LA NATURALEZA ANDALUSI

PLANTAS DE LA TIERRA DE AL-ANDALUS

Olivo
Jazmín
Ciprés
Granado
Arrayán
Almendro
Violeta
Naranjo
Limonero
Rosa
Vid
Higuera
Palmera
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Ibn Cabirol escribió sobre el patio de los leones...
"Y junto a los canales, hincadas, corzas huecas para que el agua sea trasvasada y rociar con ella en los parterres las plantas y asperjar los juncos de aguas puras y el huerto de los mirtos con ellas abrevarlo".

 

Por: Merche S. Calle
Fotos: J. E. Gomez
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Está alrededor, el legado islámico se encuentra en todas partes, sin embargo a veces esta tan mezclado, oculto o camuflado que es difícil de descubrir. Una de las mayores contribuciones que nos dejaron la cultura andalusí fueron los jardines donde experimentaron técnicas agrícolas y realizaron grandes avances en botánica. No sólo experimentaron con la plantación de numerosas especies exóticas sino que mejoraron los cultivos de éstas y otras especies. Un paseo por las tierras y ciudades de al-Andalus servirá para observar ese legado. 
 
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La tradición de jardines islámicos comenzó en Córdoba y culminó en la Alhambra. En todas las tierras de al-Andalus la actividad agrícola se mezclaba con la transformación artística de la naturaleza. A pocos kilómetros de Córdoba se construyo el Palacio de al-Rusafa, la primera hacienda ajardinada de al-Andalus, el lugar donde se transplantaron y aclimataron numerosas plantas exóticas. Abd al-Rahman envio mensajeros a lugares lejanos para que trajeran plantas especiales. Quería que al-Rusafa se hiciera famosa por su variedad de plantas. Otro ejemplo importante de jardin es el de Madinat al-Zahra, descrito así por Antonio Muñoz Molina: "La ciudad de Madinat al-Zahra resplandece al sol de la mañana, entre campos de olivos plateados. ...A la sombra de cipreses y palmeras, jardines de ensueño rodean inmensos salones mezclando mirto y romero, adelfas y nardos, lirios y rosas en tapices multicolores". Sevilla tuvo su esplendor en la zona de Buhayra, hoy conocida como Huerta del Rey. Allí se plantaron "olivos, árboles, viñas y frutales raros de todas las especies más dulces y extraordinarias", con la colaboración de expertos del Aljarafe. El propio califa salía a pasear por estos campos y observar los avances en la plantación. En al-Andalus hubo muchos palacios importantes, como las alcazabas de Málaga y Almería, situados en posiciones elevadas con vistas interiores a jardines donde el agua es el centro conceptual. Acequias, albercas y fuentes representan los métodos de adquisición y almacenamiento de agua dentro de las redes de riego. Tras la conquista cristiana de Málaga, Washinton Irving describe unos "bellos jardines colgantes, bosquecillos de naranjos, limoneros, y granados, elevados cedros y altivas palmeras, mezclábanse con las firmes y almenadas murallas y torres, que permitían adivinar la opulencia y el lujo que reinaban dentro." En la Alhambra, la puesta en escena entre agua y vegetación es una manipulación de todos los sentidos, la mirada se ve arrastrada más allá de los muros del recinto, en un espectáculo armonioso entre arquitectura y naturaleza. El sonido del agua es invitador y refrescante y se entrelaza con los aromas de las flores y árboles. El conjunto es menos cerrado que los tradicionales jardines islámicos y está en constante evolución. La construcción en puntos elevados y la tradición de jardín-huerto, con el agua como centro, se extendió por todo al- Andalus. La medicina natural y la gastronomía se enriquecieron con todas estas pruebas. Todas las artes se hicieron eco, los poetas y todos los artesanos reprodujeron en sus tapices, alfombras y decoraciones, la grandeza del jardín islámico. Tenemos alguna idea de cómo eran sus jardines por los versos que alaban la variedad de sus flores: rosas, narcisos, lirios, anémonas, jazmines, alhelíes, violetas, amapolas, margaritas y otras especies que "atraen la mirada y entretienen los ojos con los delicados edificios que semejan telas de araña". 
 
Libros:
Esplendor de al- Andalus. Henri Pérés Libros Hiperión.
Crónica de la Conquista de Granada. Washington Irving Miguel Sánchez Editor.
La cocina en las Rutas del Legado Andalusí. Caja de Granada.
Al- Andalus. Las artes islámicas en España. Ediciones El Viso.
El Legado andalusí. Ed Granada.
El Legado de Al-Andalus. Sierra Nevada 95.
Córdoba de los Omeyas. Antonio Muñoz Molina Ed. Planeta.
El Puente de Alcántara. Frank Baer.
La Granada de los nazaries. Antonio Gala.
Libro de Agricultura Ibn Bassal.
Notas botánicas y ecológicas del bosque de la Alhambra. Marín Calderón/ Prieto Fernández/ López Guadalupe.
Árboles y Arbustos de los jardines de la ciudad de Granada. A.M. Negrillo Galindo/ J.M. García Montes/ C. Fernández López Universidad de Granada/ Ayuntamiento de Granada