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CAPÍTULO
3 :
"AWQAT"
LOS TIEMPOS
Cada
uno de los cinco Salawat principales tiene su instante. Nadie los dicta. El
Salat del musulmán está regido por los ritmos de la naturaleza.
Cuando
va a salir el sol, al amanecer, es el momento privilegiado del primer salat. Se
le llama Subh y marca el inicio de la actividad diaria. Al mediodía solar,
cuando el sol está en su cénit, el musulmán establece su segundo Salat, el
Dohr. Es el instante de la plenitud de la luz, cuando lo abarca todo. A la media
tarde, cuando la sombra de algo es igual a su tamaño, nos encontramos en el Asr,
el Salat central, como dice el Corán. Cuando se está ocultando el sol, al
anochecer, llega el preciso momento del Maghreb. Y por último, cuando aparecen
las primeras estrellas, es la hora del 'Isha, que anuncia el comienzo del
descanso nocturno.
Los
musulmanes observan escrupulosamente estos momentos, los aprenden de la
observación. Han adquirido la agudeza del que observa la naturaleza, la
reconoce y la respeta. No son horarios arbitrariamente establecidos, van
cambiando diariamente según la posición del sol, según la voluntad de Allah.

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