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AHMAD
HULUSI

CAPITULO
22
LOS ACTOS SON EL REFLEJO DE
LA PERSONA
Deberíamos entender
plenamente que:
Ni ALLAH tiene necesidad de
nuestro salat, ni el Profeta necesita que creamos.
Clarificaremos este asunto
por medio de una anécdota:
Supongamos que hacemos un
viaje en barco y mientras tanto comienzas una buena amistad con el
Capitán. Pero al golpear un iceberg en su ruta, el barco se ve en peligro
de hundimiento. Entonces oyes al Capitán anunciar:
“El barco se está hundiendo.
Todos los pasajeros deben coger un chaleco salvavidas inmediatamente”
Algunos pasajeros hacen caso
del aviso, y cogen el chaleco enseguida. Pero, tu dices:
“Bien, yo creo en el Capitán.
Lo amo” Pero no coges un chaleco ni das un paso.
Mientras tanto el barco se
está hundiendo y todo el mundo salta al agua.
Ahogándote, flotando y
hundiéndote, le ruegas al mar:
“Oh mar, por favor no dejes
que me ahogue. Yo creía en el Capitán y lo amaba.
El mar responderá con
palabras mudas:
“Si hubieses creído en el
Capitán, ahora tendrías un chaleco salvavidas, y no te verías en esta
situación.
No es tu creencia en el
Capitán, si no seguir sus avisos lo que sería útil en esta situación. Tu
creencia y confianza en el Capitán eran útiles mientras estabas a bordo.
Este es lugar donde tus actos son recompensados. Además, tu creencia o la
ausencia de ella es aquí irrelevante. Si realmente hubieras creído en el
Capitán y lo hubieses amado, hubieras seguido sus avisos.
Mucha gente hoy declara, de
manera ignorante, que creen en ALLAH y en el Profeta sin realizar ninguna
de las tareas necesarias. Ni siquiera se molestan en realizar una
investigación sobre el tema.
Por supuesto, no se les pide
que repitan las palabras, “yo creo”.
Ni ALLAH ni el Profeta
necesitan que tu creas en ellos.
Pero el hombre tiene una
necesidad obvia de realizar unas tareas de la forma en que el Profeta las
presentó para darse cuenta de los poderes potenciales que se encierran en
él. Solamente entonces se puede proteger a si mismo de los tormentos y las
aflicciones del medio que le rodea.
Si crees en el Profeta y
realizas ciertos actos de la manera que él indicó y de la forma que los
describió y si pudieras darte cuenta de tal potencial dentro de ti, te
puedes salvar del medio conocido como “fuego del infierno”.
Sin embargo, no importa con
que frecuencia dijeses que creías, en el caso de que no realices tales
actos necesarios en la manera y forma que el Profeta declaró, no tendrás
las propiedades necesarias ni el poder y te encontrarás con el “fuego del
infierno”
“Y para todos hay grados en
lo que hacen, Allah los recompensa por sus actos y no andarán errados”
(46:19).
“Esta es la recompensa de tus
acciones. Allah no es injusto con quien le sirve” (22:10).
Por ello, crece en
entendimiento y no oprimas tu alma malgastando tu cerebro y su energía en
las cosas temporales que vas a dejar en este mundo cuando mueras y que no
te darán beneficio en el reino de la vida venidera.
“Sin duda Allah no ama a los
intemperados” (7:31).
Por intemperado no nos
referimos al que malgasta en cosas materiales, sino a aquellos que “son
intemperados hacia su propia alma, que desperdician su alma.
Este signo dice “no
malgastéis” las cualidades divinas que subyacen en vosotros por no
apreciarlas en su justa medida, porque son las virtudes que os capacitarán
para obtener la cualidad del “califato”.
En diferentes partes del
Corán esto es especialmente mencionado como señalado por gran número de
profetas:
“Confundí mi alma” con el
sentido de “me equivoqué porque no he apreciado correctamente las
cualidades de mi alma”.
¿Qué diferencia habría entre
malgastar algo que dejarías en este mundo tarde o temprano?
Pero si desperdicias algo de
lo que siempre tendrás necesidad y que no serás capaz de recuperar, se
convierte en una crueldad hacia ti mismo que no seremos capaces de
apreciar.
Por no apreciar en su justa
medida tu propia alma, que te daría tal fuerza y tal vida en el mundo
después de este, estarás es un estado de desgracia permanente.
La realidad del otro mundo
por venir es completamente diferente a la de este.
Me gustaría ser capaz de
expresar la diferencia en términos de nuestra concepción temporal:
El Sol completa una de las
rotaciones de su órbita en 255 millones de años alrededor de un centro.
¿Puedes imaginar lo que significa esto?
Como el Corán lo representa,
el periodo de un solo día en la dimensión de la vida tras la muerte
equivale a mil años de nuestras medidas actuales:
“Cada día a la vista de
vuestro Señor es como mil años de los vuestros” (22:47)
“Entonces murmurarán entre
ellos: Has estado diez días en la tumba” (20:103).
Así, tu vida en la tumba
durará posiblemente millones y millones de años.
El Profeta declaró: “A la
gente le lleva 3000 años pasar el Sirat”
Tres mil años donde cada día
corresponde a 1000 años de la tierra.
Tan largo periodo de tiempo
será experimentado durante la migración de los espíritus desde la tierra
por el Sirat, para salvarse de la gravedad del Sol en el Dia del Juicio y
para alcanzar los cielos. Estos son tres mil años en la dimensión del
mundo por venir.
¿En cuánto tiempo llegará el
Dia del Juicio?
¿Cuántos millones de años
durará la vida de aquellos que han experimentado la muerte en la tumba?
¿Cuántos miles de millones de
años pasarán antes de que la tierra se funda en el calor del infierno y se
convierta en un disco aplanado?
Entonces, ¿cuántos cientos de
millones de años tardarán los espíritus en escapar de allí en lo que se
conoce como el paso por el Sirat?
Aun más, ¿cuántos miles y
miles de millones de años tendrá nuestra vida eterna?
Recuerda que todos y cada uno
de nosotros experimentaremos todas estas fases por nosotros mismos.
Durante casi miles de
millones de años estarás preso en una tumba en un estado de vida y
consciencia y observarás a los animales morder tu cuerpo.
Además, sufrirás el dolor de
perder todo lo que poseías y usabas en este mundo. Tal tormento durará
hasta el Día del Juicio.
Además de todo esto, estarás
siendo testigo de lo que te va a corresponder en el Día del Juicio.
Estas son las etapas que
conciernen a tu vida en una tumba. No voy a discutir las etapas que
siguen. Puedes encontrar más información sobre las siguientes etapas y las
cosas que encontrarás en un gran número de hadices si estás interesado.
Así que, cualquier acto que
el hombre realice en este mundo se corresponderá con lo que encuentre en
el otro,
O bien apreciamos la vida de
este mundo conscientemente tomando este hecho en cuenta, como guía de
nuestra manera de pensar, o lo dejamos de lado y pasamos nuestra vida con
las alegrías y penas temporales de este mundo, siendo la única razón para
este último comportamiento nuestra falta de entendimiento del ALLAH de
Muhammad.
Si intentamos seriamente
hacer preparativos para nuestras vidas después de la muerte, nuestra
primera necesidad es comenzar con ALLAH y aprender lo que el concepto
ALLAH significa realmente.
Todos nuestros malos actos
son causados básicamente por nuestra equivocación al confundir un DIOS
imaginado con ALLAH.
“¿Has visto a esos que han
hecho DIOSES de sus propias quimeras?” (25:43)
Como nuestro error en la
religión está basado comúnmente en nuestra creencia en un DIOS imaginado
por el camino de la imitación, a menudo caemos en un estado de negación y
rebeldía que nos lleva al proceso de no dar crédito a nada.
Sin embargo, si sólo
pudiéramos entender que AHAD es ALLAH, concebir que no hay un DIOS ahí
fuera en el cielo, comprender que cada uno de nosotros seremos
recompensados por nuestros propios actos solamente, entonces nuestra vida
se vería completamente alterada.
Me gustaría mencionar
brevemente un punto más antes de concluir este libro, es lo que hemos
intentado explicar con AHAD es ALLAH y las consecuencias que se derivan de
un entendimiento cierto.
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