HISTORIA DE AL-ANDALUS - BIBLIOGRAFÍA

YIA.LM

 

 

 

EL ISLAM EN UNA MONEDA 

Por Salvador Peña Martín y Miguel Vega Martín

 

Uno de los objetos más conocidos en la España islámica fue el dirham almohade, moneda de plata que circuló en el siglo XII d.C. El texto de su reverso es aleccionador para la historia reciente de la traducción del árabe. Son tres frases: Al-láhu rabbuna. Muhammad rasúluna. Almahdi imámuna, que suelen traducirse: «Allah es nuestro señor. Mahoma, nuestro profeta. El Mahdi, nuestro imán». Veamos los seis términos y algunos de los problemas que entrañan.

Al-láhu. Arabistas y numismáticos sustituyeron hace unos cuarenta años Alá por Dios. La alternativa supone que se expliciten o no las distancias entre el Islam y el cristianismo.

Rabbuna. El dominio actual de señor para rabb referido a Allah es indiscutido; amo o dueño, más fieles, parecen haberse eliminado por suavizar lo chocante.

Muhammad. Frente al tradicional Mahoma, hay una tendencia emergente que apoya Muhámmad, por respeto y para esquivar connotaciones históricas negativas.

Rasúluna. Descartado apóstol, el estándar enviado es fruto de la interpretación lingüística, pero aquí ocasiona ambigüedad («nuestro enviado»: ¿quién lo envía?). Aún más insatisfactorio es profeta, para el que hay otro término árabe (nabi).

Almahdi. El aludido es el fundador del movimiento heterodoxo almohade. El estándar consiste en no traducirlo («el Mahdi»), ocultando su significado etimológico: ‘el Encaminado’, y huyendo de su sentido religioso: ‘el Mesías’, por motivos imaginables esto último.

Imámuna. La versión estándar de la frase («El Mahdi es nuestro imán») es opaca, incomprensible. El sentido del término: ‘guiador’, desaparece tras el cultismo imán y tras la antigua versión política: príncipe.

Estos problemas reflejan el desconocimiento que sigue caracterizando las relaciones entre el Islam y Occidente, y la pervivencia de un conflicto histórico, pero también —nótese— los deseos de resolverlo.

(¿Otra versión posible? «Allah es nuestro amo. Muhámmad, quien nos ha sido enviado. El Mesías, nuestro guiador».)