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LA ESTATUA, QUE QUIZÁ
PROCEDE DE MEDINA AZAHARA, SE HA SUBASTADO EN LONDRES. JUNTO A
BELLÍSIMOS EJEMPLARES DEL CORAN, Y SIN SABER EL VALOR QUE
ALCANZARÁ FINALMENTE (*), SE SUBASTARA EN LA SEDE LONDINENSE DE CHRISTIE'S UN GALLO DE BRONCE DORADO QUE ES UNA JOYA ANDALUSÍ

UNA JOYA DE
AL-ANDALUS:
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El historiador árabe al-Maqqari habla
de la existencia en el palacio de Medina Azahara de una
fuente adornada por 12 animales dorados, entre ellos un gallo.
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Qatar compró para el Museo de Doha en
1997 una cierva procedente de la misma colección privada.
¿Qué puede valer un gallo?
Si es como el
que se habrá subastado el 29 del pasado mes de abril en Christie's de Londres, hasta
1.000 millones de antiguas pesetas. Esa cantidad, 4 millones de libras,
la plusmarca por un objeto de arte islámico, es lo que pagó Qatar para
que una cierva de la misma procedencia pueda ser contemplada ahora como
la mayor joya del Museo de Doha. La casa de subastas sólo indica que
pertenece a una «colección europea privada», la misma que subastó la
cierva en 1997. En cualquier caso, ¿piensa pujar el Estado español por
esta pieza?
Las subastas semestrales de arte islámico suelen tener menos relumbrón
que las de pintura clásica, pero, no obstante, tienen el encanto de un
exotismo que para los andaluces nunca resulta demasiado lejano. En esta
ocasión, y junto a manuscritos del Corán bellísimos, cerámicas,
marquetería y todo tipo de objetos menores, la gran atracción de la
subasta es este gallo que probablemente viene de la época más esplendorosa del Islam Andalusí, de aquel palacio de las Mil y Una
Noche que debió ser Medina Azahara.
Richard Williamson, director de Arte Islámico
en Christie's, permitió que se penetrara en el Sancta Sanctorum de la
casa de subastas, unos sótanos donde los mismos pasillos contienen
obras que pueden valer millones y en los cuales hay pequeñas
habitaciones para cada especialidad, en las cuales sólo puede entrarse
tecleando una nueva clave (a la entrada del almacén se exige clave y
tarjeta). El cubículo donde se almacenan los lotes de esta
subasta no es precisamente lujoso, pero transmite una extraña
sensación de antigüedad y autenticidad. Como fuere, solitario sobre la
larga mesa se encuentra nuestro gallo, gallito para ser exactos.
Se
trata de una estatua de unos 42 cm. en bronce dorado, como indica Williamson , seguramente al mercurio, dado lo grueso de la capa de oro.
Esta cobertura ha desaparecido en parte, pero más que perder, la pieza
ha ganado en potencia y belleza. Por no hablar de la agresividad, que
este parece un gallo de pelea, no un somnoliento señor del corral.
La
escultura, hueca y que conserva
una base tubular, estaba claramente destinada a formar parte de una
fuente.
¿Qué fuente? ¿Dónde? ¿Cuándo?
El historiador árabe al-Maqqari habla de
una gran fuente en Medina Azahara decorada por doce animales dorados
(entre ellos un gallo) a través de los cuales manaba el agua. Esa gran
fuente no se ha encontrado todavía en las excavaciones del gran
complejo, pero su descripción y el descubrimiento de otras fuentes algo
menores, y el estilo de todos los animales que hoy existen, permiten
deducir con cierta seguridad que este tipo de fuentes eran habituales.
Además de la pieza de Qatar, existen dos en forma de ciervo, una de
ellas se encuentra en el museo de Córdoba y la otra, peor conservada, en el Arqueológico
de Madrid.
Además de estas piezas, hay otro grupo de
figuras de animales destinados a fuentes o aguamaniles cuyo principal
representante es el llamado León de Monzón y dos pavos reales, uno de
los cuales se encuentra actualmente en el Louvre. Pero no hay mayores
dudas sobre que todas estas piezas debieron surgir , más o menos, hacia
finales del siglo X en la Córdoba del califato Omeya. Esta es una gran
obra de arte, de una época en la que la decoración era capaz de reunir
tanta inspiración
y tanta destreza. Ayuda a imaginar, el
esplendor de una corte y una cultura que llevamos muy dentro.
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