se marcaron con sus brazaletes".

Vuelve a aparecer aquí el sentido protector de este cuero rojo, empleado sobre el occipucio. Tal es el sentido de la palabra maqadd (casquete), y es claro que se refiere a un casco de tipo defensivo, ajustado fuertemente sobre la cabeza.

Habla también lbn Sĩda de este vocablo en el apartado que de­dica al "desollado de las pieles" (salj al-yulūd, pág. 106), y aduce el siguiente texto de Abũ Hanĩfa:

"En cuanto a los cueros de cordero, en especial, éstos cons­tituyen el sulaf cuyo singular es sulfa, y es más flojo que el mãiz y más suave".

 

El vocablo ma’n tiene para Kazimirski (II, 1130), entre otros significados, el de "cuero". De ma’iz (II, 1127) dice: "dur, difficile, intraitable", y de mã’iz da las siguientes acepciones: "I, Chévre ou bouc, piéce du troupeau de l'espéce caprine. 2, Peau de  chévre. 3, Dur, difficile, intraitable. 4, Brave, vaillant, qui sait défendre ceux qui cher­chent sa protecton. 5, Fort, robuste, vigouroux': Vemos que ambas grafías se asemejan en su fonética y se confunden en su semántica, por lo que podemos aceptarlas como dos expresiones de un mismo vocablo, siendo la primera de ellas como una simplificación de la segunda.

Lane (Lexicon, VII, 2724) estudia ampliamente todas las variantes de este vocablo: ma’z y ma‘az son más bien unos quasi-plurales, y tienen el significado de "cabras", es decir, la clase de ganam (ganado menor) distinto del da'n (ovejas); es el ganam que tiene pelo, mientras el da’n es el que está dotado de lana... Ma’ïz tiene también un significado semejante a ma'z, y se utiliza a veces como plural, al igual que este vocablo; para expresar el singular se usan indistintamente las voces mãiz, mãizzy mã’iza, que designan lo mismo al macho cabrío como a su hembra. La palabra ma’z, según Lane, también significa "cuero de cabra':

 

El Vocabulista (pág. 190) sólo dice: ma’izza "cabra", y después (pág. 281) "CAPRA": ma’iza y ma’za, y como plural ma’z y ma’az.

P. de Alcalá (pág. 132) escribe: "cabruno cosa ma’ ázï ma’ azïin; cabruno ma ‘ázi ma’ aziin".

También Lane (Modern Egyptians, pág. 43) nos explica el uso de este cuero:

 

"Algunas damas de Egipto usan medias o escarpines, pero muchas de ellas usan mezz(o calzado interior), de marroquinería (tafilete) amarillo o rojo, a veces bordado con oro; sobre este calzado, cuando andan fuera de la parte alfombrada o tapizada del suelo, se ponen el babüs (babucha) de tafilete amarillo".

 

Sin duda este mezz se refiere también al ma'iz.

Ibn Sida nos habla también de este vocablo en el apartado que denomina "maneras de ponerse el vestido" (IV, 98), donde dice:

"Están ataviados con el ma’ az- los que están ataviados con cascos de este material"`[10]

Creo que no puede quedar ninguna duda acerca de la utilización de este cuero de cabra, habitualmente teñido de rojo, para fabricar las piezas de las primitivas armaduras. Pero nuestra certidumbre ha de ser mayor si analizamos los vocablos que de éste pasaron al castellano y a otras lenguas europeas a veces.[11]

 

Voces romances relacionadas con este vocablo:

 

Hemos de tener en cuenta en primer lugar que la dificultad de pronunciación del sonido ‘ayn lógicamente induce a su supresión, quedando así simplemente en maiz, lo cual favorece una resultante mez, y con el artículo árabe al-mez A partir de estas formas podremos encontrar varias voces castellanas, que estudiaremos a continuación:

 

A).-ALMETE

La palabra almez debió de ser la primitiva forma usada por los cristianos para denominar el casco de cuero rojo que imitaron de los árabes; posteriormente, por influencia de las corrientes europeas, debió introducirse de nuevo en España bajo la versión de almete, cuando ya este mismo casco se fabricaba de acero.

B).-VELMEZ

Este cuero protector fue usado por musulmanes y cristianos también como defensa del cuerpo, vestido bajo la loriga.

González de Clavijo, en la Embajada a Tamorlán, refiere:

". . entre las cuales armas traxieron tres mill fojas guarnidas de tapete colorado bien fechas... e las fojas son fechas como las nuestras, saluo que han unas faldas luengas de otro paño que sale de baxo delas fojas commo camisas" .[12]

Esta parece ser la misma prenda que se menciona en el Poema del Cid, cuando se describe su atavío:

 

"Vistió camisa de rançaL .. sobrella un brial.. . sobresto una piel bermeja -las bandas d'oro son, -siempre la viste -mío Cid el Campeador, -de suso cubrió un manto..." (C. 3087-­3099).

 

Esta piel bermeja que nos menciona el Cantar podría muy bien referirse a la prenda militar llamada velmez o belmez, cuya etimología debemos relacionarla con el árabe ma’iz(o mez).

Hasta ahora la palabra belmez se ha considerado como derivada del árabe malbas, "vestido". Sin embargo, yo la creo procedente de una locución árabe bi-l-ma’íz, pronunciada vulgarmente be-l-mez, que se traduciría "con el cuero de cabra"; ésta debía de ser una condición especial que se daba a las lorigas reforzadas de esta manera, es decir, que una "loriga belmez" era cuando estaba guarnecida de este cuero. En Castilla quedó este apelativo como si fuese el nombre propio de la prenda. [13]

C). ALMASEN

Creo que también se refieren a este tipo de cuero las normas que se dan a lor armeros en las Cortes de Valladolid de 1351 de Pedro I:

“A los armeros que fazen los escudos… por el escudo aselán[14] de almasen, encorado dos veses, dose maravedís: et por cada un escudo de los otros de almasen, encorado dos veses, diez maravedís. . . et por cada una de las otras ada­garas[15] de almasen, siete maravedís[16].

Texto muy semejante es el de las Cortes de Toro de 1369, de Enrique II:

"Por el escudo catalán de almasen encorado dos veses veynte maravedís, ... el escudo pavés encorado una ves que non sea de lavor en levada[17]  treynta maravedís, encorado dos veses quarenta maravedís".[18]

 

Este vocablo almasén creo que se ha formado del determinativo ma’zi con el artículo, empleando el plural vulgar que ya hemos visto recogido por P. de Alcalá como ma’ azíin, es decir "de pieles de cabra".

Probablemente se refiere también a este tipo de cuero otro vocablo que aparece varias veces mencionado en las cuentas navales procedentes de los fondos transcritos del Archivo del Reino de Valencia en su sección del Maestre Racional; en el libro anual de cuentas co­respondiente al año 1415 se encuentra la relación de los gastos ocasionados por una nave del rey de Castilla que se dirigía a Niza para intervenir en la posible solución del Cisma de la Iglesia; la nave naufragó en el Grao de Valencia y hubo de ser reparada, y para ello se adquirieron una variada serie de productos, entre ellos "una cuyraça ab Ilurs maneguins de matzem”; frase que es interpretada por J. Hinojosa Montalvo[19] como "coraza con sus manguitos de", dejando en blanco la palabra matzem; creo que ésta es una variante por massen, es decir, el mismo almasen o cuero de cabra.

También en estas mismas cuentas, en el apartado correspondiente a los artículos que se subastaron entre las piezas rescatadas del naufragio, se menciona:

"per preu de dos caxons de viratons de matzem velas mens d'empenes e ha pochsfeeros, 44 sous. Item per preu de qua­tre garbes de darts de matzem velas de poca valor que li vení, 44 sous"[20].

 

D).-ALMUZA, MŰCETA

Este cuero protector no se usaba solamente para fabricar con él defensas de tipo guerrero, aunque ésta fuese una de sus más importantes aplicaciones. También se empleaba para otro tipo de prendas, entre ellas unas capuchas con esclavina, que servían para protegerse del frío y de la lluvia y eran especialmente aptas para la vida a la intemperie, por lo que constituían un atavío indispensable para campesinos y caminantes; este tipo de capuchas fue traído a Europa por los monjes y peregrinos que regresaban de Tierra Santa, y su deno­minación dio origen a una gran diversidad de vocablos en las lenguas occidentales, derivados todos de un mismo étimo, tales como los españoles muza, mussa, almuz, almuza, y los más tardíos muceta o moceta (olvidada ya su fabricación de cuero).[21]

 

"ALMUZA"

 Según la interpretación de J. Guerrero Lovillo de las miniaturas de “Cantigas” de Alfonso X Ccant, XXIV) p. 206.

 


 


Biblioteca Nacional. Madrid

V. ed. de F. López Estrada, CSIC, Madrid, 1943, pág. 78.

 Creo que zurrador procede del verbo árabe zarra, que significa en Kazimirski: "2. Mordre", "5. Arracher le poil (en tirant poil par poil)", "9. Épousseter, secouer una chose pour en óter la poussiére" y para zarira "2. Ejercer des violences contre quelqu'un, maltraiter quelqu'un";todas estas acepciones concuerdan perfectamente con el castellano zurrar. El zurrador golpeaba fuertemente las pieles sobre una superficie áspera y rascaba sobre ella, de manera que el pelo no quedaba cortado sino arrancado, depilado de raíz.

 

Este vocablo creo que procede del verbo árabe safana,definido por Kazimirski como "1. corcher, peler á force de frotter”, "2. Enlever quelque chose de dessus la surface (se dit du vent qui rase la terre et enléve la poussiére)". Los que se llamarían "safonadores" o assahonadors en catalán, conservando el artículo, eran pues los mismos zurradores, que pelaban el cuero a fuerza de frotar. Pienso que del vocablo safón, de esta misma raíz, se derivó el español zahón y todas sus variaciones fonéticas, que sirvió para designar la lámina de cuero curtida y sin pelo, sin más confección, que se empleaba como delantal protector para diversas faenas o sobre las piernas, especialmente para montar a caballo, convirtiéndose en prenda indispensable de los caballistas andaluces y, en general, de los que han de cabalgar entre las reses. Del nombre satán dice Kazimirski que es "Peau, ou pierre, ou autre corps, comme le peau écaillée d'un lézard, etc., á surface rude, dont ora se sert pour enlever les aspérités d'un autre corps". La forma más antigua en castellano parece ser que fue la de safón; P. de Alcalá dice "pahon" y traduce al árabe como "gicán", probablemente de la raíz saqana, "pulir, bruñir, alisar, acicalar con cuidado (una lámina o chapa de cualquier materia)". Es probable que la raíz safana se cruzase con safana, en la cual encontramos diversos artículos de cuero: safn (pl. sufun), “pieza de cuero que se extiende por el suelo a manera de mantel para hacer la comida (sinón. de zofra)'; sufra (pl. sufun), "1. vasija de cuero con la cual se saca agua o en la cual se hacen las abluciones", "2. Saco de cuero en el cual el pastor guarda sus provisiones y los utensilios menudos". Sobre este tema ver Un estudio entorno a /apalabra "zahón'; Cahiers de Linguistique hispanique médiévale, Séminai­re d'etudes medievales hispaniques de I'Université de París. XIII, n.° 6, mars. 1981, págs. 171-178.

 

El fadri es definido por Sans Ferrán (Barcelona a través del gremio dezurradores, pág. 29) como el joven que, en su convivencia día y noche con el maestro, comiendo y durmiendo en su casa, algún día será también maestro. Creo que fadri procede del árabe hadri, adjetivo que designa al que está establecido en un lugar de modo permanente, el que está presente y preparado para que se pueda disfrutar de sus servicios en cualquier instante, situado muy cerca de alguien (en este caso, del maestro en el oficio) (v. Kazimirski bajo hádir

Marty Caballero define fadrincomo "mozo", "compañero, obrero".

 

 No hablaremos aquí de los famosos camelotes o chamelotes ,ya que éstos se fabricaban tejiendo el pelo de camello. Tampoco del ante, pues en árabe sólo he encontrado referencias a su uso para la fabricación de escudo (adargas de ante o Lamt). En cuanto a la gamuza, es posible que, en su origen, esta piel estuviese referida al llamado en árabe (yámús), vocablo que, en principio, parece que estaba referido a la piel de búfalo (M. de Beaulieu, El vestido antiguo y medieval, Barcelona, 1971, pág. 106, habla del uso de una "sobreveste de búfalo" entre los arqueros y ballesteros para proteger su cuerpo); puede ser que más tarde, por imitación de este tipo de cuero, se denominase así también al confeccionado con la piel de la cabra montés, material más asequible en Europa. Dozy (Suppl. 1, 213) recoge de la raíz yamaza, "saltar (gacela)", dos vocablos que podrían estar relacionados con gamuza: yammáza, nombre dado a un tipo de camello o dromedario, que también designa (igual que la forma yummáza) una chaqueta o camisola hecha de lana.

 

No debieron emplearse para estos usos los cueros de ganado vacuno llamados bagarí, nombre que dio al castellano los vocablos vacari y baqueta, pues Ibn Sida no hace mención de ellos en este apartado

V.Clonard, El trage de los españoles, pág. 63

Pienso que aquí se emplea la palabra bayád como plu. de baydá' "casco de hierro" en Kazimirski (acep. 3), aunque aquí no se registre esta forma de plural

 11.    Con respecto al teñido de rojo de estos materiales, Maurice Lombard (Les textiles dans le monde musulman. Vlle-Xlle siécle, Études d'écono­mie médiéval, III, Mouton Ed., París, 1978, pág. 122) refiere acerca del quer mes armenio, que fue celebrado por todos los autores orientales, los cuales destacan su empleo para las telas de seda, de lino, de lana y sobre todo de pelo de cabra (marizz); aparece esta grafía que debe de querer corresponder a ma7zz sin duda alguna. En la nota 4 cita un texto de Ibn Uawgal que dice: "Se exporta de Dabil tejidos de pelo de cabra y de lana, tales como tapices, almohadas, cojines, albardas para las sillas de montar. . . y otras telas del mismo género, de fábrica armenia, teñidas con quermes. Este es un tinte rojo que se utiliza para los tejidos de pelo de cabra y para la lana. . .". El nombre de este gusano dio origen al adjetivo carmesí, "de color rojo vivo".

             V. nota 2, p. 211

Puede encontrarse un estudio detallado de esta prenda en mi resumen de tesis doctoral sobre El atavío hispano-árabe: la herencia de su no­menclatura en la España cristiana, Universidad de Granada, n.° 253, 1979, pág. 22. Encuentro una confirmación para la aceptación de esta etimología para velmez, en la que Corominas (Tópica Hespérica, Gredos, Madrid, 1972, p. 40), da para los pueblos llamados Bélmez, dando la locución "bi-I-méis (b-al-mays) que traduce "junto al almez", y que pienso podría tener el mismo étimo de la prenda de vestir, dando entonces un significado de "ciudad for­tificada", "protegida" "acorazada", sentido que habría de cuadrarle a unas ciudades fronterizas tanto tiempo y que habían de ser plazas fuertes y bien defendidas.

 

En copias modernas se lee catalán.

 

. Adargas. .

. V. Colección de Cortes de los Reynos de León y Castilla, ed. de la RAH, Madrid, 1836 en el Ordenamiento de menestrales, pág. 15.

 

En el ms. Escurialense i-z-8 dice: "que non se ha de levar encla­vado". Sin embargo, creo que aquí la palabra "enlevada" se refiere a su tra­tamiento como fieltro, derivado del verbo levdar, tomado del árabe labida, "hacer fieltro". El estudio de esta evolución de la raíz árabe puede verse en mi artículo El uso del fieltro en el atavío árabe: su huella en la España medieaval, en los Anales del Colegio Universitario de Almería, 1979. págs. 79-82.

 

.V. Colección de Cortes de los Reynos de León y Castilla, idem, p. 24.

 

V. Cuentas de la industria naval (1406, 1415), Textos Medievales, 35, Valencia, 1973 pág. 78

V. idem. Pág. 67. Aquí Hinojosa interpreta el primer texto como “viratones para almacenar” (v. pag.97) y el segundo como “darnos para almacenar” (pag 959 En el Rimado de palacio de López de Ayala también aparecen juntos estos tres vocablos: “Fasen el almasen, dardos e viratones” (ap. Cejador, pág. 407). El viratón era una saeta de ballesta, provista de una punta piramidal, y  la cola compuesta de aletas oblicuas, lo cual, al lanzarla, le comunicaba un movimiento de rotación (v. Enciclopedia Larousse), es probable que esta cola se fabricase con tiras de cuero y que ésta fuese del llamado ma’iz, pues la palabra vira también significa, además de saeta, “tira de badana, de vaqueta o de tela con que se refuerza el calzado”.

Puede verse también un estudio de estos vocablos en mi tesis doctoral, pp. 7,10 y 22. Su derivación vendría formada del participio mu’izza, “la que fortifica o protege” y que procede de la misma raiz que mäizza “cabra”.