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Andalucía ha sufrido un lento
proceso de genocidio cultural, que llega hasta nuestros días
en temas como la negación de la lengua andaluza, el estigma
del cateto, la actualidad de los estereotipos negativos sobre
los andaluces, el latifundismo etc...
Parece que nadie quiere reconocer que Andalucía sufrió una
conquista brutal y una posterior represión cultural por
parte de los nuevo poderes castellanos establecidos, que se
repartieron las mejores tierras, y establecieron los
estereotipos negativos sobre lo andaluz, con respecto a lo
castellano, identificando lo andaluz, morisco, lo popular,
con los estereotipos negativos, hasta en la misma manera de
hablar, que reprime la los acentos andaluces identificándolos
como hablar mal el castellano, y lo asocia al estigma de
cateto.
Es terrible darse cuenta de cómo ha calado tan hondo esta
represión cultural, que los mismos andaluces hoy día
niegan sus mismas rasgos culturales, y además tienen
asimilados, contra si mismos, los mismos estereotipos
negativos sobre lo andaluz que implantó la conquista
castellana.
Es muy triste saber que todo este proceso de represión
finalmente ha conseguido sus objetivos y finalmente los
andaluces llevan en si mismos y en sus propios esquemas la
autocensura y auto castración de las propias características
de su cultura y forma de ser, en favor de los estereotipos
castellanos imperantes; así como la negación de su
historia, y la negación de hechos capitales como el de la
brutal conquista castellana y la represión de siglos.
Andalucía es por desgracia el territorio hispano donde el
proceso represivo cultural de la conquista castellana ha
tenido sus más devastadores efectos con la extirpación
casi total de una cultura y una identidad, y lo peor es que
aun sigue funcionando, hasta hacernos después de 500 años
ya un mero apéndice totalmente dependiente culturalmente
del ámbito castellano.
Que yo sepa el
caso que más se parece al de Andalucía es el de Canarias. En ambos
lugares se llevó a cabo una conquista sin concesiones, un reparto total
del botín, y una política de extirpación de la sociedad y cultura
original. Creo que en las otras comunidades el proceso de conquista se
produjo más bien como un proceso de anexión política, manteniéndose
la sociedad original.
Pero en Andalucía especialmente es donde el proceso de extirpación ha
sido mayor, por razones religiosas, de lengua, de cultura, los
conquistadores tuvieron la necesidad y la excusa de ejercer la apropiación
de la riqueza y la destrucción total de la sociedad musulmana original,
proceso favorecido por la vecindad de los territorios andaluces a
Castilla desde donde la aristocracia castellana pudo seguir manteniendo
el control y el sometimiento, como territorio "de
explotación", sin tener que rendir cuentas como en otros
territorios; mientras que en el caso de Canarias, quizás la lejanía a
la península favoreció un proceso más integrador con los aborígenes,
y dio lugar a una sociedad criolla, algo así a como sucedió en las
colonias americanas.
Para mi no es tanto quienes eran
mejores o peores, sino darse cuenta de cómo aun hoy Andalucía
sufre las consecuencias de todo aquello, y de lo
que hay que liberarse urgentemente de alguna manera.
Si hay algo que pueda ser tomado como la idiosincrasia de
los andaluces, esto es el descreimiento ante el poder
oficial. Si hay un lastre mental que entorpece el desarrollo
andaluz es que nadie cree que exista un poder que los
represente y con el que sentirse identificado, en el que
depositar esperanzas y que sea motor de progreso. La gente
trata de escurrir el bulto, se adaptan en lo mínimo pero en
el fondo no se fían ni quieren participar en la estructura.
Y este divorcio total entre el pueblo y las estructuras de
poder oficial, representadas hoy día por la democracia, y no
ya como antes por la aristocracia, terratenientes, iglesia,
etc... es un remanente de esa brutal represión que sufrió,
en la que la población "original", luego los
moriscos, tuvieron que sobrevivir, manteniéndose en
silencio, escondidos, procurando llamar lo menos posible a
la atención ante la implacable campaña represiva, bajo
leyes siniestras, iglesia e inquisición, ambiente de miedo,
delación, denuncia, poder represivo, que por siglos ha caído
sobre las costumbres e identidad de andalusíes,
moriscos y luego sobre los campesinos. Es una mentalidad que
ha aprendido a no expresarse en lo público, a autoexcluirse
de lo oficial, a conformarse, a tragarse con disimulo todo
lo que le quieren imponer los poderes oficiales, que sienten
como ajenos, desarrollándose por otro lado en lo popular,
en lo privado, en la oralidad, en la música etc...que han
sido sus rasgos de identidad, rasgos que para mas inri han
sido estigmatizados por la cultura castellana como lo bajo,
lo zafio, ese estigma del cateto y del inculto, en contraste
con todos los valores castellanos, que son impuestos como
los valores de prestigio.
Con esta esquizofrenia que niega lo propio y prestigia
formas de ser que no son naturales, ¿¿a donde se puede
llegar?.
Lo peor es que el origen de la sociedad andaluz yace en este
hecho luctuoso, y es algo que esta ahí, de lo que nadie
habla, que se mantiene oculto, y que es el principal estigma
que tenemos, y que hay que curar de alguna manera, hablando,
investigando, haciéndolo conocer a toda la sociedad, y sólo
así, descubriendo estos efectos, los andaluces podremos
afrontar el futuro con una confianza y una integración que
no tenemos; hasta entonces, tal como vamos, seguiremos
coartados, siendo una sociedad incompleta y castrada,
escindida entre el poder oficial y el desapego popular,
dependiente en todo y a remolque.
Respecto a lo guanches y los
canarios, me parece que los canarios tienen una conciencia
clara de la cultura guanche, del mestizaje y de que esto
forma parte de su herencia. Algo positivo ha quedado, una línea
directa que los une. Sin embargo en Andalucía se ha roto
completamente esta línea de continuidad. En la mentalidad
popular los moriscos apenas existen y mucho menos hay
conciencia de descendencia. Son más de quinientos años
hablando de expulsión de aquellos "extranjeros",
demonizando al Islam, prohibiendo costumbres, lengua, etc..
empujando al ocultamiento, a la delación, la
denuncia...hace ya muchos años que gran parte de la población
andaluza descendientes de moriscos tienen asimilado la
pertenencia al nuevo bando cristiano, y el Islam ha quedado
como algo demonizado, estigmatizado y aquellos moriscos sólo
como los expulsados. Pocos andaluces son los que pueden
sentir ser descendientes de los moriscos cuando apenas ha
quedado en el imaginario como los expulsados, perdidos en un
silencio descomunal, y cuando el moro se ha convertido en el
estereotipo negativo e indeseable de otro lado del estrecho,
o de oriente medio.
Ha sido tremendo lo que ha pasado en Andalucía, para haberse
extirpado de tal manera toda esa herencia, de la que apenas
se puede articular nada. Hasta hoy dura.
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