YAMA'A BOLETINES

 

UN ANDALUZ CONCIENTE

NUESTRO AMIGO "IRLUACHAIR" CONTESTA A NUESTRO ARTICULO

PENDÓN Y TOMA: ¿QUÉ CELEBRAMOS? ALMERÍA: 26 DE DICIEMBRE, GRANADA 2 DE ENERO

EN CELTIBERIA.NET

 

Andalucía ha sufrido un lento proceso de genocidio cultural, que llega hasta nuestros días en temas como la negación de la lengua andaluza, el estigma del cateto, la actualidad de los estereotipos negativos sobre los andaluces, el latifundismo etc...

Parece que nadie quiere reconocer que Andalucía sufrió una conquista brutal y una posterior represión cultural por parte de los nuevo poderes castellanos establecidos, que se repartieron las mejores tierras, y establecieron los estereotipos negativos sobre lo andaluz, con respecto a lo castellano, identificando lo andaluz, morisco, lo popular, con los estereotipos negativos, hasta en la misma manera de hablar, que reprime la los acentos andaluces identificándolos como hablar mal el castellano, y lo asocia al estigma de cateto.

Es terrible darse cuenta de cómo ha calado tan hondo esta represión cultural, que los mismos andaluces hoy día niegan sus mismas rasgos culturales, y además tienen asimilados, contra si mismos, los mismos estereotipos negativos sobre lo andaluz que implantó la conquista castellana.

Es muy triste saber que todo este proceso de represión finalmente ha conseguido sus objetivos y finalmente los andaluces llevan en si mismos y en sus propios esquemas la autocensura y auto castración de las propias características de su cultura y forma de ser, en favor de los estereotipos castellanos imperantes; así como la negación de su historia, y la negación de hechos capitales como el de la brutal conquista castellana y la represión de siglos.

Andalucía es por desgracia el territorio hispano donde el proceso represivo cultural de la conquista castellana ha tenido sus más devastadores efectos con la extirpación casi total de una cultura y una identidad, y lo peor es que aun sigue funcionando, hasta hacernos después de 500 años ya un mero apéndice totalmente dependiente culturalmente del ámbito castellano.

Que yo sepa el caso que más se parece al de Andalucía es el de Canarias. En ambos lugares se llevó a cabo una conquista sin concesiones, un reparto total del botín, y una política de extirpación de la sociedad y cultura original. Creo que en las otras comunidades el proceso de conquista se produjo más bien como un proceso de anexión política, manteniéndose la sociedad original.

Pero en Andalucía especialmente es donde el proceso de extirpación ha sido mayor, por razones religiosas, de lengua, de cultura, los conquistadores tuvieron la necesidad y la excusa de ejercer la apropiación de la riqueza y la destrucción total de la sociedad musulmana original, proceso favorecido por la vecindad de los territorios andaluces a Castilla desde donde la aristocracia castellana pudo seguir manteniendo el control y el sometimiento, como territorio "de explotación", sin tener que rendir cuentas como en otros territorios; mientras que en el caso de Canarias, quizás la lejanía a la península favoreció un proceso más integrador con los aborígenes, y dio lugar a una sociedad criolla, algo así a como sucedió en las colonias americanas.

Para mi no es tanto quienes eran mejores o peores, sino darse cuenta de cómo aun hoy Andalucía sufre las consecuencias de todo aquello, y de lo que hay que liberarse urgentemente de alguna manera.

Si hay algo que pueda ser tomado como la idiosincrasia de los andaluces, esto es el descreimiento ante el poder oficial. Si hay un lastre mental que entorpece el desarrollo andaluz es que nadie cree que exista un poder que los represente y con el que sentirse identificado, en el que depositar esperanzas y que sea motor de progreso. La gente trata de escurrir el bulto, se adaptan en lo mínimo pero en el fondo no se fían ni quieren participar en la estructura. Y este divorcio total entre el pueblo y las estructuras de poder oficial, representadas hoy día por la democracia, y no ya como antes por la aristocracia, terratenientes, iglesia, etc... es un remanente de esa brutal represión que sufrió, en la que la población "original", luego los moriscos, tuvieron que sobrevivir, manteniéndose en silencio, escondidos, procurando llamar lo menos posible a la atención ante la implacable campaña represiva, bajo leyes siniestras, iglesia e inquisición, ambiente de miedo, delación, denuncia, poder represivo, que por siglos ha caído sobre las costumbres e identidad de andalusíes, moriscos y luego sobre los campesinos. Es una mentalidad que ha aprendido a no expresarse en lo público, a autoexcluirse de lo oficial, a conformarse, a tragarse con disimulo todo lo que le quieren imponer los poderes oficiales, que sienten como ajenos, desarrollándose por otro lado en lo popular, en lo privado, en la oralidad, en la música etc...que han sido sus rasgos de identidad, rasgos que para mas inri han sido estigmatizados por la cultura castellana como lo bajo, lo zafio, ese estigma del cateto y del inculto, en contraste con todos los valores castellanos, que son impuestos como los valores de prestigio.

Con esta esquizofrenia que niega lo propio y prestigia formas de ser que no son naturales, ¿¿a donde se puede llegar?.

Lo peor es que el origen de la sociedad andaluz yace en este hecho luctuoso, y es algo que esta ahí, de lo que nadie habla, que se mantiene oculto, y que es el principal estigma que tenemos, y que hay que curar de alguna manera, hablando, investigando, haciéndolo conocer a toda la sociedad, y sólo así, descubriendo estos efectos, los andaluces podremos afrontar el futuro con una confianza y una integración que no tenemos; hasta entonces, tal como vamos, seguiremos coartados, siendo una sociedad incompleta y castrada, escindida entre el poder oficial y el desapego popular, dependiente en todo y a remolque.

Respecto a lo guanches y los canarios, me parece que los canarios tienen una conciencia clara de la cultura guanche, del mestizaje y de que esto forma parte de su herencia. Algo positivo ha quedado, una línea directa que los une. Sin embargo en Andalucía se ha roto completamente esta línea de continuidad. En la mentalidad popular los moriscos apenas existen y mucho menos hay conciencia de descendencia. Son más de quinientos años hablando de expulsión de aquellos "extranjeros", demonizando al Islam, prohibiendo costumbres, lengua, etc.. empujando al ocultamiento, a la delación, la denuncia...hace ya muchos años que gran parte de la población andaluza descendientes de moriscos tienen asimilado la pertenencia al nuevo bando cristiano, y el Islam ha quedado como algo demonizado, estigmatizado y aquellos moriscos sólo como los expulsados. Pocos andaluces son los que pueden sentir ser descendientes de los moriscos cuando apenas ha quedado en el imaginario como los expulsados, perdidos en un silencio descomunal, y cuando el moro se ha convertido en el estereotipo negativo e indeseable de otro lado del estrecho, o de oriente medio.

Ha sido tremendo lo que ha pasado en Andalucía, para haberse extirpado de tal manera toda esa herencia, de la que apenas se puede articular nada. Hasta hoy dura.