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AHMAD
HULUSI

CAPÍTULO
18
¿QUÉ
HAY MÁS ALLÁ DE LA MUERTE? - LA REALIDAD DE LA MUERTE.
Es un infortunio que la muerte no sea entendida propiamente en su auténtico
significado en nuestros días y sea vista solamente como “un final”.
En realidad, lejos de ser un final, la muerte no es otra cosa que una
transición de un mundo físico a un mundo más allá de lo físico.
Justo después de la separación de una persona de su cuerpo físico por
la MUERTE, su vida continua en espíritu – un cuerpo holográmico de
frecuencias – ya sea dentro o fuera de la tumba.
La muerte es la continuación de la vida, comenzando con el cuerpo
espiritual después del fin de la vida en el cuerpo físico.
El Corán explica la muerte de la siguiente manera:
“Cada alma saboreará la muerte”
Lo que es llamado muerte es una transferencia a una vida en un universo
de frecuencias en un cuerpo espiritual después de la separación del cuerpo
biológico material.
Cuando el cerebro deja de funcionar, la energía bioeléctrica en
circulación dentro del cuerpo, se corta al igual que la fuerza electromagnética
entre el cuerpo y el espíritu. Así el espíritu humano es enviado a una nueva
vida independiente del cuerpo físico. Esto es lo que indica la palabra
“MUERTE”.
Toda la actividad que se corresponde con cada acto de una persona en su
cerebro a lo largo de toda la vida se almacena en su espíritu. Se accede a la
dimensión espiritual sin notar ningún cambio de la vida al morir. La persona
continua su vida en forma de espíritu lo mismo que en su cuerpo físico.
Sin embargo hay una diferencia. Aunque está completamente vivo y
consciente como antes, no puede dirigir su cuerpo físico. De manera similar a
un paciente en estado vegetativo, está vivo y consciente. Puede observar todo a
su alrededor, puede oír y sentir todo, pero no puede comunicarse ni responder
de ninguna manera a su entorno físico.
Lo siguiente es un dicho de Mohammad aleihisalam sobre la muerte, y es
narrado por el gran estudioso islámico Ibrahim Hakki Erzurumi en su libro “Marifetname”,
(El Libro del Conocimiento).
“El fallecido (el que ha probado la muerte) sabe quien ha lavado su
cuerpo, quien ha envuelto su cadáver, quien ha realizado su servicio funerario,
quien ha asistido a su entierro, quien ha bajado su cuerpo a la tumba y quien se
ha postrado sobre su tumba”
“No lloréis ni abofeteéis vuestras mejillas ni rasguéis vuestras
vestiduras al lado del fallecido, ya que él se ve atormentado por vuestro
sufrimiento”. Esto muestra que él estará viendo y sintiéndose atormentado
por la situación de los demás.
Esto muestra que estará viendo y sintiéndose preocupado de la situación
de los demás.
Quiero llamar vuestra atención sobre uno de los dichos del Profeta,
aleihisalam, que nos hará comprender claramente que incluso cuando en la tumba,
cuando se ha experimentado la muerte, se ha perdido la atadura con el cuerpo físico,
se permanecerá vivo y consciente en el espíritu y además se oirá lo que hay
en el entorno.
Como narró Talha:
“En el día de la batalla de Badr, el Profeta, aleihisalam, ordenó que
24 cadáveres de la tribu de los quraishies deberían ser puestos juntos y
arrojados a una fosa en el Badr, y se les echara más tierra encima.
Cuando se conseguía una victoria, Rasul Allah solía establecerse en los
campos abiertos ganados al enemigo durante tres días. Cuando llegó el tercer día de la batalla de
Badr, ordenó que le fuese
llevado su camello. Se colocó alimento para el camino entre la carga. Mientras Rasul Allah avanzaba, los compañeros le seguían. Comentaban
entre ellos que probablemente Rasul Allah tenía un propósito.
Finalmente paró junto a la fosa donde los muertos habían sido
arrojados, y entonces los llamó por el nombre de sus padres.
“Oh, tal y cual! Oh Aba Jahil Ibn-i Husham!... ¿No seríais mas
gozosos ahora si creyeseis y obedecieseis a ALLAH y a su Profeta? ¡A vosotros
los muertos! Por supuesto hemos encontrado la victoria que nuestro Señor nos
prometió. ¿Habéis encontrado vosotros la victoria que os prometió el
vuestro?”
Al oírlo hablar, Omar pregunto:
¡Oh, Rasul! ¿Cómo es que te diriges a personas que ya son cadáveres?
El Profeta contestó: " Juro por Aquel en Cuyas manos está el alma de
Mohammad, que tú no
escuchas mejor que ellos lo que digo".
En este suceso narrado en Bukhari, el profeta corrige un gran error.
Ningún hadiz puede corregir mejor tal creencia ficticia que “los
hombres están en sus tumbas al morir y son levantados a la vida de nuevo más
tarde en el Día de la Resurrección”.
De hecho los hombres son colocados en la tumba estando tan conscientes
como cuando estaban vivos y oyen a los que se dirigen a ellos tan fácilmente
como si estuvieran fuera.
Othman bin Afwan, que es el tercer califa del Profeta, solía derramar
lagrimas hasta que su barba se humedecía si estaba junto a una tumba.
Una vez le preguntaron:
“No lloras al pensar en el cielo y el infierno, pero ¿por qué
derramas lágrimas ante el miedo a la tumba?
Othman respondió;
“Como he oído del Rasul, la tumba es ciertamente la primera de las
estaciones para el siguiente mundo. Si una persona se ve libre de ella, será más
fácil librarse de las que están por venir. Si se falla en conseguir la
libertad de ahí, los otros que vengan serán más difíciles.
Othman continuó:
Rasul dijo que: “Nunca he tenido otra vista más TERRIBLE que la de una tumba”
Estando junto a la tumba de Saad bin Muaz, una figura islámica de
primera magnitud y un shahid, el Profeta dijo:
“Fue un tan gran servidor que el cielo se removió y sus puertas se
abrieron para él y miles de ángeles vinieron a la tierra. Incluso se sentía
tan apretado en la tumba que sus huesos crujieron.
Si fuese posible escapar del
tormento de la tumba y de las aflicciones posteriores a la muerte, él sería el
primero. Fue inmediatamente liberado de tales aflicciones por el estado
espiritual al que había llegado. Y así es”
Consideremos esto un momento. Si los hombres no estuviesen vivos y
conscientes en sus tumbas, ¿sería tomado en consideración tal tormento?.
Una vez se le pregunto al Profeta, aleihisalam:
“Oh, Rasul, ¿quién es el más consciente entre los creyentes?
El respondió:
“Aquel que recuerda lo que acontece al hombre en la muerte y que se
prepara haciendo lo mejor para la vida después de la muerte. Ellos son los más
conscientes y preparados”.
También señaló:
“El más consciente y el de más visión es alguien que se somete (su
espíritu) a las órdenes divinas y que realiza los actos que le traerán
beneficio tras la muerte. Débil es el que depende de sus propios deseos y después
espera el favor de ALLAH.
Ibn Masud que estaba entre los amigos de Rasul Allah, habla sobre el
tormento de la tumba de la siguiente manera:
“Según he oído del Rasul:”
“Los que obren mal, seguramente se verán expuestos al castigo de la
tumba; incluso las bestias tienen el sentido para oír sus propios gritos.”
Según narra Abu Said al Khudri:
Rasul Allah declaró:
“El que no cree estará atormentado por 99 monstruos en la tumba que le
morderán y le picarán hasta el Día del Juicio Final.
Si alguno respirará sobre ese terreno, allí no volvería a crecer la
hierba”.
Según Ibn Omar, Rasul Allah declaró:
“Cuando alguien muere, se le muestra su lugar día y noche. Si es una
de los que han ganado el paraíso, se le muestra su lugar en él, y si es de los
que han merecido el fuego del infierno también se le muestra su lugar. Entonces
se les dice: “Este es tu sitio hasta que ALLAH te resucite (Baa’s) en el Día
de la Resurrección”
Prestemos atención a otro punto que es una frase que recitamos en Amantu:
“Wal baa’su bad’al MAWT”, que significa “Y para revivir a
continuación de la MUERTE.”
¡Examinad esto cuidadosamente!
No decimos: “Wal baa’su bad’al KIYAMAT (EL DÍA DEL JUICIO).
El suceso implícito en la palabra “baa’s” no va referido a después
del JUICIO FINAL, sino a después de PROBAR LA MUERTE.
En este mundo una persona vive en su cuerpo físico y con el cuerpo
espiritual construido por su cerebro físico.
En referencia a esto, un gran erudito islámico y mutasawuf el Iman
GAZALI dice lo siguiente al explicar la palabra AL – BAIS en su libro titulado
“La interpretación del Asma Al Husna”:
“La mayoría de la gente se ve envuelta en falsas conjeturas e imágenes
vagas de lo que es su muerte imaginada como una mera ausencia, una no-existencia
o que lo que viene tras el “baa’s” es algo nuevo, como si la creación se
rehiciera para ellos...
En primer lugar, la presunción de
que la muerte equivale a la no existencia es un error, como lo es el pensar que
su segunda venida a la vida es como la primera. En lo que concierne a la
concepción de no-existencia, esta creencia no tiene ni base ni solidez. De
hecho, la tumba es o bien uno de los fosos de los fuegos del Infierno o la
antesala de los jardines del Paraíso... La visión interior ha guiado a los
maestros de la percepción intelectual al hecho de que el hombre fue creado para
la eternidad y que no hay modo de que se llegue a la no-existencia. Por supuesto
que se dice “está muerto” cuando el lazo con su cuerpo inerte se ve
cortado, otras veces el lazo se restablece y se dice “ha vuelto a la vida”.
En lo que concierne a la hipótesis de que la resurrección es algo como el
nacer por vez primera, no tiene sentido, están equivocados en lo que asumen por
resurrección, ya que ésta es otro tipo de creación poco relacionada con la
primera llegada a la vida... En honor a la verdad, los seres humanos
experimentan varias venidas a la vida, no solamente dos.”
Al llegar la muerte el espíritu humano se ve libre de su cuerpo físico,
de tal forma que la vida continúa en espíritu hasta el día del JUICIO.
Aún más, se revive una vez más (baa’s) en la base de sus características
presentes durante el periodo en el que la tierra se ve corrompida por el calor
del Sol; en lo que se conoce como Día del Juicio.
Por último los cuerpos se ven formados por baa’s de acuerdo con el
medio al que llegan.
Bien, ¿pero mantenemos nuestra conciencia de existencia y el mecanismo
percepcional y comprensivo en la tumba?
Abdullah ibn Omar dijo sobre esto:
Durante una charla con el Profeta sobre dos ángeles conocidos como
Munker y Nakir, que examinan a las personas en su tumba, Omar pregunto:
“Oh, Rasul, ¿estaremos despiertos en la tumba?”
“Si. Lo mismo que lo estás ahora”.
La persona que muere está lúcida y consciente, pero su cuerpo esta
fuera de servicio.
Esto relato Enes:
“El Profeta dijo:
Cuando una persona se deja en su tumba, y sus compañeros se van, él
incluso oye el sonido de sus pasos. Cuando se alejan, dos ángeles vienen a él,
lo hacen sentarse y entonces preguntan:
“¿Qué solías decir sobre este hombre llamado Mohammad?”.
Si es un auténtico creyente, él responderá:
“Juro que Mohammad es el servidor
de ALLAH y SU mensajero”. Al responder se le dirá:
“Echa un vistazo a tu lugar en el infierno. ALLAH lo ha reemplazado por
un lugar en el Paraíso para ti.
El Profeta añadió: entonces vera los lugares que le hubieren
correspondido tanto en el Infierno como en el Paraíso.
Pero si es un no-creyente o un hipócrita (un musulmán de nombre) el
responderá:
“No tengo una idea cierta... nada más que lo que la gente solía
decir”
Entonces se le dirá:
“Ni sabías ni tomaste el camino”.
Entonces se le golpeará con un mazo, y dará tal grito que será oído
por todo lo que está cerca de él, excepto los seres humanos y los jinns” (Bukhari).
Finalmente veremos el siguiente hadiz para concluir el tema.
“El fallecido, la persona a la que le ha llegado la muerte, se ve
torturado por los lloros de sus parientes.”
Muchos más hadices de RaulAllah, aleihisalam, referentes a este tópico
están disponibles en libros de hadices donde pueden ser estudiados.
Como una breve conclusión de todo:
Los seres humanos NUNCA MUEREN, PERO PRUEBAN LA MUERTE.
Al probar la muerte, la persona pierde su atadura con su cuerpo físico y
continúa viviendo en su cuerpo holográmico de frecuencias, el espíritu.
Todos están despiertos en sus tumbas.
Cada uno continua manteniendo su ser y su conciencia hasta el Día de la
Resurrección, cuando cada persona toma un nuevo cuerpo apropiado a las
condiciones de ese momento.
Mencionaremos ahora brevemente que más acontece después de experimentar
la muerte.
Cuando se experimenta la MUERTE, la percepción del mundo exterior continúa
por algún tiempo. Lo mismo que si siguiere ocupando su cuerpo físico.
Durante ese tiempo, siente como un paciente vegetativo. Observa todos los
sucesos pero no puede comunicarse con el mundo exterior.
Entonces llega el momento de bañar
el cadáver.
En lo que respecta al propósito de bañar el cadáver...
La sabiduría de bañar al muerto, es proveer al cuerpo cuya vida celular
continua, un refuerzo bioeléctrico por medio de la osmosis, de modo que la
persona pueda mantenerse en contacto con el mundo algún tiempo más, aunque sea
de forma unilateral.
La dimensión de vida que comienza en el momento en que la MUERTE es
PROBADA y continua hasta la Resurrección es conocida como el universo de
BARZAKH (Istmo).
La vida que comienza tras la muerte tiene tres fases:
-
La vida en la tumba.
-
La vida en el mundo de las tumbas.
-
La vida en el Istmo
(Barzakh)
1. La vida en la tumba.
Esta es la etapa en la que el baa’s entra en el
cuerpo holográmico de frecuencias, después de probar la muerte y dura hasta
que se deja de percibir el entorno físico.
Durante
esta etapa se continúan percibiendo los sucesos que ocurren alrededor, antes
del enterramiento y después.
Esta
etapa transitoria es similar al periodo entre nuestro despertar y nuestro sueño.
Antes
de dormir uno yace en su cama consciente y despierto, atento a todo lo que le
rodea. Al igual que el hombre que va a dormir, en la tumba en esta primera etapa
se percibe todo.
Se
es consciente de todo, mientras se espera a comenzar el viaje a SU PROPIO MUNDO
DE TUMBAS.
Justo
entonces, dos ángeles hacen tres preguntas; “¿Quién es tu Señor?, “¿Quién
es tu Profeta? Y “¿Cuál es tu Libro?”
¡PRESTA
ATENCIÓN! No hay ninguna pregunta en la tumba que se refiera a la secta de
alguien, a la orden (mazhab) o al culto (tariqat).
AQUELLOS
QUE PIENSEN QUE ESTE TIPO DE PREGUNTAS SE HARÁN EN UNA TUMBA, NO ESTÁN
FAMILIARIZADOS CON EL DIN. Ni en el Corán, ni en ninguno de los hadices de
Mohammad, aleihisalam, hay ninguna instrucción referida a tal cosa como una
secta, o un culto.
Las
sectas y las otras organizaciones han sido establecidas mucho después de que el
Profeta Mohammad, aleihisalam, realizará su transición al universo de Barzakh.
Después
de ese examen viene la transición de la persona al mundo de tumbas o al
universo de Barzakh.
Ahora
veremos la diferencia entre el mundo de tumbas y el universo de Barzakh.
2. Vida en el mundo de las tumbas.
En esta etapa, una persona en la tumba
tiene la apariencia de estar completamente dormida en el mundo de los sueños.
No es consciente de su entrada en este mundo y observa su vida como si estuviera
en ella. Justo como experimentamos nuestro tiempo vital actual como si fuera
nuestra única vida, la persona que ha entrado en el mundo de tumbas experimenta
su nueva dimensión de vida como si solo tuviera esa vida. En ese camino, o vive
sueños placenteros del paraíso, disfrutando en lo que se conoce como “el
paraíso de la tumba” o vive en la pesadilla del infierno, en el “Infierno
en la tumba”. Esta fase continúa hasta el Día del Juicio.
El
siguiente hadiz-i shariff de nuestro Profeta, aleihisalam, ilustra eso:
“La
tumba de un humano, o bien es un jardín parecido a los del Paraíso o un
agujero como los del infierno.”
3. La vida en el Mundo de
Barzakh.
Esta es la dimensión de la vida que es
experimentada por los mártires, que han muerto en el camino hacia ALLAH (FIYSEBILALLAH),
los profetas y cualquiera que haya muerto antes de que la muerte realmente
llegara a él. Allí se mueven libremente en espíritu estando libres de las
limitaciones de la tumba.
En
la vida de Barzakh, los mártires, los amigos de ALLAH (awliyaullah) y los
profetas, se pueden mover, viajar y comunicarse libremente unos con otros según
su estatus.
Además
hay una jerarquía en la vida del Barzakh, y ejecutivas en esa jerarquía.
Hay
una información más amplia en nuestro libro titulado “Misterios del
Hombre,” bajo el título “Rejal-i Ghaib” (Hombres de lo desconocido).
Aparte
de esos en el Barzahk, un grupo de awliya que han llegado al estado de “fe”
durante su vida en este mundo, se pueden comunicar con los del otro mundo. Sin
embargo esos awliyaullah que han alcanzado el estado
de “qashif” pero no el de “fe” no pueden entrar en comunicación
directa con los del otro mundo, pero son completamente libres en su universo.
Hemos
dado amplia información sobre los estado espirituales de “qashif” y
“fe” en nuestro libro “DUA Y DIKR”.
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