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LOS NOMBRES DE ALLAH (X)

BOLETIN Nº31 - octubre 2004

 

 YAHIA FELICES

   

68.- As-Samad: El Eterno

“Allah, el Eterno (As-Samad)…” (Corán, 112:2)

Es la cualidad hacia la cual expresamos nuestros deseos y necesidades y la que los satisface. Allah es el único recurso, apoyo y respuesta a nuestras necesidades y suplicas. El Eterno conoce las necesidades de todas las criaturas en la medida de cada una de ellas. Siempre presente y conocedor de nuestras necesidades aún antes de que nosotros mismos seamos conscientes de ellas, las satisface de la manera que han de ser satisfechas. Es posible que la satisfacción de nuestras necesidades no se corresponda con la manera que nosotros pensamos que han de ser satisfechas, pero deberíamos saber que Allah es absoluto, que todo lo sabe y agradecer la forma en que Allah afronta nuestras necesidades. Aún en el caso de que no pidamos a Allah que tome en cuenta nuestras necesidades, igualmente las satisfaría. Como dice el Corán: “Quienes desmienten Nuestros signos son sordos, mudos, vagan entre tinieblas. Allah extravía a quien Él quiere, y a quien Él quiere le pone en una vía recta.” (Corán, 6:37).

69.- Al-Qadir: El que todo lo puede.

70.- Al-Muqtadir: El Poderoso

“¿Es que no ven que Allah, Que ha creado los cielos y la tierra, es capaz de crear semejantes a ellos?” (Corán, 17:99). “Sólo Allah tiene el poder” (Corán, 18:45).

La implicación de estas dos cualidades es “poseer el poder” pero Al-Muqtadir posee esta cualidad en mayor medida. El poder se refiere al principio por el cual  algo viene a la existencia de acuerdo a plan predeterminado de voluntad y sabiduría. Al Qadir tiene una habilidad infinita. Es la voluntad de Allah la que provoca la existencia de las cosas. El Universo que crea Allah refleja su poder. Es creado por Allah cuando dice “¡Se! Y es”. Al Qadir es la cualidad por la que Allah hace lo que desea hacer, y si Allah así lo desea no lo hace.

Mediante el signo de Al-Muqtadir, Allah no solamente crea todo el poder si no que tiene control total sobre él. A través de este control, Allah es capaz de crear lo que desea y controlarlo. Todo está necesitado del poder. Si Allah lo desea, puede fortalecer al débil y debilitar al fuerte. La voluntad de Allah fortalece a aquellos que siguen sus mandatos y les otorga sabiduría, paciencia y perseverancia y debilita a aquellos que siguen su propio ego incrementando su ambición, su dejadez, su autosuficiencia y la búsqueda de los placeres terrenos.