JUTBAS Nº7

                     

                     BISMILLAHI RAHMANI RAHIM

 

             ALHAMDULLILLAH, ALHAMDULLILLAH, ALHAMDULLILLAH, wahda hu, wa ssalatu wa ssalamu ala rasul i llah, salla llahu alaihi wa ssalam wa ala alihi wa sahbihi wa salim taslima wabaad:

 

 

            Cuando se afirmaba que la gran variedad en el intelecto de los seres humanos, en sus concepciones y en la propensión hacia el conflicto es un hecho claro, es importante añadir que ALLAH (s.w.t) ha señalado el camino de la verdad con signos muy claros y lo ha marcado con limites muy concretos. Si recordamos el aya: “Si vuestro Señor así lo hubiese deseado, podría haber hecho a la humanidad de una sola clase; pero no cejarán en las disputas, excepto aquellos sobre los que Su Señor haya dispensado su gracia, vemos como la última parte se refiere sin duda a la evidencia de la verdad. En otra aya este punto es aún más claro: “La Gracia de ALLAH guió a los mu´min hacia la verdad” (2:13)

            Una vez que el hombre se ve libre de sus deseos y sus caprichos, su propio ser no fracasará en llegar a la verdad si la busca diligentemente. El hombre ha sido dotado desde su creación original con una guía dentro de si mismo que le indica el camino de la verdad. Así lo vemos reflejado en esta aya del Corán: “Así han de encarar diligentemente y con certeza el Îmân (Facultad del corazón de intuir a Allah y abandonarse a El): establecer la obra de ALLAH de acuerdo con el modelo con el que EL ha creado la humanidad; no debe haber ningún cambio en el trabajo realizado por ALLAH; este es el Din a seguir, pero la mayoría entre los hombres no lo entienden.” (30:30)

            La siguiente tradición del Profeta (s.a.s) insiste sobre el mismo punto: “Cada nacido tiene su fitra (el estado original e incorrupto, son sus padres los que más tarde hacen de él un judío, un cristiano o un mago, de la misma forma en que los animales nacen con sus morros intactos, y son los humanos los que modifican su aspecto original.

 

ALLHAMDULLILLAH, ALLHAMDULLILLAH, ALLHAMDULLILLAH

 

            Los fundamentos del Îmân, las virtudes y los vicios principales, tal como toda la gente con sentido común debería apreciar, se recogen en el Corán en un lenguaje claro y lúcido que no admite discusión ni mal interpretación. Esta parte del Libro es llamada “la madre del libro” y comprende órdenes categóricas. Ningún musulman puede contradecir tales ayas o elucubrar con ellas para satisfacer sus caprichos o sus dudas., ni pueden ser objeto de injustificadas o arbitrarias interpretaciones. Excluyendo la categoría anterior, cada estudioso puede argumentar sobre cualquier otro punto. No es una falta tener puntos de vista diferentes, el que estudia el Corán y se equivoca al interpretar será recompensado en el otro mundo, y será doblemente recompensado aquel que interprete y acierte. Esto es sin duda un gran incentivo para que los estudiosos del Corán den sus opiniones y saquen temas controvertidos para ayudar a revelar la verdad y así puedan sugerir el mejor camino a seguir para toda la comunidad. Todo ello es una manifestación visible de la gran sabiduría de ALLAH (s.w.t). El hombre se ve impelido hacia el estudio y la búsqueda de la verdad.

 

Du`â