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CAPÍTULO
3 :
SUYUD
Finalmente
se prosterna, arrodillándose y llevando la frente al suelo. Es el momento
cumbre del Salat. El musalli se ha adentrado en el Mundo de la Realidad. Ha
perdido su Nafs, sus referencias, y ya sólo existe Allah. No hay más
apariencias sino la Verdad desnuda.
Un
relato sufi cuenta:
Un
buscador llegó a las puertas de Allah. Llamó, y desde dentro le preguntaron:
"¿Quién es?". Respondió: "Yo". Y se le dijo: "Aquí
no cabemos dos yo". Al cabo de los años volvió el peregrino, de nuevo
llamó, y la misma voz le preguntó: "¿Quién es?". -"Tú",
respondió. Y entonces se le dejó entrar.

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