ISLAM Y AL-ANDALUS

YIA.LM

  

 

PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

TRADUCIDO POR: ABDEL KARIM FELICES

AHMAD HULUSI

  

CAPÍTULO 17

  EL SISTEMA DE VIDA.

 

            La realidad de este sistema en que vivimos exhibe las imposibilidades de un DIOS que gobierne el mundo desde arriba. No hay “ilah”.

            Ni una estrella, ni un planeta, ni una galaxia, ni una constelación es un Dios, ni nunca lo podrán ser. Tal clase de creencia es una inmensa mentira.

            Estamos aquí en la dimensión de nuestra propia vida para llevar a cabo nuestra principal “servidumbre” (abdiyat) dándonos cuenta  de lo que la expresión de los nombres de ALLAH requiere.

            El hecho y el sistema de nuestra dimensión vital es:

              El Sistema Solar con la Tierra y sus habitantes son seres creados y formados por ALLAH con SUS (HU) propias cualidades y según SU deseo.

            ALLAH moldeó al ser humano con sus propias cualidades de acuerdo con SU voluntad, de tal forma que esas cualidades se desarrollarían a través del cerebro.

            La gente que se asume a si misma como un cuerpo de carne y hueso y guian sus vidas bajo tal perspectiva, tendrán que sufrir incontables aflicciones y tormentos como resultado de tal estilo de vida.

            La gente que cree en las pecualiaridades supremas de cada uno de ellos, alcanzará un medio donde vivir infinitas bellezas como individuos adornados con cualidades divinas.

            El Profeta Mohammed (aleihisalam) anunció con estas palabras:

              “Fuisteis hechos para ser los califas de ALLAH. Fuisteis moldeados con los significados de todos los nombres de ALLAH.

            Ahora que os habeis encontrado en este mundo físico no deberíais asumiros como un cuerpo físico cuyo destino es la corrupción; y no oprimais vuestra alma por tal pensamiento. Evitad gastar las esencias potenciales y destruir vuestra propia e infinita superioridad debido a vuestra dependencia de los valores mundanales.

            Prestad atención a los avisos en estas citas del Coran:”

              “Sabed que la vida de este mundo no es si no un deporte y un pasatiempo, una muestra y un cascarón vacío... La vida de este mundo no es nada más que formas de decepción”. (57:20)

            “Para redimirse del tormento de ese día (el Juicio Final), el que no se haya preparado lo suficiente sacrificará gustosamente a sus hijos, su esposa, su hermano, a la gente que le dio cobijo y a todo el mundo si esto pudiera aliviarlo” (70:11-15)

              Los hombres están dormidos pero despertarán al morir.

              La vida de este mundo parecerá un sueño al entrar en el siguiente estado de consciencia. Se debería morir antes que la muerte llegue para despertar del sueño mientras aún estás en este mundo.

              Evitad el arrepentimiento por malgastar vuestra energía en las cosas que dejaréis en este mundo y que no os beneficiarán en el siguiente.

              El Corán así lo dice:

              “El infierno se acercará el día que el hombre recuerde sus deberes. Preguntaos... ¿He cumplido deberes útiles en esta vida? (89:23-24)

              Al estar cualificado con las cualidades de ALLAH y adornado por los significados de EL, deberíais abandonar vuestro ser de conjeturas, liberar vuestra consciencia de vuestro propio ego para alcanzar el auténtico YO. Se puede abandonar tu ego a través del conocimiento y si puedes liberarte del velo del egoísmo, podrás hallar tu YO real.

            Esto es realmente lo que dice el hadiz:

            “Aquel que se conoce a si mismo conoce a Su Señor”.

              Volvamos al sistema en que vivimos y en nuestra relación con él.

            Todo lo que es aparente para nosotros en este mundo físico está sujeto al magnetismo terrestre. También los seres humanos. Como señala el Corán: “Todo ha sido hecho a partir de agua” También los seres humanos.

            Ya que el hombre vive en esta tierra y está sujeto a su atracción, su cuerpo holográmico de frecuencias producidas por su cerebro o su espíritu está atado a la gravitación terrestre.

            Sin embargo existe una cualidad en el cerebro humano que si se desarrolla permite al ser humano escapar de este mundo... Si el cerebro de una persona es incapaz de producir y almacenar esta clase de antimagnetismo en su espíritu, entonces no podrá escapar de la tierra y por consiguiente de la atracción del infierno, ya que su luz será insuficiente. Se verá aprisionado para siempre en el Sol.

            En etapas posteriores el Sol habrá absorbido ya los planetas hasta Marte, hasta que se convierta en una estrella de neutrones. Después nada podrá escapar de él.

              En lo que respecta a las formas de vida en el Sol, que ha sido presentado como el “fuego infernal”, fueron nombradas “demonios del infierno” (zabani) en terminología religiosa a la vista de sus características de condenar a aquellos de los que se apoderan, azotándolos, maldiciéndolos, haciendolos débiles y desvalidos (zabun).

              Además del hombre que habita la tierra y los jinns en el espacio hay formas de vida particulares en cada planeta y cada estrella. Así el Sol tiene sus propias formas de vida con su propia naturaleza. Se nombran en el Corán, como demonios (zabani).

              Así como nosotros los habitantes de la Tierra hacemos cualquier cosa a aquellos que son más débiles, los habitantes del Sol (demonios del infierno) harán lo que deseen, a su propia manera.

              Durante su estancia en el Sol, el “espíritu humano” (su cuerpo holográmico de frecuencias) se ve deformado, curvado, encogido y quemado por la influencia de la radiación. Sin embargo no está completamente perdido. Es similar al cuerpo de alguien que en un sueño se ve torturado, roto, herido y despedazado, pero después de todo todavía mantiene su vida como antes.

              Durante la vida en el Sol, o en el así llamado “Fuego del Infierno”, el cuerpo de frecuencias tan pronto como es destruido, torturado, alargado, aplanado, destrozado y quemado, vuelve inmediatamente a su forma principal. Esto sucede una y otra vez.

              “Tan pronto como sus pieles sean quemadas, les serán dadas otras” (4:56)

            Esta cita del Corán confirma las explicaciones anteriores.

              Hay un punto que se debe entender muy bien aquí.

              “EL SOL ES UN “INFIERNO” EN TÉRMINOS DE SU DIMENSIÓN SUBATÓMICA”.

              De la misma forma en que nosotros  tenemos un doble cuerpo de frecuencia paralela a nivel subatómico asociado a nuestro cuerpo físico biológico y a nivel de nuestra vida diaria en un nivel atómico superior, el SOL tiene también una réplica, un doble paralelo de frecuencias a nivel subatómico, tal dimensión responde por su característica de convertirse en INFIERNO.

              Por esta misma razón, no podemos determinar el fuego del Infierno a través de nuestros medios sensoriales, de la misma manera que no podemos percibir los espíritus humanos, los ángeles o los jinns que son todos formas de vida a nivel subatómico.

              De esta forma, la gente que sufrió la transición desde el nivel del cuerpo material a la vida del cuerpo espiritual – cuerpos de frecuencias, - no sólo ven el mundo del espíritu, si no también los jinns que comparten su medio y los ángeles del mismo reino.

              Observan el infierno y sus formas de vida como si estuvieran justo a su lado. Por que en la percepción de los espíritus, el concepto de distancia deja de existir. Así es como la gente en la dimensión de la otra vida obtienen un atisbo del infierno en su mundo de tumbas.

              Paralelamente a esto, las estrellas de la Vía Láctea representan paraísos, no en términos de su estructura física, si no en términos de sus “dobles frecuencias” que forman la dimensión subatómica de su sustancia física.

              De la misma forma que nuestro cuerpo físico percibe por los sentidos nuestro ambiente cotidiano, nuestro mundo material; así será percibido lo que nos rodea en la dimensión de la otra vida, de una forma material, aun cuando la presentemos ahora como una dimensión de frecuencias de acuerdo con nuestro estado actual de percepción.  

            Por otro lado, algunos cuerpos holográmicos de frecuencias (el espíritu humano) que podrán  salir a incontables planetas, llamados cielos, tendrán la oportunidad de encontrarse, comunicarse y establecer relaciones con otros en la misma estación, debido al poder superior en ellos. Incluso tendrán una oportunidad de posesión y disposición.

              Por así decirlo, todo el mundo allí  será como un tipo de dios de los planetas que haya alcanzado. Esto es por que ha sido creado para ser califa de ALLAH en la tierra, y adornado con incontables potencias divinas, mientras los seres de dichos planetas careces de tal poder concentrado.

              Además los residentes del “paraíso” alcanzarán tales recompensas como nunca han sido vistas ni conocidas.

                        Aquellos  que estén en el paraíso serán libres del concepto de edad. No habrá conceptos tales como abuelo, abuela, madre, padre, hermano, hermana, hijo, hija.... Todo el mundo allí tiene la misma edad.

            Aquellos que estuvieran adornados con potencias similares y que tengan un nivel paralelo de sabiduría compartirán el entorno. Sin embargo, aquellos que tuvieran menos sabiduría y menos energía estarán en otros ambientes adecuados a su nivel.

              Quizá tu más amado amigo o alguien a quien has estado muy unido en este mundo se encontrará lejos de ti en el otro.

  ***

              Considera lo que significan para ti en el momento en que despiertes, incluso unas pocas horas después, no importa lo que hayas vivido el otro día o lo que hayas soñado mientras dormías.

              El ayer permanece en el día antes, la ultima noche en la noche anterior.

              Si sufres tormento en prisión, incluso tus más bellos sueños de la noche no significarán nada poco después de que te despiertes en el mismo entorno.

              Imagina que tan pronto como cierres tus ojos a este mundo físico, tu conciencia se abrirá a una escena completamente nueva, y la vida que gobernabas sólo un momento antes, no será nada más que un sueño. Tu vida entera en este mundo no tendrá ningún valor allí.

              En tal caso, tu mayor obligación debe ser realizar trabajos no sólo para conseguir cosas que dejarás en este mundo si no y lo que es más importante que te beneficien en la vida que vendrá.  

            En la vida más allá de la muerte, cada uno obtendrá en su espíritu solamente los frutos de lo que hayas sembrado en esta vida.

              Si no pudieses conseguir las cualidades divinas que residen en tu cerebro y si no pudieras comenzar a aprovecharlas durante tu vida en este mundo, no habrá otra oportunidad más tarde. Muchas indicaciones en el Corán enfatizan este hecho.

              “Cuando la muerte llegue a cada uno, dirá: Señor, déjame volver, para realizar buenos actos en el mundo que he dejado. Nunca. Estas son las palabras que dirá. Detrás de ellos se alzará una barrera hasta el Día de la Resurrección.” (23:99-100)

              “Si pudieras verlos cuando son puestos ante el fuego del infierno! Ellos dirán: Si pudiéramos volver. No negaríamos las revelaciones de nuestro Señor y seríamos auténticos creyentes.

            Por supuesto que lo que han realizado antes se manifestará ante ellos. Si se les permitiera volver, volverían a aquello  que les ha sido prohibido. Son todos mentirosos. Declaran: No hay otra vida más que esta; nunca seremos resucitados.”

              Una vez tocado el tema de la MUERTE, intentemos explicar tan bien como podamos lo que es absolutamente incomprendido por la gente.

             

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