|
CAPÍTULO
3 :
RUKU'
Seguidamente
el musalli se inclina. La vida del musulmán es un camino, una vía. Es la
Tariqa, la senda que sigue en su afanosa búsqueda, en su entrega espontánea a
la Trascendencia. Si los Ajlaq tienden a hacer del musulmán un ser sociable,
inmerso en un colectivo, afilando sus rudezas y elevando sus méritos, la Tariqa
doblega su ego ante Allah mismo. La Tariqa le niega el ego, lo somete a la
voluntad de Allah, lo va haciendo sabio.
Con
el Ruku' el musulmán simboliza su abandono absoluto en la inmensidad de Allah.
Durante esta inclinación dice: "Subhana Rabbi al-'Adim" (Exaltado sea
mi Señor el Inmenso). Va perdiendo de vista al mundo, a sí mismo, se arroja
sin nada al mar de la Unidad, donde no hay orillas ni clavos a los que
aferrarse, sino sólo la Presencia de Allah...

|