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AHMAD HULUSI

CAPÍTULO
13
EL CEREBRO HUMANO Y SUS FUNCIONES
Para
entendernos, nuestro “cerebro” que nos sirve como mecanismo para evaluar
todo, es un compuesto químico en lo relativo a lo que lo forma.
Esa composición química
desempeña una gran variedad de funciones a través de actividad bioeléctrica,
dando forma a los fenómenos que se evidencian ante nuestro ser.
La estructura molecular la
cual constituye la composición química, y especialmente las secuencias de ADN
y ARN están por una parte en constante interacción bioeléctrica con la bioquímica
celular en términos de estructura y por otro lado está continuamente bajo los
efectos de rayos cósmicos que son las formas de vida de las dimensiones subatómicas.
Como ejemplo conocido, podríamos
recordar la radiación cósmica emitida durante la fusión solar.
Los rayos cósmicos recorren
la distancia del Sol a la Tierra en ocho minutos, pasan a través de cada parte
de nuestro cuerpo, de cada célula y de sus más pequeños componentes, creando
efectos específicos por centenares en nosotros cada segundo. Despues de
atravesar la Tierra, continúan su viaje hacia el espacio. Y en cada momento de
nuestras vidas, estamos expuestos a esta lluvia de radiación cósmica, no sólo
del Sol, sino de otras estrellas y constelaciones del universo. Al llegar a la
Tierra, esa radiación cósmica atraviesa nuestros cuerpos con diversos efectos
sobre ellos.
Por desgracia, la ciencia
humana es aún demasiado rudimentaria para estudiar estos efectos y poder
descifrarlos.
Nuestro cerebro distingue
estos rayos a través de nuestros cinco sentidos y por otras herramientas de
percepción aún indeterminadas, después interpreta cada uno de estos efectos
con el fin de evaluarlos.
Un cerebro está expuesto a
su primera programación básica mientras está en el útero de la madre.
Algunas personas apuntan incluso una preprogramación en los óvulos y en el
esperma de la cual no se es consciente y que se efectúa durante la relación
sexual. No me voy a centrar ahora en este asunto. Sin embargo los que busquen más
información sobre el cerebro pueden consultar nuestro libro “MISTERIOS DEL
HOMBRE”.
El cerebro como tal es un
centro de interpretación. No existe ninguna imagen ni sonido dentro de un
cerebro. En cierto modo es parecido a un televisor o al monitor de un ordenador
dentro de los cuales no hay nada.
La electricidad recibida
desde el exterior provee energía para un televisor como la comida a los
humanos. Los transistores, diodos, los circuitos integrados y los microchips en
el televisor interpretan y convierten la información conocida como “radio
ondas” recibidas a través de una antena o un transmisor de cable en sonidos e
imágenes y las reflejan en la pantalla o a través de los altavoces.
Mientras el cerebro obtiene
la energía necesaria para su actividad en forma de glucosa y oxígeno a través
de nutrientes, es desarrollado por el “ALMA”, la energía de la vida que es
emitida por el sol.
Mientras, todas las
actividades que tienen lugar en nuestro cerebro son almacenadas en un cuerpo
holográmico de frecuencias conocido como “ESPÍRITU”. Como ya hemos
explicado en uno de nuestros libros titulado “Misterios del hombre”, el espíritu
humano individual, el espíritu con personalidad, se comienza a formar en el útero
de la madre a partir del día 120 de gestación. Esto es por lo que es un
abominable pecado abortar después del día 120 de gestación.
El “ESPIRITU” que
constituye el Universo Angélico (Alam –i Malakût) y nuestro Universo físico,
es conocido como el “ESPIRITU SUPREMO” (Ruh’û Azam) en el Sufismo. Es el
“ESPIRITU” que existió antes del Universo y también es el primer ser de la
creación. Es también conocido como “Intelecto Absoluto” (Aqli-l Awwal) en
términos del conocimiento poseído, y la “Realidad de Mohammad” (Haqikat-î
Mohammadî) con respecto a su identidad (Hûwiyat).
No iré más lejos en lo que
respecta al “ESPIRITU” de lo que ya hemos escrito en nuestros otros libros.
Ya que, desafortunadamente, este tema no es fácilmente entendido e incluso
algunas personas nos acusan diciendo que “no se puede hablar del
“ESPIRITU” que ni siquiera fue conocido por el Profeta Mohammad aleihisalam.
Asi...
El signo “Pequeño es en
verdad el conocimiento que se os ha dado del espíritu” en el Corán no fue
dirigido a los creyentes si no más bien a los judíos.
Como cuenta el Iman Gazalî,
que es un santo (wali) y un estudioso (alim) islámico, sobre el “ESPIRITU”
(ruh) en el primer volumen de su libro titulado “El renacimiento de las
Ciencias Religiosas” (IHYA-Û ULÛMID DIN), en la sección Rûbu-l badat:
“Nunca se debería pensar
que la excelencia del Profeta no conocía la verdad del ESPIRITU (ALMA). Ya que
aquel que no conoce su ESPIRITU, no se conoce a si mismo; y entonces, ¿cómo
podría alguien conocer a su Señor si no se conoce a si mismo? No solamente los
profetas conocen la realidad del espíritu, si no que muchos santos y estudiosos
podrían conocerla también”.
Después de clarificar este
asunto sobre el ESPIRITU, volvamos al punto de las funciones del cerebro.
Ya hemos discutido que
mientras las células cerebrales desempeñan varias funciones por medio de
corrientes bioeléctricas, están continuamente expuestas a una fuente de
radiación cósmica, así varias actividades son resultado de tales influencias.
El cerebro humano contiene
aproximadamente 120000000000 de células nerviosas, cada una en conexión con
16000 células vecinas y capaces de realizar las funciones de las otras, sin
embargo el humano medio sólo utiliza del 7 al 12 por ciento de esa fascinante
capacidad según informes de los científicos actuales.
Aunque utilizamos esa
cantidad de capacidad, muchas cosas que comunicamos mediante palabras, no
ocurren de hecho en el interior del cerebro.
Por ejemplo, decimos
“Veo”, sin embargo no tenemos imagen dentro de nuestro cerebro de tal
observación. No hay una imagen visual de ver en el cerebro. Lo que hay son
impulsos bioeléctrico que fluyen por las neuronas de ese cerebro.
Decir “Veo” es de hecho
una interpretación del cerebro como resultado de la programación a la que ha
sido expuesto desde la niñez y de las influencias de la lluvia cósmica sobre
él. “Veo” representa el discernimiento de nuestro cerebro. En otras
palabras, cuando decimos “veo”, queremos decir “percibo” y de hecho esa
es la expresión real.
Conforme cambia la
herramienta y la capacidad visual, así lo hace la “percepción” y la
determinación que conlleva esa percepción.
En cierto modo nuestro
cerebro es un mecanismo de evaluación que interpreta diversas frecuencias y
ondas, y rayos cósmicos de acuerdo a su programación.
Durante el proceso de
evaluación, el cerebro almacena toda la información en un cuerpo holagrámico
de frecuencias por una parte y por otra, como un radio transmisor lo transmite
en relación a su poder.
Estas ondas emitidas recogen
en la atmósfera como las páginas de un libro las que corresponden al código
cerebral de cada persona. Si se pudiera desarrollar un instrumento para
decodificar estas señales, entonces sería posible ver la vida entera de un
individuo en una pantalla.
Realmente la notificación en
los medios religiosos de que “los libros en que todos los hechos de la persona
se contienen estarán en el aire y cada uno lo recogerá en el Día del
Juicio” va dirigida a conducir nuestra atención a esa característica del espíritu
de decodificar estas ondas.
Bien hay dos modos en los que
podemos expandir los potenciales perceptuales de nuestro cerebro del que
desaprovechamos tanto.
O se deberían desarrollar
nuevos instrumentos para expandir estos potenciales o se deberían poner en acción
circuitos perceptivos extra en el cerebro apoyados por ciertas prácticas entre
las que se encuentra el DHIKR (meditación por medio de la repetición de los
nombres de ALLAH) en primer lugar.
Es el DHIKR el que nos
permitirá expandir nuestra vista más allá de lo que vemos dándonos la
oportunidad de alcanzar un potencial de percepción más alto.
Hay un punto importante que
debe ser claramente entendido en este momento:
Los rayos cósmicos en
frecuencias variables son recibidos por el cerebro desde el exterior y son
interpretados dependiendo de la programación de cada uno. Sin embargo, cada
cerebro puede sólo evaluar la información asociada a su programación
principal por lo que no puede interpretar señales fuera de su programación,
incluso si están en el rango de su recepción. Además, hay incontables
frecuencias que la mayoría de cerebros no pueden interpretar por que las áreas
de asociación requeridas no estan capacitadas para percibir tal información.
Sin embargo, rayos de cada
frecuencia en el universo bombardean continuamente nuestros cerebros con unos
significados particulares. Por tanto, no nos es siempre posible decodificar
tales mensajes y entrar en comunicación con tales seres vivientes plenos de
significado. ¡Ojalá pudieramos explicar esa idea!...
El universo entero lleva su
vida como un ser consciente en cada partícula, y que feliz es el que puede
percibir eso.
El universo o los universos,
dentro del universo, que están enteramente compuestos de incontables
frecuencias, rayos y quantos, es una sola e individual sustancia, si solamente
se pudiera experimentar tal dimensión perceptiva...
Lo que llamamos imaginación
es de hecho parte de esa estructura de luz. Incluso nosotros somos seres de luz.
Pero, mientras nuestro sistema sensorial esté limitado por nuestro cinco
sentidos, estamos desafortunadamente lejos de experimentar esta realidad.
La estructura principal es
una UNICA Y COMPLETA sustancia y todos los átomos están interconectados. No
hay seres independientes separados del resto, ni un solo individuo, ni una sola
voluntad ni un solo movimiento independiente.
Esto es de donde el hecho
llamado “DESTINO” (QADAR) toma su origen.
Entonces, ¿cómo explicó y
definió Mohammad (aleihisalam) el “DESTINO”?
¿Cómo es explicado en los
recursos Islámicos?
De
hecho hay muchos signos en el Corán y muchos hádices del Profeta que indican
que todo lo que recae sobre el hombre, independientemente de si es en el pasado
o en el presente, está ordenado en la eternidad. Hemos discutido este tema de
una manera más amplia en nuestro libro “MISTERIOS DEL HOMBRE”.
Sin embargo, aquí, mencionaré
brevemente algunos de los signos del Corán y algunos hádices del Profeta que
intruyen este hecho:
“No
haréis vuestra voluntad si no el deseo de ALLAH” (76:30)
“Es
ALLAH quien te creó y a todo lo que tu has hecho” (37:96)
“Hemos
hecho todas las cosas de acuerdo a un grado fijado” (54:49)
“No
hay una sola criatura que se mueva sobre la tierra que EL no sostenga por su
crin” (11:56)
“Ningún
mal recae sobre la tierra ni en vuestras propias almas, más está en un libro
antes de venir a la existencia. Así que no puedes quejarte por lo que se te ha
escapado, ni estar exultante por lo que EL te ha dado” (57:22-23)
Después de la traducción de
estos signos, anotaré dos hádices del RasulAllah aleihisalam, para
mencionarlas sólo como ejemplos.
“ALLAH ha decretado el
DESTINO de la creación cincuenta mil años antes de que creara los cielos y la
tierra”.
Tawus narró que: “He
contactado con muchos hombres entre los compañeros del Rasul aleihisalam. A
menudo mencionaban que “TODO ESTA RELACIONADO CON SU DESTINO”.
Como una vez he oído de Ibn
Omar, el Rasul apuntó una vez:
“TODO ESTA CEÑIDO A SU
DESTINO, incluso la incapacidad, la inteligencia o la viveza”
Como podemos ver en las
anteriores explicaciones de Mohammad Mustafa aleihisalam, todas las cosas y
todos los fenómenos que tendrán
lugar están planeados desde el mismo momento en que el universo comenzó a
existir.
Nada ni nadie puede cambiar
ni ir contra su destino.
Todo esta atado a vivir su
propio destino.
Además,
nuestro principal punto de que ALLAH es AHAD nos habla de la obligatoriedad y de
la claridad de este fenómeno.
Como resultado de la carencia
de la total comprensión del hecho de que: ALLAH es el único y que no hay otra
cosa” muchas preguntas se han alzado sobre el DESTINO y muchos equívocos se
han desarrollado.
Aunque la comprensión real
del “destino” ha sido enfatizado clara y decisivamente muchas veces en los
signos comunicados por Mohammad aleihisalam y también en sus hádices.
Uno de los muchos estudiosos
Islámicos (ulama) que señaló que cualquier cosa que recae sobre el hombre, ha
sido traído a la existencia bajo el signo del “destino”, es Imam Gazalî,
que explica lo siguiente en su libro “El revival de las Ciencias Religiosas”
(Ihya-û Ulûmid Din) sección dos, segundo volumen, con el título de “Verdad
y Regulaciones” (Haqikat y Shariat).
“Eso es porque confirmamos
que todo el mal, la rebelión, el adulterio e incluso la infidelidad son
solamente por decreto, voluntad y deseo de ALLAHU Teala, y todos ellos son
puramente ciertos...”
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