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Fue uno de
los aventureros más eruditos del siglo XIX.
Sus hazañas le otorgaron popularidad, pero sus críticas al conservadurismo le
granjearon numerosos enemigos.

Retrato de Burton
Ni el más avezado de los escritores románticos de
la época victoriana habría osado imaginar un protagonista como sir Richard
Francis Burton para sus novelas. Hubiera resultado demasiado inverosímil. El
imperio Britanico había dado otros importantes aventureros, como fueron: "Mungo
Park (1771-1806) al que se le había asignado la misión de ir a Africa para encontrar el
curso del río Niger, trazando los primeros mapas del interior del continente
negro. David Livingstone (1813-73) defensor de la abolición de la esclavitud,
paso treinta años en Africa sus investigaciones sobre las fuentes del río Nilo
facilitaron la labor de Burton y Speke". Pero ninguno de estos hombres alcanzo
la talla de Burton, fue un explorador consumado, traductor , antropólogo,
militar, diplomático, explorador, científico, místico, escritor... Y, por si
fuera poco, durante buena parte de su vida actuó como agente secreto. Algunas de
sus misiones contribuyeron al derrocamiento del sah de Persia y al control
británico de las provincias que hoy conforman el estado de Pakistán. Sus
aventuras y desventuras inspiraron relatos de coetáneos como Thomas Wright o
Rudyard Kipling.

Sir Richar Burton y señora
El capitán Sir Richard
Francis Burton nació el 19 de Marzo de 1821 en
Torquay,
Inglaterra . Vino al mundo en un siglo
crucial de la
historia inglesa, marcado por e! reinado
de la reina
Victoria I. Su padre, Joseph Nettervi Burton,
teniente corone! del Ejército británico, quería que siguiera carrera
eclesiástica pero el joven de
21 años comenzó su carrera de trotamundos haciéndose expulsar en
1843 del Trinity College de Oxford
donde era
considerado un genio. Se enroló en la Compañía Británica de las Indias Orientales. Al cabo de un año
le asignaron su primera misión en
Sind (India), que le permitió confundirse entre los lugareños y aprender
gujarati, marathi e hindustaní, mas adelante aprendió el persa y el árabe, en total
llego a dominar 29 idiomas con un total de 40 dialectos.
Viajó por Asia, Africa y América, visitó la región de los mormones en
E.U.A., en Brasil, recibe un cargo diplomático en 1864, donde
realizará algunas de sus exploraciones más importantes. En uno de sus viajes
recorrió por la costa 1.500 millas del río San Francisco en solitario. También
viaja por Siria, las minas de Oro de la región de Madián (1876-1877) y la Costa
de Oro con el comandante V.L. Cameron.

Burton a la
usanza árabe
Los siete años que pasó en India viviendo en la
ciudad de Bombay asentaron las
bases de sus profundos conocimientos sobre la vida y las costumbres orientales y
le sirvieron de aprendizaje para su posterior y famosa peregrinación a La Meca.
A mediados de siglo, el gobierno británico le encomendó completar el mapa de los
territorios que rodean el mar Rojo para mantener bajo control el comercio en
la zona. Ningún europeo como él logró penetrar en la mentalidad y costumbres de
los orientales.
Burton trató de dar un
sentido a su existencia a través de una constante búsqueda espiritual, al
principio de su búsqueda con la ayuda del opio, o de otras drogas, y una vez
desechadas estas, siguió otras vías interesándose por la cábala, la alquimia, el cristianismo y diversas religiones
orientales, pero después de mucho estudio y una sincera reflexión, hizo su entrada en el Islam,
con el nombre de Abdullah,
dentro de la vía del sufismo, disciplina que practicó hasta el fin de su
vida. Visito las ciudades mas importantes
de conocimiento del Islam, conociendo a los sabios y maestros del Islam y el
sufismo vivos en ese momento. Realizo el Hayy (peregrinación) a la Meca y Medina
1853 en compañía de otros peregrinos musulmanes.
demostró
ser un musulmán convencido y muy buen conocedor de todas las ibadas (practicas)
del Islam e incluso se circuncidó. Recogió sus peripecias en "Mi
peregrinación a La Meca y Medina" una de las cuarenta obras que dejó tras de
sí.

Cuando termina su
peregrinación (Hayy) a Meca. Desde allí, solo, sin más compañía que su camello,
atravesó el desierto para llegar a la ciudad etíope de Harar, un lugar santo
para los somalíes. Regresó por el Mar Rojo junto con una partida del ejército.
Allí conoció a John Speke, un joven ávido de aventuras. Juntos van a
protagonizar una increíble epopeya en el África.
El Foreigr el Ministerio
de
Asuntos Exteriores británico, bajo el auspicio de
la Royal Geographical Society de Londres, le encargó hallar las fuentes del Nilo
(1857 y 1858).
Burton tenía 35 años y su nombre ya era famoso en todo el mundo. A esa edad era
un individuo inquieto, extravagante, audaz y terriblemente brillante. Partió
por el Mar Rojo hasta Zanzíbar, no sin antes llamar a su amigo Speke para que lo
acompañara. Allí pensaba reunir sus provisiones y formar una caravana. Los dos
ingleses abandonaron Zanzíbar junio de 1857 llevando con ellos 130
porteadores, 30 asnos, grandes cantidades de mercancías para comerciar en el
camino y provisiones suficientes para dos años. Sin mapas, asistidos por sus
brújulas y sus cronómetros, caminaron largas jornadas hacia el este, siguiendo
la ruta de los esclavos. El camino no era fácil, ya que iban por territorios
vírgenes. Primero tuvieron que franquear una barrera de pantanos que se
extendían a ambos lados hasta perderse de vista. Allí perdieron parte de las
provisiones y tuvieron que redoblar la caza. Los porteadores estaban asustados
por los peligros de aquel sitio desconocido cada vez más amenazante.
Escribió Burton
en su diario al comienzo de su expedición."El
27 de Junio, día señalado para nuestra marcha, nos pusimos en camino."
mas
adelante escribía "Hacía un calor tan sofocante que nos ahogábamos; el
sol abrasaba, y nubes de mosquitos hacían las noches intolerables."
y "Al día siguiente, cuando nos pusimos en camino, estaba tan débil que no
pudiendo tenerme en pie, me vi obligado a montar en mi asno. ¡Y hacía diez días
solamente que habíamos salido de Caolé!".
Fue tan duro el viaje que les flaquearon las fuerzas y la enfermedad hizo su
aparición en la expedición. Una noche mientras dormía en su tienda, a Speke se
le introdujo una sanguijuela en el oído derecho perforándole el tímpano, como
consecuencia quedo sordo. Burton fue atacado por la viruela y la expedición
debió permanecer días sin moverse. Escribe en su diario "Más lejos, en el Duthumi, las fiebres que comenzaban a generalizarse
entre nosotros y que a mí me duraron veinte días, nos obligaron a detenernos
cerca de una semana en casa de un astuto bribón llamado Seid-ben-Selim. Los
accesos tenían poca violencia, si se los compara con los de las fiebres del Sind,
y sin embargo me abatieron por completo. Durante las crisis y largo tiempo
después de su terminación, experimenté el extraño efecto de un dualismo que
comprendía perfectamente: era yo, tal como siempre me he conocido, pero formando
dos personas que disputaban y se contradecían sin cesar. Pasaba las noches sin
dormir, y la fiebre me producía visiones espantosas que algunas veces me
estremecían y me asustaban.
El capitán
Speke, aún más seriamente enfermo que yo, estaba abatido por el mal, que no le
cesaba un momento y parecía afectarle al cerebro, como si fuera producto de una
insolación."

El 7 de Noviembre, cuando todo parecía perdido,
avistaron la ciudad de Kazé (cerca de la actual Tabora) situado a 800 kilómetros
tierra adentro. Era un oasis donde se saciaron de leche, café y tabaco,
recuperando las fuerzas durante casi un mes.
El viaje de vuelta fue tan accidentado como el de
ida. Speke contrajo raras fiebres convulsivas que casi terminaron con su
vida. Burton estuvo casi 72 horas sin dormir velando por su compañero. Pero a
medida que se iba acercando a la costa el enfermo fue mejorando. El 2 de febrero
de 1859 avistaron el océano Indico y el 4 de Marzo durmieron en Zanzíbar.
Burton solía firmar doblemente,
como Richard Burton y abajo como Abdullah Burton


Burton nos da una nueva sorpresa,
también firmaba como "el Peregrino" Abdullah
Poco más tarde los amigos se separaron. Burton se
marchó hacia Adén, en el Mar Rojo y Speke se fue a Inglaterra a bordo de un
barco de marina real. Al despedirse quedaron de acuerdo que el informe final
debían hacerlo en forma conjunta. Pero al día siguiente del arribo a Inglaterra,
Speke llamó a la Real sociedad geográficas y pronuncio un extenso discurso
ante sus miembros anunciando haber descubierto las fuentes del Nilo. Cuando
Burton se hizo presente 12 días más tarde, ya nadie hablaba del descubrimiento
conjunto del lago Tanganika y el único héroe era Speke, con quien no volvió
hablar jamás. Sintiéndose traicionado por su amigo, Burton se refugió en Francia
donde escribió un magnifico libro sobre los resultados de la expedición por
Africa Central. Atribuyo a Speke los méritos que le correspondían pero afirmó
que no había prueba suficiente que demostrara que el lago Victoria era donde se
originaba el Nilo. En sus páginas no había ningún asomo de rencor contra Speke
ni se hacía referencia a la polémica que los había separado.
El Rio Nilo
discurre a lo largo de 6700 km en el Nordeste de África. Su verdadero origen es
un río de Burundi, el Kasumo, que se transforma luego en el Kagera hasta verter
sus aguas al lago Victoria después de recorrer 1100 Km. Este lago mide 70.000
km2 y está situado a 1133 m. De él parte el Nilo Victoria, que atraviesa entre
dos cataratas el lago Kioga y el Alberto. A su salida toma el nombre de Bahr al-Yabal
y discurre hacia el norte a lo largo de 200 km. antes de alcanzar la región de
los sadd, en la llanura del Sudán meridional, donde forma un inmenso pantano.
Allí recibe las aguas del Bahr al-Abyad y sale con el nombre de Nilo Blanco o
Bahr al-Abyad. Continúa hacia el norte recibiendo las aguas del Sobat hasta
confluir con el Nilo Azul (Bahr al-Azraq). De nuevo por la orilla derecha recibe
al Atbara y después de recorrer 2700 km de desierto alcanza el Mar Mediterráneo
formando un inmenso delta de más de 20.000 km2 cuyo continuo crecimiento ha sido
finalmente detenido por una corriente marina paralela a la costa.

Mapa de la expedición de Burton
(haz click para agrandar)
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Una voz polémica.
En 1863 fundó junto con el doctor James Hunt la
Sociedad Antropológica de Londres, y se sirvió de su publicación,
Anthropologia, para explicar determinados puntos de vista orientales sobre
el sexo que escandalizaron a la mojigatería victoriana. En sus artículos
reiteraba que la mujer gozaba tanto como el hombre y reclamaba su emancipación
sexual. Burton creía ferviente mente en la poligamia activa para reforzar la
estabilidad del matrimonio y acabar con la prostitución y la hipocresía de una
sociedad donde el hombre podía tener relación con todas las mujeres que
quisiera, donde nacían hijos ilegítimos que arrastraban las culpas de los
actos de sus padres de por vida. Sus escritos sobre la sexualidad, su rechazo al
"deficiente gobierno" de los ingleses en las nuevas colonias, la
marginalidad a ser ciudadanos inferiores en sus
propias tierras y países y su condena al infanticidio y al comercio de esclavos le granjearon
numerosos enemigos, si bien sus hazañas le dieron gran popularidad. Su
matrimonio en 1861 con Isabel Arundell, católica, en una época en que a éstos se les
consideraba ciudadanos de segunda, avivó la controversia a su alrededor.
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Las mil y una noches.
Que cuentos como Aladino y la lámpara
maravillosa o Alí Babá y los 40 ladrones formen parte del
acervo popular de Occidente se debe a Burton, a quien se le reconoce, sobre
todo, por traducir por primera vez al inglés Las mil y una noches.
Enriqueció los 16 volúmenes que lo componen con notas que él llamó
"antropológicas" (incluían referencias a las condiciones religiosas y sociales
del mundo musulmán y árabe), pero que la sociedad consideró pornográficas.
Burton también tradujo obras hoy consideradas clásicas y que pusieron en boga en
Europa nuevas actitudes con respecto al sexo. Es el caso de Ananga Ranga
o el Kama Sutra.
La muerte le sorprendió mientras trabajaba en la
traducción de El jardín perfumado.
Había sido nombrado cónsul británico en Trieste, donde murió el 19 de
octubre de 1890. También
había sido cónsul en Brasil y Siria.
Su viuda quemó el manuscrito para evitar que dañara aún más su reputación.
Burton creía que su talento le garantizaría su paso a la posteridad. Lo escribió
en su epitafio: "La inmortalidad del genio, que permanecerá como una estrella
resplandeciente, guíe a los seres humanos" Sus restos yacen en Mortlake, en el
sureste de Londres, bajo una tienda de piedras y mármol árabes erigida por Arundell en memoria de la pasión de su marido por el mundo musulmán.
Lito fonema de su pseudónimo. Así
firmaba Burton algunos libros.

Carta manuscrita con la firma de puño y letra de Burton:
nótese que la inicia con la palabra "Allah"
seguida
de su nombre Abdullah en caracteres
árabes

Tumba de Abdullah y Ellisabeth Burton

A la izquierda se puede apreciar el
féretro de Burton (sin cruz cristiana), a su
derecha el de su mujer, católica.
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