LA GUERRA DE BUSH

LA MISTERIOSA MUERTE DEL DR.KELLY ¿SUICIDIO O ASESINATO DE ESTADO?

BOLETIN Nº31 - octubre 2004

 

  Robert Goodman - YIA.LM.

 

Entre las 15:00 y las 15:30 del 17 de julio de 2003 moría el Dr. David KelIy, el microbiólogo británico que había hablado con la BBC sobre la no existencia de las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein. La versión oficial habla de suicidio, pero son muchas las voces que apuntan hacia el asesinato de estado.

 

 El 11 de febrero de 2004, Michael Shrimpton, un abogado británico de la Seguridad Nacional muy relacionado con agentes de inteligencia a ambos lados del Atlántico, fue el invitado especial del popular programa de radio que en EE.UU. conduce el periodista Alex Jones. En el transcurso del programa, Shrimpton afirmó que el Dr. David Kelly, cuyo cadáver fue encontrado el verano anterior en un bosque británico, no se suicidó tal como afirmaban las autoridades, sino que fue sacado a la fuerza de su casa por un grupo de mercenarios extranjeros. Kelly tuvo que hacer frente a las presiones del gobierno británico tras divulgar informaciones secretas al periodista de la BBC Andrew Gilligan. Kelly acusaba al gobierno de exagerar los hallazgos de los servicios de inteligencia para que el primer ministro consiguiera de la Cámara de los Comunes la aprobación para atacar Irak. Dos días después de obligarle a declarar ante un comité del Parlamento, su cuerpo sin vida era encontrado a unos tres kilómetros de su domicilio.

 

LA VERSIÓN OFICIAL NO CONVENCIÓ

 La versión oficial sobre la muerte de este microbiólogo británico indica que caminó hacia el bosque y allí murió después de haberse efectuado un corte en la muñeca izquierda y haber ingerido varias píldoras calmantes, Sin embargo, el abogado Shrimpton declaró en el programa de radio que algunos contactos suyos en los servicios de Inteligencia británica y norteamericana le habían asegurado que Kelly había sido asesinado. Según esta versión, los autores de estos hechos habrían sido un grupo de asesinos iraquíes traídos desde Damasco, vía Córcega y coordinados por la agencia francesa de inteligencia, la DGSE.

Shrimpton afirmaba que la cantidad de CoProxamol encontrada en la sangre de Kelly era menos de un tercio del nivel normalmente considerado como letal. Y de las veintinueve pastillas que faltaban en el envase encontrado en sus bolsillos, sólo había un fragmento de pastilla en su estómago. Explicó también que algunos informes sugerían que había cortes en ambas muñecas, algo -dijo- totalmente falso, porque al parecer sólo se habría cortado una arteria menor.

Siempre según Shrimpton, probablemente el método que utilizaron para matar a Kelly fue una inyección intravenosa de Co-Proxamol. Esta sustancia relaja los músculos produciendo una parada respiratoria, y además no deja “huellas” debido a que se descompone en otras sustancias naturales que no levantarían las sospechas de los toxicólogos.

Cuando Alex Jones le preguntó a Shrimpton cómo era posible que una agencia de espionaje extranjera hubiera sido el instrumento de la muerte de Kelly, la respuesta fue tajante: recurrir a agencias “hermanas” para operar en casa es -explicó Shrimpton un método habitual. Así, mientras la presunta orden de matar a David Kelly habría sido dada por el gobierno británico, la agencia empleada podría haber sido francesa. De este modo se evitaría la inculpación en un caso de asesinato “político”.

Sin embargo, el motivo real de la muerte de Kelly sigue siendo hoy un misterio.

 

KELLY, LOS BAHA’I Y LOS MASONES

 Cuatro años antes de su muerte, David Kelly se había convertido a la fe Baha’i (una rama menor del Islam). Según el investigador y escritor Jim Rarey, la cúpula internacional de los baha’i —un movimiento religioso que había sido prohibido por el partido Baaz de Saddam Hussein-tenía un gran interés en la “retirada” del dictador irakí. Sin él en el poder, los baha’i tendrían la posibilidad de aumentar su afiliación en más de tres millones.

Durante el proceso judicial que se desarrolló en enero de 2004 y tras finalizar el documento de la comisión parlamentaria encargada de investigar la muerte de Kelly (el Infomw Hutton), se recogieron unos comentarios despreciativos de Kelly sobre el “dossier de las armas de Saddam Husseir”. Esto sucedió en una reunión privada en casa de otro miembro de los baha’i. En total había treinta invitados en esa reunión, todos miembros del grupo religioso.

Sin duda, la evidencia más polémica que se expuso durante la vista la proporcionó la comisaría de policía de Thames Valley bajo el nombre “Operación Masón”. No se sabe por qué la policía dio este peculiar nombre a sus pesquisas, pero Jim Rarey se pregunta si la muerte de Kelly podría haber tenido alguna conexión con la masonería, muy poderosa en Reino Unido.