YAMA'A BOLETINES

Pablo Beneito, ARABISTA:"El Islam ha sido un ejemplo de integración a lo largo de la historia"

BOLETIN Nº31 - octubre 2004

 

 Y.I.A.L.M

 

FORMACIÓN: DOCTOR EN FILOLOGÍA ÁRABE

PROFESIÓN: PROFESOR DE ESTUDIOS ÁRABES E ISLÁMICOS DE LA FACULTAD DE FILOLOGÍA EN SEVILLA.

OBRA: COMO ISLAMOLOGO HA PUBLICADO VARIAS EDICIONES Y TRADUCCIONES DE OBRAS DE IBN ´ARABI

El arabista Pablo Beneito trae a Córdoba el legado de Ibn ´Arabi, que fundamenta un Islam integrador y dialogante.

-- Córdoba tuvo una especial significación para Ibn ´Arabi. ¿Que importancia real tuvo su encuentro con Averroes?

--Cuando Ibn ´Arabi viene a Córdoba a visitar a Averroes, se produce el encuentro de las dos grandes corrientes del pensamiento islámico. Averroes significa el racionalismo de fondo aristotélico. Su gran obra tuvo mucha importancia, pero poca repercusión en la posteridad islámica. Ibn ´Arabi, sin embargo, es considerado el maestro supremo y su conocimiento basado en la inspiración del corazón creó escuela y ha seguido impulsando la espiritualidad musulmana. Frente al racionalismo de Averroes, Ibn ´Arabi conciliaba razón y revelación y es el pensador más importante de los últimos ocho siglos en el mundo islámico.

-- Sin embargo, no es tan conocido como otros pensadores de al-Andalus

--Eso se debe a que su pensamiento es inclasificable, sobre todo en las historias oficiales de la filosofía.

-- Pero antes del encuentro con Averroes, fue discípulo de una sufi cordobesa llamada Fátima.

--Fue un episodio muy entrañable. Fátima era una mujer dotada del don de la revelación y de una belleza extraordinaria para su avanzada edad. Ibn ´Arabi enseguida reconoció su capacidad espiritual y fue su discípulo, demostrando que para él no existe ninguna diferencia entre hombre y mujer en tanto que maestros espirituales. La relación con Fátima fue una de sus primeras experiencias definitivas.

--El Congreso subraya la idea de diálogo y respeto entre culturas. ¿Cuál fue la aportación de Ibn ´Arabi en este sentido?

--Todo el pensamiento de Ibn ´Arabi conduce a una apertura espiritual. Además el Corán ya reconoce la legitimidad de todas las creencias, aunque hay corrientes que consideran que las demás tradiciones pierden el sentido cuando acontece el Islam. Pero la experiencia espiritual lleva a Ibn ´Arabi al reconocimiento de que la diversidad de creencias tiene sentido, porque si no Dios lo hubiera hecho de otra manera.

--¿Pero eso significa que todas las creencias son iguales?

--No, cada creencia y cada civilización constituye y expresa un principio del ser, por eso todas tienen sentido.

--Sin embargo, en los últimos años, Occidente se ha hecho una imagen del Islam bastante diferente de lo que usted dice.

--Históricamente, aquellos gobiernos que más han respetado a las comunidades minoritarias han sido gobiernos musulmanes. Tenemos esa visión porque los medios de comunicación solo repiten los tópicos y reproducen los prejuicios de que la cultura europea, que siempre ha vivido con un complejo de superioridad. Todas las sociedades generan un cierta minoría radical. Sucede en cualquier cultura. La generalización que se está haciendo de este tema es una falacia. En el Islam ha predominado de forma ejemplar la integración, la tolerancia y la asimilación, por eso continúa difundiéndose y enriqueciéndose con una extraordinaria diversidad.

--Pero no me puede negar que existe cierto radicalismo en las sociedades islámicas.

--El radicalismo es un fenómeno de la globalización, de la economía mundial moderna y del postcolonialismo de las grandes potencias. Es una consecuencia de las actitudes dominadoras y violentas de las potencias mundiales, que después usan la demagogia de la democracia para mantener en el poder a sus oligarquías económicas.

--¿En qué medida este tipo de congresos puede ayudar a transformar esta realidad?

--Los discursos rápidos de cuatro citas mal tomadas del Corán resultan intelectualmente grotestos y muy dolorosos para los creyentes verdaderos. En estos días vamos a hablar de Ibn ´Arabi a la altura que merece su pensamiento.