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BISMILLAHI RAHMANI RAHIM
ALHAMDULLILLAH, ALHAMDULLILLAH, ALHAMDULLILLAH, wahda hu, wa ssalatu wa ssalamu ala rasul i llah, salla llahu alaihi wa ssalam wa ala alihi wa sahbihi wa salim taslima wabaad:
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"Con el paso del tiempo, el Hombre es el que pierde, excepto aquéllos que poseen Imán, realizan buenos actos y une ambas cosas para mostrar la verdad y la paciencia.” En los avatares de la vida cuando las dificultades y penalidades atenazan a un hombre, y la oscuridad de la adversidad y el sufrimiento se hacen eternos, la paciencia debe ser como una luz para un musulmán. Es la paciencia la que lo protege de vagar aquí y allá, y lo salva de la desilusión, de la depresión y frustración. La paciencia es una cualidad tan básica que un musulmán debe hacerla parte de su vida en este mundo y el próximo. En base a esto él debe enfocar todo su esfuerzo. Debe ser el faro que guíe sus actos, de cualquier otra forma se vera derrotado en la vida. Un musulmán debe prepararse para tolerar las penalidades y dificultades. No debe quejarse por ellas. No debe sentarse a esperar el resultado que puede dilatarse en el tiempo o no llegar nunca. No debe huir de sus responsabilidades, cualesquiera que puedan ser. Ninguna duda ni mal presentimiento, ninguna penalidad o problema deben incitar a su mente a recurrir a la violencia o a no actuar por miedo. Debemos tener una confianza absoluta en Allah (s.w.t.) y en nosotros mismos. No debemos asustarnos por las nubes oscuras que aparezcan en el horizonte de nuestra vida, aun cuando ellos parezcan ser permanentes. Debemos estar totalmente seguros que estas nubes y las adversidades y penalidades desaparecerán. La sabiduría y la confianza requiére que el fin de las penalidades se espere con paciencia y convicción. Allah (s.w.t.) ha enfatizado este punto suficientemente, el hombre se debe ver sometido a pruebas, para mantenerse alerta y preparado cuando estas penalidades y dificultades desciendan sobre él. No debe asustarse por estas tribulaciones ni defraudarse o descorazonarse. " Y os probaré hasta que se muestren aquéllos entre vosotros que se esfuercen al máximo y perseveren en la paciencia". (47/31) “Seréis ciertamente probados en vuestras posesiones y egos, y oiréis que os afligirá de aquéllos que han recibido el Libro antes que vosotros y de aquéllos que rinden culto a muchos Dioses. Pero si perseveráis pacientemente y os conducís contra la maldad entonces esto será un factor determinante en todos los asuntos. (3/186) La paciencia que exige Allah (s.w.t.) subyace en dos factores importantes. El primero de estos factores se relaciona con la naturaleza de esta vida. Allah (s.w.t.) no creó una morada de eternidad o de premio final en esta vida, sino que la ha hecho como un lugar de prueba. Podemos leer en la Sura Al Kahf: “He hecho lo que está en la tierra como una adoración. Para poder probar quien actúa mejor” El tiempo que un hombre pasa en este mundo realmente es un tiempo de experiencia inacabable. Sale de una prueba para sufrir otra que puede ser más dura que la anterior. Vemos como el hombre es probado una vez de una manera y otra de la manera contraria, como el hierro que primero está al rojo vivo y después se pone en el agua. De la misma forma al hombre se le presentan tanto pruebas favorables como penalidades. Sí, podemos ser probados tanto por la fortuna y riqueza como por el infortunio y las penalidades. Suleyman fue consciente de la naturaleza de esta vida cuando contando con un gran y magnífico poder e imperio. Él dijo: “Esto es por la gracia de mi Señor para probar si soy agradecido o desagradecido. El que es agradecido lo es para su propia alma y con el que es ingrato, mi Señor está de verdad libre de toda obligación.” (27/40)
ALHAMDULLILLAH, ALHAMDULLILLAH, ALHAMDULLILLAH,
Los ensayos de esta vida no son palabras que pueden escribirse o declaraciones hechas. Estos ensayos son los dolores y el sufrimiento que agobian el alma del hombre y lo confrontan con las penalidades y frustración. Estos ensayos son situaciones reales que un hombre afronta en el camino de la vida que muestran su carácter real y de que madera está hecho. Muestran la profundidad de su Imán y el grado de confianza en su Señor y creador. Un verdadero mu´min agradece a la vida cuando se le otorga una gracia y es paciente cuando afronta la penalidad pero en cualquier caso él siempre está agradecido a Allah (s.w.t.) y es consciente de Sus bendiciones y regalos que no deben olvidarse por una penalidad o un problema. Es el que sirve a Allah (s.w.t.) en los tiempos buenos y en los malos. Estas pruebas también engloban las tiranías e injusticias que nuestra Umma está experimentando en cada lugar y la sangre y los sacrificios ofrecidos por muchos musulmanes en muchas partes del mundo. El segundo hecho está relacionado con la naturaleza del Imán. El Imán es la relación entre el hombre y su Señor. Como en otras relaciones, el límite de amistad y sinceridad puede juzgarse sólo cuando se ve confrontado con situaciones desfavorables y problemas. En tal momento el valor real de un hombre y su sinceridad salen. El caso es exactamente el mismo cuando se refiere al Imán. Para comprobar la verdad y sinceridad del Imán es necesario que un musulmán sea probado, a este respeto el Corán dice: Ya se probó a otros antes que a ellos y Allah sabe con certeza quienes son sinceros y quienes falsos” (29/2.3) Indudablemente, la sabiduría de Allah (s.w.t.) cubre todo lo que se manifiesta y lo que permanece oculto, y de Sus pruebas y ensayos no resultará ninguna suma a Su conocimiento, porque Él conoce toda la creación de principio a fin. Las pruebas del hombre sólo están hechas en base a si mismo En estos dos hechos, la naturaleza de esta vida y la naturaleza del Imán, es donde debe mostrarse la de la paciencia, y por esta razón una obligación del musulmán. La paciencia es una indicación de madurez y una señal de grandeza. Uno de los Grandes nombres de Allah es Sabour, El Paciente. Él es Paciente con las faltas de sus criaturas y no se apresura a castigarlos. Él es paciente con Su creación. La paciencia es sin ninguna duda un elemento de un carácter fuerte y maduro. Nosotros vemos esto muy claramente en los profetas y las personas que sufrieron y aceptaron dificultades y penalidades con confianza en Allah (s.w.t.), en Su Sabiduría y Misericordia. Allah (s.w.t.) le dijo a su Profeta (s.a.s.) “Oh Mohammad sopórtalo con paciencia, y tu paciencia sólo se la debes a Allah y no te aflijas por ellos ni te sientas desesperado por sus planes malvados. Ciertamente Allah está con aquéllos que lo temen y hacen el bien”.
Du´a
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