BLANCA,
"El Ricote" de Don Quijote.
Expulsión y
regreso de los moriscos del último enclave islámico más grande de España.
Años 1613 - 1654
AUTOR Y COMENTARIO POR GOVERT WESTERVELD
Comentando
el contenido de este libro, vemos que el capítulo 1 trata la vida cotidiana en
Blanca antes de la expulsión. De esta forma tenemos una idea mejor sobre la
manera en que vivían nuestros antepasados. Especial atención se ha puesto en
esta capítulo a los indumentarios de los moriscos.
El capítulo 2, de la demografía, demuestra que las moriscas blanqueñas no
eran tan prolíferas como se solían decir en aquellos tiempos. Otro dato muy
curioso es que los hombres blanqueños no quisieron casarse con las mujeres
cristianas, en cambio las mujeres blanqueñas no pusieron pegas en tener un
marido cristiano.
En el capituló 3, se describe en todos sus detalles la realidad de la expulsión
de los moriscos blanqueños. No tenemos las bandas de los moriscos a expulsar,
pero creemos que al menos 75% tuvo que salir del pueblo. Vemos que muchos
blanqueños se iban a vivir en La Granja, reino de Valencia, cosa sobre la que
el historiador Antonio Rocamora Sánchez, cura de La Granja, no estaba al
tanto. Otros se fueron a Mallorca. Los moriscos blanqueños tuvieron permiso del
Conde de Salazar de irse a otros reinos de España y más de uno se aprovechaba
de esta autorización. Gracias a una política más liberal del Felipe IV en
1624 los moriscos no fueron mas perseguidos y pudieron volver a sus lugares
natales. De esta forma muchos entraron otra vez en Blanca y el resultado fue que
los cristianos, que las autoridades murcianas habían puestos en Blanca para el
control, salieron poco a poco de Blanca. De esta forma el pueblo otra vez volvió
a ser un pueblo morisco igual como antes de la expulsión, pero con muchos menos
habitantes.
Describimos el papel de la iglesia en el capítulo 4. Las máximas autoridades,
según nuestro criterio, tenían mucha culpa de la expulsión.
La iglesia y el Estado eran uno. La iglesia influyó en prácticamente todo lo
que hizo el Estado. Fue la batalla de Lepanto en 1571 una batalla de religiones,
la expulsión era otra batalla de la iglesia católica contra el islamismo. Uno
de sus máximos responsables era el arzobispo Juan de Rivera, primo lejano y
consejero de Felipe II. Si pensamos que este arzobispo fue declarado Santo
solamente hace unos 41 años, es decir en el año 1960, no nos extraña que la
iglesia católica pierda feligreses. Felizmente el Papa actual, Juan Pablo II,
esta cambiando todo, a pesar de que los sabotajes no han escaseado en dicho
cambio contra él. Los distintos historiadores comentan que el Papa Paulo V no
estaba informado de la expulsión y por lo tanto ausente de cualquier culpa ó
responsabilidad. Lo que no comentan es que el mismo papa hizo cardenal en 1619
al Duque de Lerma, consejero y mano derecha de Felipe III, otro responsable de
la expulsión y hombre corrupto. Eran otros tiempos. Bien que la actuación de
las máximas autoridades de la iglesia era nefasta, no se puede decir lo mismo
de la iglesia local de Blanca y de las autoridades eclesiásticas murcianas. Vivían
diariamente con los moriscos y los documentos prueban que ellos hicieron todo lo
posible para ayudar a sus infelices feligreses. Lamentable y muy poco
justo fue por eso el asesinato de un cura de Blanca, por sus vecinos moriscos,
en el año 1620, asunto que además quedo sin castigo. La solidaridad de los
moriscos blanqueños no tenía limite en cuestiónes de culpabilidad,
solidaridad en el buen sentido de la palabra, que aún se nota entre sus vecinos
hoy en día.
El capítulo 5 nos muestra los padrones
oficiales de los distintos pueblos del valle desde los años 1557 hasta 1633.
Las confirmaciones entre 1584 y 1604 de la parroquía de Blanca hallamos en el
capítulo 6, así como todos los vecinos mencionados en el proceso del escribano
Pedro Cachopo en el año 1583.
Por falta de escrituras blanqueñas hechas justo antes de la expulsión hemos
indicado en el capítulo 7 las escrituras ricoteñas y ojeteras para tener una
idea de las ventas y donaciones de las propiedades moriscas.
Pocos están al tanto de que Cervantes escribió sobre el morisco Ricote y por
eso en el capítulo 8 se repiten los episodios de Cervantes que tienen que ver
con Ricote.
Los documentos oficiales, algunos en relación con la vida cotidiana de los
moriscos blanqueños y la mayoría tratándose sobre la expulsión, están todos
en el capítulo 9.
Consultando el cápitulo 10 de este libro podemos ver que, según mi hipótesis,
Blanca tuvo entre los años 1609 - 1613 al menos unos 908 vecinos. La mayoría
de ellos eran realmente moriscos blanqueños, pero sospecho que algunos
familiares de ellos volvieron a Blanca buscando refugio en estos difíciles años.
También había una gran cantidad de matrimonios celebrados entre los años 1609
y 1613 de los cuales no me fue posible detectar su segundo apellido y en
consecuencia su verdadero origen. Todos los novios tenían apellidos blanqueños,
pero como he indicado anteriormente, sospecho que muchos de ellos eran
familiares que vivían en otros lugares y habían buscado refugio en Blanca.
Por otro lado, vemos en el capítulo 11 que 419 moriscos blanqueños quedaron o
volvieron a su hogar después de la expulsión en 1613, con lo cual estimo que
alrededor de 55% que fue expulsado arroja una cifra de 489 moriscos, los cuales
están reflejados en la lista de destierro del capítulo 12.
Con el fin de saber el verdadero origen morisco ó cristiano de los vecinos de
Blanca que se quedaron o volvieron, hemos construido los árboles genealógicos
necesarios, los cuales todos están reflejados en el capítulo 13. No podemos
olvidar que hoy en día las personas están interesadas en sus origines y que
cada día hay más grupos que están potenciando la genealogía y la heráldica.
En el capítulo 14 mencionamos los apellidos del libro más antiguo que tiene el
Archivo de Blanca en su poder. Se trata del libro de milicia y muchos de sus
datos facilitaban la construcción de los correspondientes árboles genealógicos,
tal como mencionamos en el capítulo anterior.
El siguiente capítulo es también interesante, ya que describimos que en 1654 aún
el 80% del padrón de la iglesia son moriscos.
En el capítulo 16 constan distintas tablas de bodas, matrimonios e hijos,
necesarios para poder escribir el capítulo 2, de la demografía de Blanca.
Expresaba José Miguel Cutillas de Mora su deseo de ver un estudio del origen y
significado de los apellidos ricoteños en el periódico La Opinión, de Murcia,
el día 20 de enero de 1999, que trataba sobre las fiestas de Ricote. Algo
similar apuntaba ya Javier Castillo Fernández en su artículo, justamente un año
antes. Pues bien, teniendo en cuenta esta necesidad hemos realizado lo mismo,
pero ahora sólo para los vecinos de Blanca, en el capítulo 17 de este libro,
con el fin de que muchos blanqueños también pueden saber el origen de su
apellido.
Terminamos el libro con el capítulo 18 que trata sobre la Bibliografia.
La investigación durante los últimos cinco años me ha llevado al
convencimiento de que realmente no sabemos nada de la historia de Blanca. Los
documentos consultados han sido tantísimos que no es posible resumir todos, y
esto determina que se debe partir de los más importantes. Consecuentemente van
a quedar lagunas en este estudio, pero a pesar de este inconveniente, lo más
importante esta hecho y Blanca puede contar con otro libro más sobre su
historia.