ISLAM Y AL-ANDALUS

YIA.LM

  

 

PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

TRADUCIDO POR: ABDEL KARIM FELICES

AHMAD HULUSI

  

CAPITULO 24  

    UNICIDAD DE LA “EXISTENCIA” O UNICIDAD DEL “TESTIMONIO”

 

            Los asuntos de “whadat-i wudjud” (Unicidad de la Existencia) y “wahdat-i shuhud” (Unicidad del testimonio) han sido objeto de grandes debates entre los “awliyah” en el pasado.

 

            Todos los “Awuliyaullah han estado de acuerdo en la unicidad de ALLAH.

 

            Incluso Ubeydullah Akhrar del movimiento Nakhshibandi ha significado que el objetivo del “tasawuf” (sufismo) es solamente concebir la unicidad de ALLAH.

 

            Desafortunadamente la asunción de que había dos formas de entender la unicidad ha dividido a la gente ineficaz en dos grupos, y cada “santo” ha dado una explicación de acuerdo con su estado y posición.

 

            El mayor conocimiento de “Ahadiyyat” – la cualidad de ser AHAD – fue transmitido por Muhammad (aleihisalam) y paso a los demás paso por paso por medio de los dichos de Hazrat Ali y Hazrat Abu Bakú y finalmente fue sistematizado por el Imam Gazali y Muhyiddin Ibn-Arabi en términos de “wahdat-i wudjud” para dar una comprensión de la unicidad.

 

            Sin embargo, a través de los años diversos malentendidos han dado lugar a malas interpretaciones de “Ahadiyyat” y ha sido consecuentemente mal clasificado como “ALLAH es todo lo que existe (mawjudat); ALLAH está formado por todo lo que ves”

 

            Más tarde el asunto fue retomado por Ahmed Faruk Sarandi (Imam Rabbani), 1000 años después de la Hégira, y fue salvado de la visión materialista de que “ALLAH es todo lo que existía” y fue colocado en el curso de “ser es solamente ALLAH, todo no es nada más que la sombra de HU”.

 

            Si explicamos esto más claramente:

 

            De acuerdo con el “wahdat-i wudjud” basado en el Corán y numerosos hadices, todo lo que existe no es de hecho más que uno de los “wudjud” del UNICO “HAQK”.

 

            En realidad hay solamente una única existencia.

 

            Sin embargo esta única existencia está en un nuevo estado de gloria y expone sus variadas cualidades de una nueva forma en cada momento.

 

            En el universo de la existencia, hay solamente un conocimiento, un solo deseo, un solo poder y un solo cuerpo cuyas reglas son las que rigen.

 

            No existen dos “wudjud” separados, una existencia de ALLAH y un universo.

 

            La razón de esta visión dual es que los seres inteligentes están en un estado velado en su creación mientras realizan el propósito de tal creación.

 

            Sin existiese este velo en su visión, entonces cada ser inteligente sería consciente de su propia verdad y de sus valores originales. En este caso no habría multiplicidad ni ninguna forma de suceso que implicara multiplicidad.

 

            Después de que “wahdat –i wudjud” enfatizara tal clase de realidad durante años, Ahmed Faruk Sarhandi, trajo una clarificación al asunto.

 

            El “wudjud” es UNICO. Sin embargo, esta existencia conocida y sabida es una sombra (Hill).

 

            De hecho lo que Sarhandi  quería decir con la palabra “sombra” es que “Wudjud” es una sombra o una ilusión cuando se compara con la esencia (ZHAT).

 

            La esencia está en un estado que se ve libre y purificado de la existencia.

 

            Similarmente a como hemos explicado en la interpretación del Capitulo de la Unidad en este libro es una tontería actuar para ponderar esa esencia.

 

            Muhammad (aleihisalam) advirtió a las gentes espirituales:

 

            “No teoricéis sobre la ESENCIA (ZHAT) de ALLAH”.

 

            Debemos entender correctamente la frase anterior. No significa que puedas teorizar sobre ello, si no que no deberías. Significa que es una imposibilidad llegar a tal pensamiento. Intentar hacer esto confundirá completamente su objetivo y caerás en el error. También implica no perder el tiempo en vano intentando embarcarse en tal asunto. Esto es lo que implica.

 

            Aquí tenemos un simple ejemplo para representar lo que no puede ser:

 

            Tu tienes una cantidad de cualidades, cada una representada por un nombre. Si alguien te pregunta: “¿A quien pertenecen estas cualidades?” la respuesta implicará: “ciertamente a ti”. Bien ¿quién eres tú? Eres alguien que está vivo, consciente, que piensa, desea y actúa, que puede poner sus deseos en práctica. ¡Muy bien! ¿Quién es el poseedor de estas cualidades? “Yo”, responderás. ¿Qué es a lo que llamas “yo”?

 

            Bien en ese punto es necesario mirar atrás, quieras o no. Necesitas volver a las cualidades de ese “yo” para describirlo como un objeto atado a una goma elástica que puede ir tan lejos como se lo permita la elasticidad de esa goma para después volver atrás.

 

            Porque cada vez que intentes identificar la esencia a la que la palabra “yo” se refiere, ciertamente es obligatorio mirar a algunas de tus cualidades y peculiaridades. Este estado es representado como “llegar a la estación de las cualidades (Sifat) desde la estación de la esencia (Zhat)” en la terminología sufi.

 

            Así que es una imposibilidad pensar sobre la Esencia de ALLAH.

 

            Aquí es donde ALLAH que es AHAD da testimonio de que no hay nada fuera de HU mismo.

 

            Hay un punto muy importante para ser enfatizado ahora.

 

            Será una inmensa desilusión intentar entender todas las cosas que existen, el universo, el espacio en primer lugar y después ALLAH.

 

            El camino definido en el pasado como “ir al efecto desde los rastros” es extremadamente largo, complicado, arriesgado y demasiado parecido a un laberinto. No hay forma de salir una vez que has entrado en él.

 

            No hay fin en los nombres de ALLAH. No hay fin en los significados que los nombres de ALLAH denotan. Infinitos son los estados del ser que contemplan estos significados, como infinitos son los universos.

 

            La estimación de un final para los universos es atribucional y establece una comparación con la ESENCIA.

            La ciencia de lo visible establecido en los cinco sentidos, y de lo invisible son insuficientes para experimentar la verdad y conocer a ALLAH.

 

            Solamente es posible obtener y vivir la “verdad” a través de “ilm –i ladun” (conocimiento en la presencia de ALLAH. Porque la realización de las cualidades divinas es sólo posible por medio de “ilm –i ladun”.

 

            Si se tuviera que expresar en una terminología sufi:

 

            El propósito principal es ser capaz de conocerte a ti mismo en la dimensión de los nombres (Asma) en la dimensión de las cualidades (Sifat) y en la dimensión de la esencia (Zhat).

 

            El más importante objetivo para alcanzar el éxito debe ser aprender y entender lo que es ALLAH.

 

            Si el viaje comienza con ALLAH y llega a ALLAH a través de ALLAH, entonces es el más corto viaje.

 

            Consecuentemente digamos que nuestro primer objetivo debe ser experimentar los universos de HU a través del entendimiento de ALLAH, no intentar captar a ALLAH a través de la comprensión de los universos.

 

            De otra manera toda nuestra vida se verá desperdiciada en los universos y sin ser capaces de llegar más allá de los “velos”, llegamos al final de nuestras vidas en este mundo y pasamos al otro en un estado “velado”.

 

            Quiera ALLAH que nuestra vida se desarrolle en un estado de constante pensamiento introspectivo, libre de SUPOSICIONES para llegar a la verdad tras la reflexión de las realidades divinas y de sus cualidades.

   

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