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CAPÍTULO
3 :
EL
AZDÂN "LA LLAMADA"
Desde
todas las mezquitas del mundo, el muazzín anuncia el principio de cada uno de
estos momentos.
El
Islam escogió la voz humana como medio para convocar a los hombres: no es
amante de estridentes campanas ni de cuernos estruendosos. El hombre llama al
hombre, lo requiere para la asamblea necesaria, en la que la trascendencia
protagoniza la reunión.
Desde
el alminar, con voz poderosa, el muazzín proclama la absoluta grandeza de Allah,
su Unidad por encima de cualquier concepto o imaginación, la constitución de
la nación musulmana por Muhammad e invita a todos al Salat y al triunfo. Es una
llamada grandiosa al encuentro del hombre con su Creador, una invitación a
fundirse en la Comunidad de los musulmanes, a hacer de ese acto de unidad el
reconocimiento de que todo es uno ante el Uno-Único.

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