ISLAM Y AL-ANDALUS

YIA.LM

  

 

PUBLICACIONES DE LA YAMA'A

TRADUCIDO POR: ABDEL KARIM FELICES

AHMAD HULUSI

  

CAPÍTULO 12

  PECADO CONTRA LA PROPIA ALMA

 

Así, sepamos que, no importa el nombre por el que refiramos, no hay otra cosa que el ser que pertenece a ALLAH.

 De tal manera es ALLAH que es imposible pensar en algo que exista fuera de EL.

 Sea a través de SUS cualidades esenciales o a través de SUS significados expresos, como en las acciones que la expresión de esos significados forman, es sólo de EL de quien se habla, de quien se piensa, en cada momento o de cada forma.

 Y cada vez  que piensas o hablas de algo que tú ASUMES que está fuera de ALLAH, das a entender que hay una segunda existencia aparte de ALLAH.

 La palabra que describe tal estado es “POLITEÍSMO” (shirk).

 El siguiente verso coránico es para avisar a la persona sobre tal estado:

“No pongas ningún DIOS al lado de ALLAH” (28:88)

 “Con seguridad el politeísmo  es un gravoso pecado (opresión)” (31:13).

 ¿Por qué es un pecado, una opresión? ¿A quien se oprime?

 Es una opresión a ti mismo, un pecado contra uno mismo.

 Sin ser consciente de tu propia verdad, de tu propia esencia, de tu ser original, adoras a un DIOS que esta fuera, lejos de ti, y caes en el politeísmo contra ALLAH, asignándole un compañero. Además, tal politeísmo te priva de incontables cualidades de la realidad de tu propia alma. Y esta es la peor opresión que se puede ejercer. La de tu propia alma.

 De hecho, la peor opresión contra ti mismo es privarte de tu propia realidad, de tu “YO”, de tu “PROPIA ALMA” (nafs). Llegas a tal opresión al no realizar la labor necesaria en este sentido.

 La regla de que “aquel que no se conoce a si mismo no puede conocer a su Señor” es el resultado de la frase “EL que se conoce a si mismo, conoce a su Señor”.

 Así, para saber y ser conocedor (arif) de ALLAH, es sólo posible después de entender a ALLAH.

 Tal conocimiento sólo puede ser obtenido después de comprender lo que es el ALLAH del Profeta Mohammad.

 Volvemos de nuevo al “YO”, al si mismo.

 Ya que no hay otro ser aparte de ALLAH, ¿a quien o qué se indica con la palabra “YO”? ¿Cómo llega a ser?

 ¿Hay pistas que nos conduzcan a una aclaración de esto?

 Hemos de señalar que al responder estas preguntas, no se debe crear una contradicción con el significado de ALLAH que se ha intentado explicar hasta ahora.

 Si llegamos a una explicación que contradiga alguno de los temas que hemos implicado hasta ahora, quedaríamos atrapados en una falsa idea y en consecuencia caeríamos en el error del dualismo de “un hombre y su dios”.

 Se nos informa acerca del objetivo de la existencia del hombre en el siguiente verso del Corán:

 “No hay duda de que estoy poniendo sobre la tierra a un califa...” (2:30).

 El Libro también indica la forma en que el hombre se convierte en califa sobre la tierra:

 “Le enseñamos todos los nombres” (2:31)

 Lo primero que vemos es que el hombre es el califa sobre la tierra.

 Lo segundo que debería ser examinado es la razón de ser un califa. Las propiedades asignadas para esto  están contenidas en el verso anterior.

 El significado implícito es que el hombre ha sido traído a la existencia con una capacidad y una aptitud  capaces de desvelar tantos de los nombres de ALLAH como ALLAH quiso.

 ¿Cómo llego el ser humano con sus capacidades y sus cualidades divinas a la existencia? ¿Y cómo el universo o los universos donde vive?

 Al no haber revelación de ALLAH ni existir nada que pueda tener existencia fuera de ALLAH, ¿cómo y de donde cobran existencia todas esas cosas que se perciben por los sentidos y los seres mencionados como ángeles, demonios, infierno y cielo, el universo de Barzakh y muchos más de los cuales no tenemos conocimiento?

 

 anterior   | siguiente